La CECE vuelve a pedir libertad de
elección y de creación de centros

El 36 Congreso de la Enseñanza Privada analiza el futuro de las
relaciones entre las familias y las instituciones docentes

Titulares de la enseñanza privada han vuelto a pedir libertad de elección y creación de centros, según las conclusiones del Congreso de la CECE. También han analizado el futuro de las relaciones entre las familias y la escuela, los efectos de la crisis económica en este sector, los nuevos retos  que debe afrontar la educación, y la financiación de los niveles no concertados. Además, han reiterado su rechazo a la asignatura de Educación para la Ciudadanía y su apoyo a quienes ejercen la objeción de conciencia.
La presidenta de la CECE, Isabel Bazo, ha manifestado que la escuela privada debe estar preparada para hacer frente a “la falta de esfuerzo y disciplina y a la dependencia de la tecnología que demuestran los jóvenes de hoy”.

Madrid. G. ARIANES
La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) ha organizado recientemente el 36 Congreso de la Enseñanza Privada que, bajo el lema “Escuela libre. Sociedad con futuro”, ha centrado sus sesiones de trabajo en debatir sobre las medidas precisas para “conseguir mejorar la sociedad a través de la educación”. Según ha manifestado la presidente de la CECE, Isabel Bazo, durante la presentación de este encuentro, otro de sus principales objetivos ha sido “dar las pautas necesarias para clarificar el marco de colaboración entre la familia y la escuela, para que cada actor sepa perfectamente cuál es su papel y cuáles sus relaciones”.
Durante el Congreso se han adelantado algunos datos sobre dos informes realizados a instancias del Instituto de Técnicas Educativas (ITE) de la CECE sobre libertad de educación en el mundo y en España que, según el director de este organismo, Mariano del Castillo,  pretenden “ayudar a comprender el grado de libertad que goza la escuela en las distintas regiones españolas y en diferentes estados”. También se han avanzado los principales resultados de otro informe sobre tecnología, elaborado a partir de 1.200 encuestas a centros públicos y privados que, con un margen de error del 3%, revela que la dotación en este capítulo por comunidades autónomas es “bastante irregular”, y que en algunas zonas “se hace una gran inversión en equipos sin dotar al profesorado de formación correspondiente, lo que es un gran error”. 
Han participado en este Congreso más de 350 directivos y representantes de centros privados junto a profesionales de todos los ámbitos de la enseñanza, a quienes ha dado la bienvenida la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, quien ha lanzado un “mensaje a la sociedad para acabar con los porcentajes tan altos de fracaso escolar que sufre nuestro país. No puede ser -ha añadido- que teniendo un sistema educativo tan fuerte como el nuestro haya jóvenes que malgasten la oportunidad de formarse y, con ello, desaprovechen un futuro lleno de oportunidades”.

Nuevas tecnologías

El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, ha pedido a los centros que ayuden a los padres que no estén de acuerdo con la materia de Educación para la Ciudadanía, y ha definido la objeción de conciencia ante al misma como “un acto de rebeldía ante el poder que se apropia de mi derecho a educar moralmente a mis hijos”. Por su parte, la profesora de la Universidad de Navarra Rosario Sábada, ha abordado las particularidades que el uso de las nuevas tecnologías han aportado a las relaciones sociales de los jóvenes, y ha dicho que “es necesario que los chicos se eduquen en la voluntad y la afectividad, además de en las responsabilidades personales, porque muchas veces no aprecian las consecuencias de los actos que se producen a través de las denominadas redes sociales por Internet, lo que no significan que no existan”.
En este sentido, Isabel Bazo ha destacado “la falta de esfuerzo y disciplina, y la dependencia de la tecnología, que demuestran los jóvenes de hoy, y para ello debe estar preparada nuestra escuela”. También el defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, se ha referido a temas como la violencia escolar o el mal uso de las nuevas tecnologías, y ha propuesto que el currículo “contenga una materia específica sobre tecnología y su dimensión ética, moral y social”.

Los efectos de la crisis

El Congreso de la CECE también ha analizado el impacto que tendrá la crisis económica en la escuela privada, “que ya está empezando la sufrir los recortes que las familias están haciendo sobre algunos gastos como las actividades extraescolares o el comedor”. Sus responsables han reiterado, una vez más, que “el concierto no cubre el coste real de un centro educativo que, en la mayoría de los casos, tiene que cuadrar su presupuesto con las aportaciones voluntarias que hacen las familias, y que con esta situación de recesión se verán muy mermadas”. Por ello, teme que un porcentaje de alumnos, “que ahora es imposible de estimar”, pasará de la enseñanza concertada a la pública, porque los padres no podrán hacer frente al gasto del centro concertado”.
Los participantes en este Congreso han elaborado unas conclusiones, en las que la CECE vuelve a demandar a las administraciones educativas “un esfuerzo real, tanto en legislación como en financiación, para hacer posible la libertad de elección y de creación de centros”. También pide a los colegios “respeto por las decisiones que las familias toman, en conciencia, acerca de la educación de sus hijos, y de modo singular en torno a la materia de Educación para la Ciudadanía, facilitándoles la información necesaria para una toma de postura libre”. Además, advierte que “la escuela debe adaptarse a las nuevas circunstancias de que proceden de una sociedad que cada vez demanda nuevos servicios”, por lo que pide para los departamentos de orientación la formación necesaria para hacer frente a esos retos.
Según las conclusiones del Congreso, “familia y escuela establecen entre ambas una relación imprescindible, aunque compleja”, y comparten los mismos objetivos. Pero, “para evitar confusiones”, es conveniente “fijar un marco que permita a cada parte afrontar sus derechos y obligaciones, sin intromisiones de terceros”. Por último, la CECE reitera su apuesta por la Formación Profesional; considera que el nuevo Bachillerato, tal y como está concebido, “resulta inviable para la mayoría de los centros privados y para buena partea de los públicos”; y demanda “un nuevo marco normativo estatal que organice el sector de la Educación Infantil, acompañado de un modelo de financiación al centro que garantice su supervivencia”.

arriba