Niños inmigrantes y educación: un reto
para los sistemas educativos de la UE

La Comisión Europea elabora un Libro Verde sobre políticas de educación para garantizar la igualdad de oportunidades y fomentar la integración sociocultural

Un Libro Verde adoptado por la Comisión Europea, y presentado el pasado día 3 de julio en Bruselas, abre el debate sobre cómo pueden las políticas de educación afrontar mejor los retos que plantean la inmigración y los flujos de movilidad internos de la UE.
Foto: Rafael Martínez

Madrid.
La elevada presencia de niños inmigrantes en los Estados miembros de la Unión Europea tiene notables consecuencias para los sistemas educativos europeos. Las cuestiones fundamentales, según se precisa en el Libro Verde presentado por la Comisión Europea, son “cómo prevenir la segregación de centros escolares para mejorar la igualdad en la educación; cómo integrar la creciente diversidad de lenguas maternas y perspectivas culturales y desarrollar habilidades interculturales, y cómo adaptar las capacidades de enseñanza y estrechar los lazos con las familias y las comunidades inmigrantes”.
Según datos tanto internacionales como nacionales, muchos niños inmigrantes de la Unión Europea sufren una desventaja educativa respecto a sus compañeros nativos: son más propensos al abandono escolar y su nivel acceso a la enseñanza superior es más bajo.
Más preocupante aún, según se indica en el Libro Verde, es que en algunos países los alumnos de origen inmigrante de la segunda generación obtienen peores resultados escolares que los de la primera generación. Ello indica que la fracción social puede agravarse con el tiempo.
Por otro lado, se aprecian indicios claros de una intensificación de la tendencia a la segregación en función de la situación socioeconómica, dado que los padres que gozan de una buena situación social tienden a retirar a sus hijos de los colegios con muchos alumnos inmigrantes. Las disparidades entre colegios tienden a aumentar con el tiempo. “Esta situación puede restar oportunidades a los jóvenes alumnos inmigrantes de lograr una buena integración en la sociedad y, cuando sean adultos, en el mercado laboral”, ha advertido Ján Figel, Comisario Europeo de Educación, Formación, Cultura y Juventud, quien añadió a este respecto que “si durante su escolaridad los niños inmigrantes viven una experiencia de fracaso y segregación que persiste en su vida adulta, se corre el riesgo de que esta situación se transmita a la generación siguiente”.
Figel resaltó en su intervención que los “datos muestran claramente que las políticas pueden cambiar las cosas; algunos Estados miembros están consiguiendo superar el reto; el intercambio de experiencias y enseñanzas puede resultar fructífero, y la Comisión Europea desea apoyar ese intercambio”.

Factores y causas de la desigualdad educativa

Los estudios realizados han determinado varias causas de la actual desventaja educativa que sufren muchos inmigrantes. Algunos factores clave están relacionados con la situación individual de los alumnos inmigrantes: la situación socioeconómica desfavorable, la lengua, la familia y las expectativas de la comunidad. Sin embargo, los datos muestran también que los sistemas educativos son importantes y determinantes en la dimensión de estas desventajas y que algunos países consiguen mejor que otros reducir las diferencias entre los alumnos inmigrantes y los nativos, “lo que demuestra que las políticas pueden influir considerablemente en los resultados escolares”. La segregación, por ejemplo, según se indica en el Libro Verde, es una espiral negativa que afecta a la motivación y los resultados de los niños. La agrupación y la separación según las habilidades pueden tener efectos similares. Las expectativas de los profesores, y su preparación para hacer frente a la diversidad, pueden condicionar aún más los resultados.
El Libro Verde hace asimismo un breve repaso a las políticas y los planteamientos que pueden contribuir al éxito escolar de los alumnos inmigrantes. Indica que los sistemas que dan absoluta prioridad a la igualdad en la educación son también los que más eficazmente integran a los alumnos inmigrantes.
Entre las medidas políticas que parecen especialmente útiles para tratar esta cuestión figuran la enseñanza preescolar, el aprendizaje de idiomas, la ayuda educativa adicional, como tutelas y clases particulares, la educación intercultural y las asociaciones con las familias y las comunidades. La prevención de la segregación y la desegregación de los “colegios gueto” parecen ser las condiciones previas para garantizar una verdadera igualdad de oportunidades a los alumnos inmigrantes. A tal fin, según se señala en el estudio, “es esencial garantizar unos elevados niveles de calidad en todos los colegios, especialmente en cuanto a enseñanza y liderazgo”, y se añade que “las estrategias deben definirse y aplicarse a nivel nacional o regional, pero puede resultar muy útil el aprendizaje entre homólogos a nivel europeo”.
El Libro Verde pretende fomentar un intercambio de impresiones sobre cómo afrontar estos retos a todos los niveles y estudiar cómo podría la UE ayudar en el futuro a los Estados miembros a elaborar sus políticas educativas en este ámbito. Asimismo, estudia el futuro de la Directiva 77/486/CEE, de 1977, relativa a la escolarización de los hijos de los trabajadores emigrantes, cuya aplicación ha sido desigual.
Finalmente, la Comisión Europea invita a las partes interesadas a comunicar, antes del 31 de diciembre de 2008, sus puntos de vista sobre este reto político, las respuestas políticas y el papel que puede desempeñar la Unión Europea apoyando a los Estados miembros. La Comisión Europea analizará los resultados de esta consulta y publicará sus conclusiones a principios de 2009.

 

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