Guía para padres de niños autistas

Los expertos apuestan por la detección
precoz
y atención temprana

Los padres de niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA) disponen de una guía que pretende servir de orientación y dar respuesta a sus necesidades, el tratamiento, las estrategias de aprendizaje y las alternativas de escolarización de estos alumnos.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Elaborada por el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) y por la Universidad de Salamanca, “Un niño con autismo en la familia” es una guía básica, que pretende dar respuesta a las inquietudes que se plantean las personas que conviven con niños que presentan Trastornos del Espectro Autista (TEA), desde el momento en que reciben el diagnóstico hasta los seis años. Estos trastornos son un conjunto de alteraciones que afectan al desarrollo infantil,

Uno de cada cuatro niños con autismo tiene una inteligencia normal. (Foto: Rafael Martínez)

entre los que se encuentra el autismo. El niño autista presenta trastornos del lenguaje y la comunicación, además de dificultades en el comportamiento.
Coordinada por Ricardo Canal de la Universidad de Salamanca, esta publicación está estructurada en seis capítulos, presentados en forma de preguntas y respuestas, y explica de forma sencilla las necesidades de los niños con autismo y su tratamiento, las estrategias de aprendizaje y las alternativas de educación y la escolarización de los menores con autismo.

Diagnóstico precoz

En el acto de presentación de esta guía, Amparo Valcarce hizo hincapié en la importancia del diagnóstico precoz para la detección de los trastornos del espectro autista, pues “aunque no tienen cura, sí se ha comprobado que mejoran con los tratamientos de conducta y de educación, cuando empiezan a aplicarse pronto”.
No obstante, la secretaria de Estado de Política Social reveló que a veces pasan hasta tres años, desde que los padres empiezan a notar anomalías en el comportamiento de sus hijos, hasta que finalmente se les diagnostica el problema.
El tratamiento para un niño afectado por TEA consiste en enseñar las habilidades que no están desarrolladas, como el lenguaje, la comunicación o la interacción social y disminuir los comportamientos que interfieren en su aprendizaje y en la relación con las personas. El tratamiento es un proyecto que requiere establecer metas a corto plazo, es necesario identificar los objetivos para el niño en colaboración con los profesionales y, también, es preciso realizar una evaluación continua para identificar los logros y aplicar los ajustes necesarios.
Asimismo, existen medicamentos recomendados para tratar problemas concretos que se presentan en algunos niños con TEA, pero se debe consultar con el equipo médico antes de suministrarles la medicación.

Orientación

Por su parte, Ricardo Canal precisó que el objetivo de la guía es servir de orientación a los familiares de niños con autismo, para que sepan desde el principio con qué problema se encuentran y de qué herramientas disponen para afrontarlo.
Cada persona con TEA manifiesta estilos personales de aprendizaje, de interacción y percepción, por lo que es importante comprender que la conducta problemática tiene lugar por alguna razón y no es el resultado de la condición de la persona, ni un síntoma de esa discapacidad. Los autores de esta guía señalan que el momento de la rabieta no es el indicado para lograr que ese comportamiento se modifique en el futuro, si no que deben planificar una estrategia cuando recuperen la tranquilidad, aprovechando los momentos en que el niño tenga disposición para aprender. Las personas con TEA tienen la capacidad de aprender y guiarse por la información visual organizada que reciben del ambiente. Esta posibilidad será de utilidad para ayudarles a comprender aquello que los demás esperan de su conducta, qué comportamientos son aceptados y cuáles no.

Adaptaciones

Los niños con Trastornos del Espectro Autista necesitan la escolarización, pero requieren una adaptación ajustada a sus necesidades de aprendizaje. A los tres años comienzan la Educación Infantil, pero a los seis años es obligatoria la escolarización. Por lo general, estos alumnos cursan la etapa infantil en un centro ordinario, después los equipos de orientación educativa realizan una evaluación de la competencia curricular y las necesidades del niño y con estos datos redactan un dictamen, con una propuesta de escolarización, donde determinan la modalidad que considera más adecuada y los apoyos necesarios para la siguiente etapa escolar.
Pocos alumnos por clase, instalaciones pequeñas, jornada predecible y sin exceso de actividades son algunas de las recomendaciones para la elección del centro adecuado. Además, los expertos apuestan por un equipo de profesores y directivos con la disposición necesaria para realizar los ajustes necesarios que favorezcan la integración. Por último, el centro debe disponer de un psicopedagogo, un logopeda, un profesor de apoyo dentro del aula.

Datos estadísticos

El autismo es un trastorno relativamente raro, aunque cada vez se detectan más casos y más pronto. Alrededor de un millón de personas en la Unión Europea presentan un TEA, con dificultades en la comunicación, la socialización y las respuestas emocionales. Los estudios epidemiológicos más recientes convergen en una estimación de 1 por cada 200-250 personas, abarcando desde los casos más leves a los más graves, pero en autismo puro se sitúa en 1 por cada 1.000 personas. Por sexos, el TEA es tres veces más frecuente en niños que en niñas.
Mientras que uno de cada cuatro niños con autismo tiene una inteligencia normal, uno de cada diez presenta “habilidades extraordinarias” en arte, música, cálculo aritmético o memoria. Los niños con TEA tienen un aspecto normal, aunque pueden presentarse algunas anomalías ligeras como las comisuras de la boca o las orejas, situadas por debajo de lo normal, con forma casi cuadrada y con su parte superior ligeramente abatida.
No obstante, los autores de esta guía constatan que la capacidad intelectual de los niños con trastorno del espectro autista se beneficia en buena medida de la detección precoz y la atención temprana del problema.

 

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