Más de 400 docentes analizan
la convivencia escolar

Estos expertos apuestan por la formación del profesorado y implicación de la comunidad educativa

Los docentes deben adquirir competencias interactivas, para adaptarse al contexto laboral y hacer frente a los nuevos retos profesionales. Esta es una de la conclusiones del IV Congreso “Profesorado y convivencia”, que se ha celebrado en Madrid.
Alejandro Tiana se dirige a los asistentes en la inauguración del Congreso. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
En la inauguración de este IV Congreso, Alejandro Tiana, secretario general de Educación, señaló que la convivencia constituye la esencia de la tarea educativa y que el caso Jokin y otros conflictos que se producen en las aulas deben servir para despertar la sensibilidad en el mundo educativo. También hizo un repaso a las actuaciones que se han puesto en marcha, como la creación del Observatorio Estatal para la Convivencia Escolar y subrayó la colaboración que el MEC ha establecido con los ministerios de Interior, Justicia, Trabajo y Asuntos Sociales.
Este encuentro ha contado con la participación de 400 profesores de distintas comunidades autónomas, que coincidieron en que la satisfacción profesional de los docentes y el bienestar educativo de los alumnos son los objetivos, para recuperar el prestigio del profesorado y la motivación del alumnado. Además, especificaron que los principales obstáculos son el malestar docente y las conductas disruptivas de los escolares, así como, los brotes de violencia que pueden generarse entre ambos sectores.
Para lograr los objetivos, estos profesionales apuestan por estrategias como un adecuado desarrollo organizativo, la mejora de las relaciones en el aula, el refuerzo de la autoestima del profesor y el afianzamiento de su compromiso moral.

Ponencias

El programa del Congreso incluía la intervención de expertos como Alvaro Marchesi, actual secretario general de la OEI y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, quien hizo un repaso a  “Las competencias profesionales del profesorado para el trabajo de la convivencia escolar”. Mientras Rafael Bisquerra de la Universidad de Barcelona abordó “Educación emocional y trabajo de la convivencia en positivo”, Consuelo Vélaz de Medrano, profesora de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, mostró los nuevos perfiles profesionales en los centros y Xesús R. Jares analizó la formación del profesorado para la convivencia. “La relación profesor-alumno como base de la educación para la convivencia” fue el tema elegido por Mª Rosa Marchena de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y el profesor de la Universidad de Barcelona José Mª Puig planteó el nuevo concepto de autoridad del profesorado.
Tras esta jornadas de debate, los participantes concluyeron que la tarea educativa exige la implicación de la comunidad en el fomento de la convivencia y que las buenas prácticas de algunos centros demuestran la efectividad de la conexión entre distintas instituciones, de elaborar códigos consensuados, de apostar por la convivencia como objetivo común y de buscar soluciones para motivar al alumnado.

Educación emocional

Según estos expertos, el trabajo de la convivencia en positivo pasa por el desarrollo de una adecuada educación emocional, entendida como un proceso educativo continuo y permanente, que potencie el desarrollo emocional como complemento del desarrollo cognitivo. Por lo que es necesario aplicar programas de educación emocional, intensificar la formación docente, elaborar materiales y contar con la colaboración de las familias.
En esta línea, la Educación para la Ciudadanía impulsa el trabajo de la convivencia en positivo y aparece como un espacio idóneo para el fortalecimiento de las competencias emocionales. Los profesores coinciden en la complejidad del aprendizaje de la convivencia, que se construye desde temprana edad, en el seno de las instituciones sociales, con los adultos y entre iguales. “Una escuela que se ajuste a la educación en  valores deberá desarrollar capacidades básicas complejas, como autoestima, asertividad, empatía y capacidad de diálogo, así como estrategias metodológicas generales y específicas”, afirman.

Orientación

Durante las jornadas, se puso de manifiesto que la orientación educativa se plantea desde un enfoque multiprofesional y comunitario de la educación, que se prolonga más allá del ámbito estrictamente escolar. “La orientación es un derecho, y no sólo un servicio, que debe ser garantizado por la Administración pública, y contribuir a la eliminación de los distintos tipos de violencia escolar, creando una red integral de apoyo a la infancia y a la adolescencia”, subrayaron.
De igual modo, los participantes constatan un déficit de formación del profesorado para trabajar la convivencia y la resolución de conflictos. Entre los contenidos de la pedagogía de la convivencia, destacaron el tratamiento de los derechos humanos, la laicidad, la ciudadanía, la solidaridad, la no violencia, el respeto, la diversidad, la ternura, el conflicto y la esperanza.
Para favorecer la convivencia y la inclusión del alumnado no es suficiente el apoyo individual, sino que también es necesario reestructurar la escuela y el aula para que acoja la diversidad del alumnado.
Estos expertos definen la autoridad del profesorado como la capacidad y posibilidad de influir en sus alumnos, además pasa por la constitución y refuerzo de la comunidad educativa como espacio de paz, afecto y ayuda mutua, que reserva un espacio a la participación. Por último, este Congreso insta a las administraciones educativas a trabajar en esta línea y al Ministerio de Educación y Ciencia para que siga impulsando la coordinación y el refuerzo del trabajo de los profesores.

 

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