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Madrid. ROSAURA CALLEJA
“El
Ministerio velará por el cumplimiento de la Ley Orgánica de Educación
y, mas concretamente, con la asignatura de Educación para la Ciudadanía
y los Derechos Humanos”, afirmó Eva Almunia durante su intervención en
una mesa redonda, que se desarrolló en el marco del seminario Laicidad
y Democracia, celebrado en Madrid. “Educación para la Ciudadanía y
neutralidad de la enseñanza pública” fue el tema elegido por la secretaria
de Estado de Educación, quien aseguró que los alumnos que no asistan a
clase de esta materia se les suspenderá, como con cualquier otra asignatura
obligatoria. “Fomentar la ciudadanía responsable” es una apuesta de la
UE y recordó que “no somos pioneros en esta asignatura, sino que otros
países europeos ya la imparten”.
Este
pasado año académico los alumnos de 7 Comunidades Autónomas, incluida
Navarra –precisó Almunia -, cursaron esta materia y el próximo curso otras
diez autonomías introducirán su estudio. “Las regiones y centros educativos
que ya han impartido EpC han dado muestra de una gran madurez, a pesar
de que algunos sectores hayan querido distorsionarla”, manifestó.
Formación
en valores
Para
la secretaria de Estado de Educación, esta materia es necesaria para que
los jóvenes pasen de lo individual a lo social y que interioricen valores
como el respeto, el espíritu crítico, la participación y la convivencia
entre iguales. También especificó que religión y Educación para la Ciudadanía,
“no tienen nada que ver” y que no existe nadie del Partido Popular que
haya dicho “con qué contenidos no está de acuerdo”.
Esta
mesa redonda, contó la participación de Sebastián Cano, viceconsejero
de Educación de la Junta de Andalucía, quien afirmó que Ciudadanía y Educación
van intrínsecamente unidas y que el ejercicio responsable de la ciudadanía
se adquiere con la práctica. También advirtió que la LOE y los reales
decretos de desarrollo de la ley son de “obligada observancia”. Ante los
distintos pronunciamientos de algunos jueces sobre la objeción de conciencia,
Cano anticipó que la decisión última está en manos del Tribunal Supremo.
Reveló que de los 95.000 alumnos andaluces, que cursan Educación para
la Ciudadanía, sólo 449 se han declarado objetores.
Símbolos
religiosos
Por
su parte, Maru Menéndez, portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en
la Asamblea de Madrid, denunció que los procesos de privatización de la
sanidad y la enseñanza que se están llevando a cabo en esta comunidad
tienen por objetivo que “gane presencia la religión católica”. Y se mostró
crítica con la intención de “hacer objetores a menores, inducidos por
los padres y el gobierno madrileño”.
En
su intervención, María Cruz Llamazares abordó el tema “Símbolos religiosos
en espacios públicos”. Esta catedrática Habilitada de Derecho Eclesiástico
del Estado y consejera de RTVE hizo referencia a la presencia de símbolos
religiosos en la escuela, como el crucifijo en el aula, que, a su juicio,
tienen un poder adoctrinador sobre los alumnos. También explicó que la
libertad de conciencia o ideológica contempla el derecho a tener o no
creencias religiosas y a poder expresarlas.
Aconfesionalidad
Durante
la inauguración de este seminario, Alvaro Cuesta, secretario Federal de
Política Municipal y Libertades Públicas del PSOE, se mostró partidario
de “ganar más espacios en laicidad”, pero que “hay que reformular la relación
con la Santa Sede y los propios convenios”. También señaló que existe
“una ofensiva confesional” contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía
y afirmó que la aconfesionalidad y la laicidad “quedarán dañadas si no
se defiende”. En su intervención acusó al gobierno madrileño de “no apostar”
por la enseñanza pública y de “adoctrinar a los profesores de Educación
para la Ciudadanía para que dejen de impartirla” y manifestó que esta
comunidad autónoma “quiere convertir esta asignatura en clase de Religión”.
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