Los padres católicos reclaman la gratuidad
de toda la enseñanza no universitaria

El Congreso de la CONCAPA plantea un nuevo modelo de
participación
de las familias en el sistema educativo

Los padres católicos han pedido la gratuidad de la enseñanza no universitaria en toda España, para garantizar su derecho a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos, según las conclusiones del último Congreso de la CONCAPA. También han reclamado un nuevo modelo de participación de las familias en el sistema educativo, y fórmulas para conciliar la vida familiar y profesional.


Madrid.
G. A.
La Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) ha celebrado en Gijón su XVIII Congreso Nacional que, bajo el lema “Familia: escuela de libertad”, ha tenido como principal objetivo “estudiar las diversas formas de implicación y colaboración que los padres deben tener con la escuela en toda su amplitud como un derecho fundamental de la persona”, siempre dentro de los valores constitucionales y desde el reconocimiento de la libertad de enseñanza. En definitiva, los organizadores de este encuentro han querido analizar “diversos aspectos de la realidad educativa y social que afecta a la familia”, especialmente el modelo de participación de la misma en el ámbito escolar.
El presidente de la CONCAPA, Luis Carbonel, ha reiterado durante la inauguración del Congreso el rechazo el rechazo de esta organización a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, por entender que va en contra del derecho constitucional de los padres a educar a sus hijos “según sus principios y convicciones”. En su opinión, el temario de dicha asignatura debería centrarse en enseñar de forma objetiva los derechos y deberes, pero nunca desde un planteamiento moral, porque esa cuestión corresponde exclusivamente a los padres.

Pluralidad

Las distintas actividades desarrolladas durante este Congreso han originado una serie de conclusiones, que la CONCAPA va a trasladar al Ministerio y a las distintas administraciones educativas para mejorar la calidad de la enseñanza. En ellas reitera su compromiso por la libertad de educación, “que no será completa si no existe pluralidad en la oferta educativa y ésta se encuentra al alcance de todas las familias, con independencia de sus condiciones sociales y económicas”. Por ello, esta Confederación exige “la gratuidad de toda la enseñanza no universitaria en todo el territorio del Estado Español”.
La CONCAPA quiere un nuevo modelo de participación de las familias en el sistema educativo, porque considera que es “imprescindible” una nueva regulación legal de las organizaciones de padres de alumnos, para “garantizar su eficacia y eficiencia en el cumplimiento de sus funciones”. Para ello cree que debe corresponder a las asociaciones de padres la designación de los miembros de su sector en todos los órganos de carácter consultivo y de participación social, y que su presencia en el ámbito educativo “debe ser directamente proporcional al grado de responsabilidad que les corresponde en la educación de sus hijos”. También pide a las administraciones educativas un foro de “encuentro permanente” y “un apoyo real” a las APAs, otorgándoles “los recursos humanos, económicos y materiales precisos para que puedan desempeñar su función”.

Formación

En las conclusiones de este Congreso también se insiste en que “la formación de los dirigentes y miembros de las organizaciones de padres de alumnos y de sus representantes es una tare primordial”. Por ello, CONCAPA reclama centros de formación para las familias, “que serán gestionados por ellos mismos y cuya dotación será responsabilidad de las administraciones públicas”. Y se solicitan “fórmulas de conciliación de la vida familiar y profesional, que no impidan el seguimiento apropiado de la evolución educativa de los hijos”, con el establecimiento “urgente” de un permiso laboral de seis horas al trimestre “para asistir a las tutorías y reuniones escolares”.
Ante las vigentes polémicas lingüísticas en algunas comunidades autónomas, esta organización afirma que “la decisión sobre la lengua vehicular en el sistema educativo corresponde, única y exclusivamente a los padres, sin que ningún poder público pueda imponer ninguna”. Y añade que en los lugares donde exista más de una lengua oficial “el objetivo del sistema educativo debe ser que, al finalizar la enseñanza obligatoria, los alumnos puedan expresarse y comprender correctamente ambas”. Por último, reitera que “debe garantizarse el derecho irrenunciable de las familias a que sus hijos reciban la formación moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones, impidiendo cualquier injerencia de los poderes públicos”.


A la derecha de la imagen, Luis Carbonel, presidente de CONCAPA, y Carmen Maestro, presidenta del Consejo Escolar del Estado.
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