Símbolo cultural

La reapertura del Museo Camón Aznar devuelve a Zaragoza su
gran labor de preserva y difusión de la obra de Goya

Ha sido el gesto generoso de una extraordinaria personalidad y la responsable gestión de una ciudad. Cuenta con una trayectoria de treinta años como foco cultural. Posee, después del Prado, el mayor número de obras de Goya y es el único del mundo con todas sus series gráficas. El Museo Camón Aznar, ahora renovado y ampliado: ejemplo y símbolo cultural.

JULIA FERNÁNDEZ
Con Goya como protagonista y, también, como conductor; con salas remodeladas que abren espacios artísticos sorprendentes;  con un enriquecimiento de los fondos y una ampliación del espacio expositivo; con la expresión arquitectónica y discursiva de una pinacoteca internacional adaptada a su tiempo: el Museo Camón Aznar reabre su historia y agranda su vocación de dinamizador cultural, tras un año de reforma integral en su edificio y el ordenamiento de su colección.
“Están ustedes –aclaran sus gestores de  IberCaja, propie-

taria de esta institución- en un Museo de Goya y sobre Goya, que se contiene en un edificio doble, cuya primera parte, con el patio y el salón noble pertenecen al palacio renacentista aragonés, del siglo XVI, propiedad de los condes de Bobadilla y de la familia de los Pardo, al que se le añadió, ya en el siglo XX, un edificio casi gemelo, del que se descubre y pone en valor con la actual remodelación su patio interior, aunque cegada la luz cenital”.
Y estamos, también, ante el gran referente cultural de la ciudad, el lugar que, con el legado que Camón Aznar dejó al pueblo de Zaragoza como eje principal, ha construido una propuesta de exposiciones, conferencias, conciertos, cursos monográficos, seminarios de investigación, talleres de grabados, publicaciones y premios de investigación y a la crítica del arte, de ejemplar significación a lo largo de tres décadas.

Recorrido completo

El museógrafo Antonio Meléndez, también artífice de la exposición itinerante Las edades del hombre, gran conocedor de la pintura española, es el narrador creativo de esta nueva reorganización del contenido del Camón Aznar. Siguiendo un orden cronológico, la primera planta muestra un riquísimo recorrido por los “Precedentes de Goya”, con la pintura y la escultura de los siglos XV al XVIII, representados por artistas como Metsys, Pedro Berruguete o Francisco de Osona; los creadores barrocos como Zurbarán, Ribera, Antonio del Castillo o Valdés Leal y con obras italianas y flamencas que muestran cómo llegó a Aragón y a las tierras de España el Renacimiento.
Un ámbito intermedio da paso a la pieza principal del palacio renacentista, el llamado “Salón dorado”, donde se produce el encuentro de Francisco de Goya y José Camón Aznar: la serie de grabados sobre Velázquez del maestro de Fuendetodos dialoga aquí con el Gabinete dedicado a Camón Aznar, compuesto por aquellos retratos propios y de la familia que contenían su colección. Es en este mismo lugar donde, con ocasión de la Expo, se exhiben catorce goyas de la colección de Ibercaja y de la Real Sociedad económica Aragonesa de Amigos del país que dan una mayor espectacularidad al contenido sobre el Goya pintor.

Todos los grabados

Pero es, sin duda, la planta segunda del museo, dedicada específicamente al “Goya grabador”, la que sitúa el museo Camón Aznar como único en el mundo. En vitrinas casi etéreas y completamente minimalistas se exhiben, en salas ambientadas con los hechos históricos que inspiraron al autor, las series  “Caprichos”, “Tauromaquia”, “Los Desastres”, “Los Disparates” y las litografías de “Los Toros de Burdeos”,estas últimas propiedad de Ibercaja. Todas ellas, junto a la realizada sobre Velázquez expuesta en otro lugar, conforman la totalidad de la obra gráfica que Goya realizó.
En el último tramo del recorrido, en la tercera planta del edificio, muy próximo a la Basílica de El Pilar y a la Lonja, se despliegan “Las consecuencias de Goya”, con obras de artistas de los siglos XIX, como Eugenio Lucas, Antonio Pérez Rubio, Ángel Lizcano, Eduardo Rosales, Mariano Fortuny, Auguste Renoir, Camille Pizarro, Joaquín Sorolla o Francisco Padilla; y del XX, como los enclavados en la Escuela de Vallecas y otros excelentes pintores y escultores, que nacidos en Zaragoza y Aragón, han plasmado en sus obras esta tierra.

Exposiciones y cursos

“Gracias al esfuerzo de mucha gente, esta obra, que se inició hace un año, se ha concluido en un tiempo récord. Para Ibercaja –aseguró su director general en la inauguración- el Camón Aznar es un referente de su Obra Social y Cultural. Aquí, en los últimos treinta años, además de exponer las obras del legado de don José Camón Aznar, se ha desarrollado una intensa labor con cursos y exposiciones que se retomarán en el futuro. Ahora, podemos congratularnos de abrir sus puertas y de hacerlo además con una exposición de fondos propios enriquecida con otras piezas excepcionales de Ibercaja. Zaragoza va a vivir un momento extraordinario estos meses y el Camón Aznar está ya preparado para ello”.
Una primera muestra temporal, “Del Ebro a Iberia”, donde se narra el protagonismo del río como eje vertebrador de España a partir de dos elementos fundamentales para comprender su realidad histórica: la religión y el idioma, ya inicia espléndidamente esa función de ejercicio cultural que, además de la de gran museo, el Camón Aznar siempre ha querido mantener.

 

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