Repaso a las Ciencias para el
Mundo Contemporáneo

Profesores de Bachillerato de toda España analizan en un encuentro
esta nueva asignatura, que se implantará el próximo curso

Con motivo de la implantación en el próximo curso escolar, 2008-09, de la nueva asignatura Ciencias para el Mundo Contemporáneo, la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y el Instituto Superior de Formación del Profesorado han organizado y desarrollado conjuntamente unas Jornadas en torno a esta materia en el Euroforum de San Lorenzo de El Escorial (Madrid).
El experto británico Andrew Hunt, junto con Antonio Moreno, director del Instituto Superior de Formación del Profesorado, durante las jornadas. (Fotos: Rafael Martínez)

Madrid.
Las Jornadas sobre la asignatura Ciencias para el Mundo Contemporáneo celebradas en El  Escorial  constituyeron  un  punto  de

encuentro y reflexión para quienes directa o indirectamente están implicados en la enseñanza e implantación de la asignatura Ciencias para el Mundo Contemporáneo y han posibilitado el debate en torno a procesos didácticos que permitan una adecuada puesta en marcha de la misma.
Dirigidas a profesores de Bachillerato de centros sostenidos con fondos públicos de todo el territorio nacional y en activo en la docencia directa de las asignaturas de Física, Química, Biología y Geología, se centraron en la presentación de herramientas, experiencias y propuestas de actuación que sirvan de apoyo a la asignatura, así como orientaciones sobre cómo afrontar su enseñanza y los posibles retos que puede plantear la misma. El objetivo último de las reuniones de trabajo era, según los organizadores “crear y consolidar una red de intercambio de ideas, iniciativas y experiencias entre el profesorado que imparta la nueva asignatura de Ciencias para el Mundo Contemporáneo”.
El encuentro se articuló en torno a diferentes ponencias y mesas redondas que profundizaron en los contenidos de la asignatura, como las relativas a ‘Experiencia inglesa sobre la asignatura’, ‘Reflexión sobre la implantación de la asignatura en España’, ‘Autores que han colaborado con editoriales para material CCMC’ y ‘Recursos de instituciones públicas de investigación y divulgación’.
Asimismo, a lo largo de las jornadas y de manera paralela, se llevaron a cabo talleres con objeto de acercar al docente, de una manera dinámica y participativa, propuestas didácticas concretas relacionadas con la asignatura CCMC. En concreto se desarrollaron ocho sesiones, en turnos de mañana y tarde, y cada sesión incluía dos talleres diferentes, centrados en los siguientes aspectos: Recursos basados en tecnologías TIC;recursos basados en medios de comunicación; recursos transversales y recursos relacionados con el bloque ‘Vivir más, vivir mejor’; recursos relacionados con el bloque ‘Hacia una gestión sostenible del planeta’; recursos relacionados con los bloques ‘Nuestro lugar en el Universo’ y ‘Hacia una gestión sostenible del planeta’; recursos relacionados con el bloque ‘Aldea global’ y , finalmente, propuestas didácticas (una visión integrada del currículo).

Andrew Hunt y Ciencia en Sociedad

En el transcurso de las Jornadas intervino Andrew Hunt, uno de los principales impulsores en el Reino Unido de esta materia, codirector del proyecto “Ciencias del siglo XXI” y autor de numerosos libros de texto, quien, desde su experiencia en Science in Society (Ciencia en Sociedad), nombre de la asignatura en Gran Bretaña, quién explicó cómo debería estructurarse el currículo, a su juicio, y cuáles deberían ser sus principales componentes. “Hay dos componentes igualmente importantes –precisó Hunt-, por una parte los alumnos necesitan aprender algo de ciencias, pero además en un curso de esta características también necesitan aprender por qué estos conocimientos son importantes, la interacción entre ciencia y sociedad; lo esencial es saber escoger un tema interesante, actual y controvertido, como por ejemplo el cambio climático, la biodiversidad o si la energía nuclear es o no segura, y abordarlo de tal modo que se convierta en algo interesante también para los estudiantes, aprovechando esta circunstancia para hacerles conocer los fundamentos científicos de los asuntos que se tratan”.
Andrew Hunt dijo que “cuando hablamos de Ciencias para el Mundo Contemporáneo ya no estamos hablando de la ciencia de los libros de texto, sino de áreas en las que los mismos científicos no están de acuerdo; hay grandes debates acerca del cambio climático, así que en un curso de este tipo tienes que preparar a los alumnos para escoger su propio punto de vista”.
Hunt señaló asimismo que en el Reino Unido el interés por este tipo de educación científica vino de profesores de ciencias y, por lo tanto, son ellos los que la están impartiendo, y a este respecto agregó que “en Gran Bretaña además de Science in Society, hay otro curso denominado History and Philosophy of Science (Historia y Filosofía de la Ciencia), con objetivos similares pero desde un punto de vista más filosófico y ético. Nuestra experiencia es que mientras que los científicos se centran más en las cuestiones de su competencia, dejando a un lado la exposición y la discusión de argumentos, los profesores de Humanidades dan más importancia a esto último, sin preocuparles o sin tener conocimiento de si lo que decían los alumnos tenía algún fundamento científico. La lección que se extrae de todo esto es que cuando se están elaborando los contenidos para un curso de este tipo hay que conjugar ambos tipo de profesorado. Lo ideal, aunque extremadamente difícil, sería tener los dos tipos de profesores trabajando juntos: uno de ellos haría hincapié en el terreno científico, mientras que el otro se centraría  más en la parte filosófica y ética”.
Uno de los principales problemas de cualquier asignatura es conseguir hacerla atractiva e interesante a los alumnos, y la elección de las actividades que sean las mejores para desarrollar la curiosidad científica y la “alfabetización científica” en los estudiantes. A este respecto, Hunt precisó que “en mis conferencias suelo utilizar la palabra autenticidad, queriendo  expresar con esto el uso de referencias reales, por ejemplo, indicadores de salud tomados de la página web de las Naciones Unidas, ya que tratando con cosas que son reales, los alumnos sienten que están discutiendo y decidiendo sobre asuntos que reconocen, los mismos sobre los que debaten los adultos. Si yo diseñara los contenidos para un curso de este tipo, dejaría un tiempo durante el cual se elegiría el asunto más candente de ese año para que los alumnos utilizarán los conocimientos y capacidades adquiridas para implicarse en un asunto que está en la radio, en la televisión, en la prensa, pudiendo aportar un punto de vista bien informado basado en evidencias científicas”.

 

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