La prensa y la escuela

Un curso de la UIMP trata de analizar la incidencia de la educación en los medios informativos

Madrid.
Es necesario fomentar la cooperación entre el profesorado y los centros, mediante el trabajo en red, para facilitar el intercambio de información, propuestas, materiales y experiencias relacionadas con los medios de comunicación, y al mismo tiempo hay que promover el diálogo  entre  periodistas  y

educadores con el objeto de conocer mejor la situación y problemática específica de cada entorno, y para generar complicidades y puntos de encuentro. Así se recoger en las conclusiones del curso “La educación y la escuela en los medios de comunicación” que ha tenido lugar recientemente en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) de Santander. El citado curso ha estado dirigido por los directores del periódico Escuela y de Cuadernos de Pedagogía, Pedro Badía y Jaume Carbonell, respectivamente, y ha contado con el patrocinio de la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria. En las sesiones han intervenido profesionales de los medios, expertos en comunicación, profesores universitarios y otros profesionales de la educación.
El objetivo de estas jornadas era centrar el análisis sobre la incidencia de la educación en los medios y, al propio tiempo, de los medios sobre la educación, así como proporcionar datos actualizados para saber qué se escribe y qué se lee sobre educación y cuánto y cómo se mira la televisión. En este sentido profesionales y expertos han reflexionado en torno a: los valores, contenidos y estereotipos que se transmiten; la representación de la escuela y de las identidades infantil, juvenil y de género en la prensa y la publicidad; criterios que conforman la agenda periodística, con sus prioridades, contradicciones, deformaciones y ausencias; la imagen sesgada y de falso deterioro que se ofrece de algunas cuestiones relevantes tales como la escuela pública, la convivencia y la violencia, la inmigración, el nivel educativo y el profesorado; los viejos y nuevos lenguajes en que se estructuran los mensajes tanto desde un punto de vista racional como emotivo; y los distintos modos de pensar y utilizar la prensa, la televisión, los blogs y otros formatos digitales y comunicativos.

Opinión pública

Los participantes en el encuentro han considerado además la importancia de llevar a cabo “observatorios específicos sobre el tratamiento mediáticos de aquellas temáticas educativas de mayor relevancia y que más inciden en la mejora de la calidad de la enseñanza, la inclusión escolar y la cohesión social”, explican en las conclusiones del curso. Otra de ellas es “exigir un mayor compromiso a las administraciones educativas de ámbito estatal, autonómico local; a los agentes políticos, sociales y sindicales; y a los distintos medios de comunicación -prensa, radio, televisión e Internet- en relación a los contenidos, valores, estrategias e iniciativas que faciliten el trabajo en este campo”. La finalidad es “la opinión pública adquiera una mejor información y comprensión de lo que sucede en educación, contextualizando tanto las noticias de carácter negativo como de signo positivo”.
Según quedó patente en las jornadas ha que “tratar que las voces y las miradas del profesorado, de la infancia, de la juventud y de las familias sean más plurales y estén mejor representadas en los medios, siguiendo los protocolos de respeto y dignidad regulados por la Declaración de los Derechos Humanos y de la Infancia”, además de “incorporar, de manera transversal e interdisciplinar, la educación en medios en el currículo de Educación Infantil, Primaria y Secundaria, así como en los nuevos planes de formación inicial y permanente del profesorado”. Las conclusiones plantean la necesidad de “repensar la educación a la luz de los nuevos retos de futuro relacionados con la presencia de los nuevos lenguajes y soportes comunicativos, sin ser víctimas de la tecnología por la tecnología. Sin olvidar que, ante todo, debe primar la educación integral de las personas: sensorial, cognitiva, emocional, ética y social. Sólo así será posible avanzar, con una mirada crítica y abierta, hacia un mundo más libre, justo, solidario y feliz”.

 

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