La escuela debe prestar mayor atención a la diversidad

El último informe de la Fundación Encuentro advierte sobre el crecimiento de los alumnos con sobredotación intelectual

Las diferencias de los alumnos hacen necesaria una respuesta educativa igualmente diferenciada, lo que hace más complejo el normal funcionamiento de los centros educativos y del sistema en su conjunto. Por otro lado, entre 1998 y 2005, el número de estos estudiantes con sobredotación intelectual se ha multiplicado por 2,5. Así se desprende del capítulo titulado “Las demandas educativas de la diversidad”, del último informe de la Fundación Encuentro España 2008. Una interpretación de la realidad social.
José María Martín Patino, presidente de la Fundación Encuentro.

Madrid. D.P.S.
La edición número quince de este estudio -uno de los más exhaustivos que se realizan en nuestro país-, analiza también aspectos tan diversos como el diálogo social, la política del agua o desarrollo sostenible y empresa.
“La atención a la diversidad -señala el informe- se entiende como la necesidad de dar respuesta educativa a todos y cada uno se los sujetos, bajo los criterios de igualdad, equidad, inclusividad y atención a las diferencias específicas”. Por ello, los centros educativos han de hacer frente a una creciente diversidad de los alumnos, “aunque la mayoría de los profesionales de la educación no están preparados para ello”, mientras que “los centros necesitan autonomía, profesionalidad, formación actualizada y talento innovador”.
De acuerdo con los redactores de este trabajo, una adecuada atención a la diversidad hace más complejo el normal funcionamiento de los centros educativos y del sistema en su conjunto. “Se requieren mayores recursos materiales y humanos, lo que incrementa los costes de la educación” y se apunta que el fracaso escolar es un indicador básico para valorar las medidas de atención a la diversidad: “en España sólo el 66% de los alumnos de Secundaria alcanza el título que le corresponde por su edad, porcentaje que está por debajo del que se obtenía en 1995”.

Más de 135.000 escolares

Por lo que respecta a los alumnos con necesidades educativas especiales (NEE), en el curso 2005-2006 había escolarizados en nuestro país 136.075 de estos escolares -casi el mismo que en 1999-2000- de los cuales el 72,6% acudía a centros públicos. Asimismo, el 78,9% de estos alumnos con NEE estaba en dicho curso escolarizado en aulas ordinarias, el 18,2% acudía a centros específicos y el 2,9% lo hacía en centros ordinarios con aulas específicas para ellos. Respecto al curso 1999-2000 destaca el aumento de los alumnos escolarizados en aulas específicas en centros ordinarios, consecuencia del notable incremento de este tipo de aulas en los centros ordinarios (pasan de 313 en 1999-2000, a 691 en el 2005-2006). Datos que subrayan el creciente esfuerzo realizado por la integración de los alumnos con NEE en centros ordinarios.
Por otro lado Cataluña es la Comunidad Autónoma con más elevado porcentaje de alumnos escolarizados en centros específicos. Y existe una correlación positiva entre el nivel de renta y el porcentaje de alumnos escolarizado en este tipo de centros; probablemente guarde mayor relación con el arraigo y el desarrollo de asociaciones dedicadas a los distintos tipos de discapacidad. Asimismo, Navarra, Andalucía, País Vasco y Canarias, son las Comunidades con mayor porcentaje de centros educativos con aulas específicas para alumnos con necesidades educativas especiales.
En otros de los apartados dedicados al tema de la diversidad, el informe se hace eco del fuerte crecimiento del número de alumnos detectados con sobredotación intelectual, tanto es así que en apenas siete años, entre los cursos 1998-1999 y 2004-2005, el número de estos estudiantes se ha multiplicado por 2,5. Otro dato que destaca el estudio es que el sistema educativo español escolariza hoy a más de medio millón de alumnos extranjeros en los niveles no universitarios, lo que supone el 7,4% del alumnado. En este sentido, el porcentaje de participación de los alumnos inmigrantes en los programas de Garantía Social ha pasado del 2,1% en el curso 1990/2000 al 11,4% en 2005-2006.
Los redactores del informe de la Fundación Encuentro aclaran que si bien la expresión atención a la diversidad se ha relacionado durante mucho tiempo con la atención a las necesidades educativas especiales, y en concreto con los alumnos que presentan algún tipo de discapacidad psíquica o física, ya en la década de los 90 se extendió también a la situación de los alumnos superdotados o de altas capacidades. “En la actualidad -apuntan-, la atención educativa a la diversidad se concibe como la necesidad de dar respuesta educativa a todos y cada uno de los sujetos, bajo los criterios de igualdad, equidad, inclusividad y atención a las diferencias específicas. Así pues, el reconocimiento de las diferencias que manifiestan los alumnos demanda una respuesta educativa igualmente diferenciada”.

Formación docente

También consideran que los centros educativos han de hacer frente a la atención a una creciente diversidad de los alumnos en las aulas, aunque “la mayoría de los profesionales de la educación no están preparados para atender esa diversidad, que exige estilos y métodos de enseñanza-aprendizaje adaptados a las necesidades de cada uno de los alumnos”. Por ello entienden que los centros requieren de la autonomía necesaria, “algo que no es posible sin visión directiva, profesionalidad, formación actualizada y talento innovador, en otras palabras, “plantear una mejora en la atención a la diversidad exige formar a todos los agentes educativos: directivos, profesores y padres de los alumnos”.
El informe habla de una educación inclusiva, como un tipo de enseñanza no segregadora, cuyo objetivo no es homogeneizar las diferencias, “sino reconocerlas y construir el aula como una comunidad de aprendizaje en la que cada persona se sienta apoyada, comprendida y atendida según sus necesidades educativas y a un tiempo participe y colabore con las necesidades de los demás, en la medida en que pueda”.
Y es que la atención a la diversidad en el caso de los alumnos con dificultades de aprendizaje requiere “el análisis de las características que manifiestan, las causas que las producen y cómo se pueden identificar y superar”, algo para lo que no todos los docentes han sido formados.
El problema es que eso se traduce muchas veces en dificultades de aprendizaje por parte de los alumnos, pero con un nivel de inteligencia dentro de la media de su edad y aún así no alcanzan el nivel educativo adecuado, tienen bajo rendimiento escolar y fracaso en áreas instrumentales como lenguaje, lectura, escritura o cálculo; Además el porcentaje de alumnos que repiten curso aumenta apreciablemente a partir de los 12 años, la edad en la que se comienza la Educación Secundaria Obligatoria. La consecuencia última, según el estudio, es el abandono del sistema educativo. De ahí que en el curso 2005-2006 se registraba una tasa de abandono del 24,3%, cifra que apenas se ha reducido en 0,8 puntos respecto al curso 1999-2000. Al parecer, los Programas de Garantía Social han desempeñado un papel importante a la hora de favorecer la continuidad de la escolarización, ya que en el curso 2005-2006 el número de alumnos de más de 16 años que cursaban estas enseñanzas ascendía a 25.580. “Con todo, la tasa de abandono de los alumnos españoles es una de las más altas en el conjunto de los países de la Unión Europea, sólo por delante de Portugal, Luxemburgo, Reino Unido e Italia”.

Respuesta a la sobredotación

Otra de las advertencias del informe 2008 de la Fundación Encuentro es que los niños y adolescentes con altas capacidades requieren también una educación específica para desarrollar plenamente su personalidad, mientras que una “respuesta insatisfactoria puede abocarles al fracaso e incluso a problemas afectivos y de adaptación, con repercusiones negativas en el comportamiento personal y social. La escuela no siempre está preparada para satisfacer este tipo de demanda educativa”. En este sentido, se estima la atención a la capacidad media y alta, “lejos de ser elitismo, supone considerar un derecho de todo alumno a ser educado de acuerdo con sus necesidades específicas”.

 

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