Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Aprender a votar

Un instituto español de Londres aprovecha las últimas elecciones generales para desarrollar una actividad de fomento de la democracia

Acaban de ejercer su derecho al voto los españoles pero ese acto tan natural tuvo su trascendencia cuando no se podía ejercer y tendrá su trascendencia si no educamos para saberlo ejercer con total libertad pero con total compromiso ciudadano. Desde esta premisa, en el IE “Cañada Blanch”
de Londres, un grupo de profesoras desarrolló una iniciativa pedagógica muy sencilla pero de gran alcance.

¿Qué pasa cuando estamos fuera de España? ¿Qué pasa si enseñas en un Instituto español en Londres? ¿Qué hacer con los alumnos de Educación Infantil? Estos son algunos de los interrogantes que nos planteamos  a la hora de planificar nuestra actividad.
Aprender una lengua no es saber utilizar, en situaciones cotidianas, algunas palabras y estructuras. Es mucho más. Nuestra reciente historia tiene claves de nuestras dificultades para la enseñanza y aprendizaje de lenguas y las

posturas extremistas y poco eficaces que, a veces,  hemos adoptado.
Fomentamos en los alumnos de infantil la capacidad de elegir mediante variadas estrategias y una de ellas es la de votar. Desde Enero, solemos votar sobre temas o actividades que nos interesan. Cuando estábamos investigando sobre los personajes de los cuentos, cada día dos alumnos tenían que defender su postura del personaje que querían que se estudiara al día siguiente. Tenían su tiempo para exponer sus razones y convencer a los votantes.
Aprendimos a votar con el truco de cerrar los cuadrados para saber apreciar de manera rápida quien obtenía más votos y por tanto era el ganador.
Tenemos que tener en cuenta que estamos en Reino Unido, el país en el que la competitividad y los rankings están continuamente en su contexto y,  en principio, este fenómeno no es ni bueno ni malo. ¿De que depende? De la educación en valores que otorguemos los adultos a este fenómeno. La competitividad bien enfocada, el aprender a perder una votación, el respetar y aceptar la decisión mayoritaria…no es fácil. Los medios de comunicación están llenos de ejemplos diarios donde los adultos transmitimos que no sabemos perder y que sólo nos gusta ganar.
Así que ¿escuchan nuestros alumnos a los adultos de su entorno hablando de votar en España? ¿Ven el canal internacional con sus padres cuando estos quieren conocer el noticiario?

Urnas

Nosotras, y nuestras recientemente incorporadas alumnas de prácticas de diversas procedencias de la península, nos dispusimos a hacer nuestras elecciones.
Preparamos sobres, una improvisada urna y unas tarjetas identificativas (el carné que utilizamos para las salidas). En un papel, cada niñ@ escribió el nombre del que quería que saliera elegido. Introdujeron el papel en un sobre y en él escribieron “Jefe de la clase”.  No sólo trabajamos la escritura, sino el ejercicio del derecho al voto tanto de hombres como de mujeres, de niños y de niñas, para la contribución y enseñanza de la democracia en un aula de Infantil.
Los niños se hacen conscientes de la importancia que tiene su opinión y de la tolerancia hacia las opiniones del resto de sus compañeros, con el fin de respetar y aceptar siempre la decisión de la mayoría. La votación fue muy divertida. La íbamos retransmitiendo e improvisando entrevistas a: aquí llega la princesa, aquí nuestro diseñador de moda, buenas tardes al futbolista que marca más goles...¡Por favor, una foto para la prensa!
Comienza el recuento y el ¡uf! ¡bien!...muchos nombres y ...
Las profesoras, en nuestro fuero interno, esperábamos que el elegido o la elegida fuera uno de los líderes de la clase, y cuál fue nuestra sorpresa cuando al hacer el recuento salió elegida una niña muy tímida y que aparentemente no asume ningún rol de relevancia en el grupo-clase.
Toda una lección de humildad y de nobleza. La mayoría de los niños y las niñas se habían votado a sí mismos porque su letra les delataba (fruto del egocentrismo, característico en estas edades) o a su mejor amig@, y sin embargo la niña elegida había obtenido sus votos gracias a que sus amigas la habían votado, probablemente movidas por el cariño que ella les proporciona.
Una de las niñas más líder, inquieta y curiosa se vuelve al resto de los compañeros y en  inglés pregunta: “¿quién me votó a mí?”. “¡Eso no vale! El voto es secreto y cada uno vota a quien le parece mejor”.
Por la tarde, sonríe y se acerca diciendo: “Ya se quien me votó  a mí”.
“Sí ¿quién fue?”. “No se dice porque es secreto”.
A los dos días, todavía seguían insistiendo en quien había votado a quien pero lo que todos tenían claro es que la ganadora había jugado limpio y además sus amigas dijeron claramente a los demás, en el patio de recreo, que ellas le habían dado sus votos y que por eso había ganado.
Al marchar a casa el día de las votaciones, les dijimos que se fijaran si papá, mamá o los abuelos veían la tele de España o compraban el periódico o hablaban en la cena de las elecciones generales para Presidente.
El acto de votar es algo que se ha convertido en una rutina del acontecer del aula y que ellos deciden utilizar cuando la situación consideran que merece la pena. A partir de los resultados trabajamos el aprender  a perder, a aceptar las decisiones mayoritarias pero buscar también medidas compensatorias para que no se sientan tristes los perdedores.
Vale igual el voto de los chicos que el de las chicas, todos pueden votar y si hay que hacer campaña se necesitan “razones” Sin razones no hay convicción posible.

Respeto y aceptación

Aprender a votar, a perder y a ganar, a respetar y a aceptar que ganen las minorías, a que exista la diversidad de “partidos” es importante para que los adultos de la tribu no digamos después que nuestro jóvenes están desmotivados, que no participan, que no se comprometen.
Los esfuerzos del nuevo Gobierno por la participación activa de la mujer en tareas de decisión, por el respeto a los derechos de los que históricamente han sufrido el arrebato de los mismos, no será efectiva y podrá quedar reducida a una mera anécdota con tintes machistas, como los de algún mandatario de un país vecino... si no hacemos que la educación de todos los que estamos en la tribu: familia, escuela y medios de comunicación, tenga un calado de uso respetuoso de la democracia.
Aprendemos  a votar, votando; a respetar, respetando, a compartir tareas de la casa, jugando por igual a las casitas y a las muñecas; a tomar decisiones, tomándolas desde pequeños y utilizando todas las herramientas desde los primeros momentos (se utiliza igual una lavadora que un móvil; una sartén para cocinar que una probeta para un experimento, un pincel que una escoba...)
La apuesta de una España nueva y abierta al mundo solidario empieza en las aulas a edades tempranas y en las familias practicando la democracia, la igualdad, la tolerancia y el respeto.
Si una futura profesora es capaz de aprender y compartir en estas aulas podemos encontrar reflexiones como esta: "Ni hace falta ser ministro/a para entender una votación, ni ser profes@r para tener conciencia de que las bases de todo grupo social se forjan en la educación. El motor de la educación se fundamenta en aquello que enseñamos y ahí estamos nosotros, y me refiero tanto a los profesores como a cualquier otro persona interesada en la creación de una sociedad activa, para acercarles los elementos que tienen lugar en su entorno. Si contáramos “a prior”i que unos niños de clase han ejercido su derecho a voto, más de uno se echaría las manos a la cabeza. Pero, si señores, es posible, y lo más importante, estamos promoviendo que esta generación se atreva a ejercer su derecho a ser un ciudadano del día de mañana. Un derecho por el que tanto han luchado en el pasado, una forma de mostrar respeto a todas esas personas que tanto tiempo dedicaron para que hoy, nosotros, esos que nos olvidamos de nuestro papel en la sociedad, podamos disfrutar de igualdad y libertad. Una más de las pequeñas bases que creamos en la educación infantil y que fundamentan los grandes pilares de la sociedad”.

Dorotea Agudo Brigidano, Mercedes Ruiz Casas, Marta Cano Rosado, Carolina García Román y Mari Carmen Martínez Tejada
Profesoras del IE “Cañada Blanch” de Londres.

 

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