Baja participación de las familias en la escuela

Un informe constata que poco más de la mitad colabora en las APAS

El 57% de las familias están inscritas en las APAS y sólo el 32% asiste a las actividades, según un estudio sobre participación de los padres en la escuela, que ha presentado la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA).
La implicación de los padres
es mayor en Infantil y Primaria.

(Foto: Rafael Martínez)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Fomentar la participación de las familias, especialmente las inmigrantes, favorecer la democracia interna y la expresión de sus intereses, además de construir de redes de relación más fuertes constituyen las principales propuestas de las asociaciones de padres para conseguir una educación de calidad.
Un estudio de la Universidad de Lleida constata la baja participación de los familias en las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPA). De las casi 600 familias encuestadas, sólo un 32% participó en actividades y una de cada cinco asistió a las reuniones; así como las inscritas en AMPAS no llegan al 60%.
Jordi Garreta, profesor de Sociología y autor de “La participación de las familias en la escuela: las asociaciones de madres y padres de alumnos en España”, revela que la implicación no es homogénea, pero es más elevada en Infantil y Primaria que en Secundaria. También puntualiza que las familias de origen inmigrante son menos participativas, aunque las procedentes de la Unión Europea son mas participativas, seguidas por las de América Latina.

Inmigrantes

En una escala de cinco puntos, las familias de origen comunitario obtienen 2,25 puntos, seguidas de las latinoamericanas con 2,17. En un tercer grupo se situarían las de Europa del Este (1,82), luego las subsaharianas (1,79), magrebíes (1,69) y, por último, las de etnia gitana (1,40). Según este sociólogo, las cifras no se pueden imputar sólo al origen de la familia, sino también a la experiencia escolar previa, al nivel educativo de los padres, al conocimiento del sistema educativo y a las actitudes.
De este informe, que recoge la opinión de 594 padres de todas las comunidades, a excepción de País Vasco, Murcia, Ceuta y Melilla, se desprende que el 40% de los entrevistados considera que el profesorado de su centro no apoya o apoya poco al APA, frente a un 58,8% que cree que recibe mucho o bastante apoyo. Por lo que se refiere al respaldo a la dirección del centro, el 23,4% opina que el APA recibe poco o ningún apoyo, frente al 75,4% que considera que recibe mucho o bastante apoyo.

Renovación

De igual modo, el autor del estudio indica que uno de los puntales del movimiento y, a su vez, una de sus debilidades es su continua renovación. “Constantemente entran familias y salen otras, un flujo de nuevas ideas y percepciones y el contacto con una realidad cambiante que exige respuestas acordes”, señala. No obstante, Jordi Garreta advierte que la renovación continuada comporta el peligro de que la experiencia acumulada no se transmita, que no se forme a los entrantes en aspectos clave para que la renovación sea positiva. “De hecho, la falta de mecanismos adecuados de transmisión de conocimiento en algunas asociaciones, así como de padres o madres que quieran y puedan dedicar su tiempo a trabajar voluntariamente en las tareas que se atribuyen a las APAS y que haya algunos que no lo hacen, ya que se benefician igual que haciéndolo, dificulta su efectividad”, aclara.
Para mejorar la participación en las asociaciones, este experto propone formar a las familias y al profesorado en el objetivo común de optimizar la educación de los alumnos. Asimismo, se muestra partidario de recuperar la reivindicación de calidad, gratuidad, el carácter laico para la enseñanza privada y la gestión de servicios.
En el acto de presentación de este informe, que tuvo lugar en el Consejo Escolar del Estado, Alejandro Tiana reconoció que, aunque el aparato formal y legislativo en este ámbito está constituido, todavía falta por desarrollar. El secretario de Educación anticipó que el MEC pretende colaborar en la formación de los padres y madres, mediante los cursos de convivencia escolar, elaborar planes de convivencia y establecer compromisos educativos entre las familias y los centros.

 

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