Uno de cada cuatro de los niños españoles siente soledad en su casa

La “Encuesta de Infancia en España 2008” advierte que esta tendencia a la soledad en el hogar conlleva “un riesgo social de aislamiento”

Casi el 30% de los niños españoles de entre 6 y 14 años siente la soledad en su casa, a pesar de que la presencia de los padres es “bastante habitual”, según una de las principales conclusiones del informe “Encuesta de Infancia en España 2008”, realizado por la Universidad Pontificia de Comillas, el Movimiento Junior y la Fundación SM.
Si bien uno de los principales problemas de los padres españoles son los horarios laborales, que impiden una mayor dedicación a sus hijos, la mayoría de los menores (60%) comprende la situación. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
Un 27% de los niños españoles siente soledad en su casa, según la “Encuesta de Infancia en España 2008”, un trabajo elaborado por Fernando Vidal y Rosalía Mota que ha sido presentado el día 11 de septiembre en Madrid por la Fundación SM, la Universidad Pontificia Comillas-ICAI-ICADE y el Movimiento Junior AC.
Este estudio sobre la situación de la infancia en España desvela, en cuanto a conciliación familiar, que el 17% de los niños están solos toda la tarde; un 20% no tienen a su padre a la hora de cenar, y un 3% no tiene a ninguno de sus progenitores para cenar. Además, 150.000 niños entre 6 y 14 años sufren incomunicación extrema en casa, según esta encuesta.
El trabajo, elaborado mediante entrevista directa a 15.000 niños de Primaria y Secundaria de más de 600 centros escolares de todo el territorio español, tiene por objeto, según la decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Comillas, Belén Urosa, “conocer la situación de la infancia en España -hábitos domésticos, gustos, valores y familia, entre otros- para luego poder intervenir”.
Constituido por dos partes y un epílogo, el estudio desarrolla en su primera parte una serie de reflexiones sobre la infancia en nuestra sociedad, mientras que en la segunda expone sistemáticamente los principales resultados de la encuesta. Por último, además del anexo metodológico, se incluye un epílogo elaborado por el Movimiento Junior haciendo una lectura de los resultados desde la acción social.

De niños mediterráneos a niños anglosajones

Fernando Vidal, doctor en Sociología y uno de los autores del estudio, tras explicar durante la presentación de la encuesta que existe “un porcentaje del 10-20% de niños en riesgo social de aislamiento, donde uno de cada cinco niños tiene un comportamiento cada vez más pasivo”, significó que “esta tendencia refleja el cambio de niños mediterráneos a niños anglosajones, donde nadie conoce a nadie”. Por ello, Vidal plantea la necesidad de un “plan de asociacionismo en España, sobre todo en las partes más deprimidas, para apostar por el carácter comunitario ante este riesgo social en la infancia”.
La realidad es que los niños españoles, según indicó Vidal y se precisa en la encuesta, no pasan mucho tiempo viendo la televisión y apenas consultan Internet; sin embargo, se constata que 580.000 niños ven la televisión toda la tarde, durante todos los días. La encuesta desvela también que la mayoría de los niños son lectores, deportistas, religiosos, participativos y solidarios. Vidal describió además a la familia tipo, según los datos, en la que el padre es albañil, la madre dependienta y cuya aspiración profesional del niño es ser deportista.
Si bien uno de los “principales problemas” de los padres españoles son los horarios laborales, que impiden una mayor dedicación a sus hijos, la mayoría de los menores (60%) comprende la situación de sus padres, “pero existe un 40% que asegura que están poco con ellos”, según apuntó Fernando Vidal, quien agregó a este respecto que “por ello, actualmente el papel de los abuelos es fundamental para los niños, a la hora de sentirse atendidos en el hogar”. Según los datos del estudio, el 96% de los encuestados tiene abuelos y tres de cada cuatro de los niños de 6 a 11 años tratan semanalmente con ellos. “Pese a la intensidad de la relación, la gran mayoría de estos niños (el 86%) quiere ver todavía más a sus abuelos”, añadió Vidal.
Por último, Fernando Vidal destacó que “los niños que viven en el campo son más felices”, y que los niños de clase baja, de padres inmigrantes o divorciados, tienen más riesgos de sentir soledad, aislamiento, incomunicación con los padres o violencia en el colegio.
El informe concluye, asimismo, que los niños cuyos padres son inmigrantes (17% de los entrevistados entre 6 y 11 años) son los que más sienten esta soledad (40% de ellos), el 19% pasa toda la tarde solo en casa después del colegio, son los que en mayor medida tienen televisor en su cuarto (42%) y los que más recurren diariamente a los videojuegos (38%).
Sobre la capacidad de socialización de los niños, el informe constata que el 44% de los menores españoles realiza actividades extraescolares en asociaciones, de los cuales un tercio realiza tareas artísticas, de naturaleza, de tiempo libre, religiosas y solidarias. Sin embargo los autores del informe aseguran que esta actividad “disminuye mucho a los 11 años”, algo que, para estos expertos “hay que solventar” a través de planes de asociacionismo infantil por parte de las administraciones.
Por su parte, Rosalía Mota destacó que es “la primera investigación de naturaleza primaria de ámbito nacional donde se ha preguntado directamente a los niños sobre su vida cotidiana y su visión del mundo”. Según Mota, el estudio ha llegado a 600 centros educativos y ha contado con una muestra de 150.000 niños de Primaria y Secundaria.
Leoncio Fernández, Director de la Fundación SM, explicó durante su intervención que el objetivo de este informe ha sido cubrir “la falta de una aproximación sociológica a la etapa de 6 a 11 años durante  la infancia”; y poder facilitar “el acceso directo de los profesores” a estos datos, a través de su distribución en los cuadernos de la Fundación SM.

Violencia doméstica y escolar

Según este estudio la inmensa mayoría de los niños españoles no sufren violencia física ni verbal en el hogar. Sin embargo, los datos del estudio indican que hay 175.000 niños y 140.000 preadolescentes (12 a 14 años) a los que al menos uno de sus padres pega con frecuencia. La violencia en el hogar de los padres contra los hijos se incrementa en el salto a la Educación Secundaria y, a lo largo de este ciclo, desciende.
Asimismo, existe una relación proporcional de aumento de la violencia conforme crece el tamaño de la población, salvo en las grandes ciudades donde existen “más mecanismos de protección a la infancia”, según explicó Fernando Vidal.
Respecto a la violencia escolar, que, según los autores del estudio “es un fenómeno minoritario”, el 62% por ciento de los niños asegura que nunca le ha pegado nadie en el colegio; un 64% dice que nadie merece ser marginado; y el 57% rechaza la violencia de manera tajante, incluso en defensa propia.
En cambio, una minoría (4% de los menores entre 6 y 11 años) confiesa que sufre sistemáticamente violencia en el colegio, un porcentaje que se reduce hasta el 1,3% cuando se trata de menores preadolescentes de 12 a 14 años. Así, los niños más mayores creen que “deben pegar para defenderse”.
Los índices de violencia física escolar son “severos” en las “ciudades medianas” (de 50.000 a 100.000 habitantes) y “ocasional” entre los niños de localidades más pequeñas. Las diferencias son mayores entre las niñas y los niños, ya que las primeras reconocen que sufren menos violencia, pegan menos y no justifican la defensa propia.

 

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