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En
los contenidos educativos de Economía, en muchas ocasiones no se traslada
a los alumnos el ámbito real de los procesos y engranajes de la actividad
económica, quedando los contenidos sólo en el plano teórico; incluso el
manejo de programas de base de datos u hojas de cálculo no tienen el rendimiento
adecuado ni una utilización con una función concreta, y la experiencia
se posterga a una serie muy limitada de horas con las que se cree cumplidas
las aplicaciones teóricas.
Para solventar
este déficit se emplea una nueva metodología que acoge esta actividad.
Consiste en utilizar en el aula las nuevas tecnologías para montar un
área de facturación real de una organización sanitaria; ello, mediante
una coordinación del profesor y un experto en organización sanitaria,
que supervisará la estructura y la utilización del material.
Las asignaturas
de “Fundamento y Organización de Empresa” y “Economía y Organización de
Empresas”, de 2º de Bachillerato, sirven para introducir estos protocolos
curriculares cuyo objetivo es el aprendizaje basado en la gestión real
del área de una empresa del sector sanitario; es el caso de los alumnos
del I.E.S. “Juana de Castilla” de Madrid en años anteriores, y actualmente
de los alumnos del nocturno del I.E.S. “Cardenal Cisneros”. Para estos
protocolos curriculares se utiliza una metodología que traslada al aula
la estructura real de las áreas de facturación de las empresas de carácter
sanitario, como es el caso de los complejos hospitalarios. En ellos, se
da una dinámica asistencial diversificada en la que hay que proceder con
rigor en el ejercicio del cobro a todo a lo que se considere con derecho.
Estas áreas
poseen un sistema informático centralizado de base de datos, dispuesto
en la red en todo el territorio, que da lugar a un control efectivo de
dicha gestión. La imposibilidad de utilizar estos programas por parte
de los alumnos, al tratarse de programas con una validación digitalizada
y un acceso con contraseña, se suple con una estructura de simulación
en el aula.
Se diseñó un
modo de trabajo basado en la red, en el que se pretendía que los discentes
desarrollaran a través de ordenador el trabajo común y real de un área
hospitalaria de gestión de facturación. El entorno fue el aula de informática,
con la posibilidad de instalar programas en red, e Internet, en este caso
para la utilización del correo electrónico.
Introducción
Como
introducción se expuso a los alumnos la casuística real de la actividad
del funcionamiento de un centro hospitalario público desde el punto de
vista de la gestión de los ingresos económicos. Se expuso la descentralización
de los puntos de urgencia o administrativos a donde pueden acudir usuarios
potenciales a los que hay que repercutir la asistencia sanitaria prestada;
incluso, que los puntos de urgencia, para la práctica de aprendizaje que
iban a desarrollar, podían estar instalados en hospitales diferentes,
pertenecientes a ciudades distintas (como sucede en la realidad); se les
expuso las asistencias más habituales que se cobran, como son las asistencias
derivadas de accidentes de tráfico, accidentes laborales, y usuarios adscritos
a compañías privadas.
Del mismo modo,
se les trasladó que actualmente los centros hospitalarios están interconectados
informáticamente, de modo que los distintos puntos en donde se presta
el servicio y se “factura” están controlados en tiempo real desde la sede
administrativa centralizada.
Así pues, se
habilitó en una misma aula un sistema informático de “gestión de facturación”
compartido (no a través de Internet), con 10 terminales. De los mismas,
8 eran de introducción de datos (el equiparable a los puntos de urgencias
de un complejo hospitalario, incluso pertenecientes a distintos hospitales
ubicados en ciudades distintas) y 2 de recepción y control (el primero
el de la administración propiamente sanitaria, y el segundo el equiparable
al punto centralizado de contabilidad de una empresa privada o la administración
de hacienda de una administración pública).
Paralelamente,
se aprovechaba la utilización del correo electrónico ordinario (este sí
a través de Internet) de cada uno de los alumnos para comunicarse entre
ellos de las incidencias que pudieran aparecer en el desarrollo de la
actividad, y para comunicarse entre los diferentes rangos, a modo de cómo
se hace en la realidad a través de los correos corporativos.
Gestión
de facturación
El
programa informático de “gestión de facturación” se diseñó de tal modo
que existían 3 perfiles o rangos de acceso habilitados. El primer perfil
sólo introducía sus datos y controlaba sus incidencias (el equiparable
a los puntos de urgencia), el segundo perfil de control de la actividad
(equiparable a la administración sanitaria), el tercer perfil controla
a nivel contable los ingresos habidos (el equiparable a la administración
de hacienda del gobierno correspondiente). Cada uno de estos perfiles
tenía acceso a información de su rango y al de su inmediatamente inferior.
Así, el de contabilidad tenía acceso al control de actividad, de introducción
de datos y todo lo cobrado en los 8 puntos de introducción de datos y
liquidación, y al de control de actividad; éste tenía acceso a los 8 puntos
mencionados; y éstos al control e informes de cada uno de sus propios
puntos (no conocen nada de los demás).
Asimismo, en
dicho programa se desarrollaban 3 niveles de tareas para el rango más
inferior de introducción de datos y facturación: uno de introducción propiamente
de datos, otro de seguimiento, y otro de informes. Para el primero se
desarrollaban una serie de campos donde se identificaba a quien iba dirigida
la liquidación (obligado al pago), para lo cual bastaba con introducir
un número de 8 dígitos (equiparable al N.I.F. o C.I.F.), fecha de devengo,
concepto que se liquidaba (se era de tráfico, laboral, de compañía privada),
artículo y familia, cantidad y precio (datos administrativos-económicos),
y datos del objeto liquidado (datos de identificación de lo liquidado
para la empresa o particular al que se dirige la liquidación), por ejemplo
para el caso de las asistencias de accidentes de tráfico hay que hacer
constar la fecha del accidente, el nombre del asistido, si era conductor,
acompañante o peatón, matrícula del vehículo del asistido (si no es peatón)
y póliza. Al final de la elaboración de esta liquidación el programa asignaba
un número de liquidación que era correlativo para los 8 terminales de
introducción de datos. Para el segundo nivel, se introducía el número
asimilable al C.I.F. o N.I.F.,o bien el número de la liquidación asignado,
para que se expusiera la situación de la liquidación; ésta podía estar
sólo liquidada, enviada, notificada al obligado al pago, suspendida, recurrida,
con recargo, o pagada. En este segundo nivel podían introducirse y cambiar
las incidencias que se dieran lugar de entre las expuestas, para lo cual
el profesor, aleatoriamente, indicaba varias de ellas a los diferentes
terminales, explicando su significado. En el tercer nivel, eligiendo el
“concepto” de la causa de la asistencia que se quisiera, se emitía un
informe o tabla de las liquidaciones pertenecientes a ese concepto elegido,
pero sólo las pertenecientes a ese terminal. En el terminal de perfil
o rango de control de la actividad se controlaba, mediante informes que
emitía el programa, la actividad de los 8 terminales anteriormente citados.
Este rango podía comunicarse con el nivel inferior de los 8 terminales
citados para pedir información o dar instrucciones a través del correo
electrónico mencionado. Por ejemplo, si se constata que un número determinado
de liquidaciones están en una situación similar de “suspensión” dar instrucciones
para que a nivel administrativo se lleve a cabo la actuación pertinente
para levantar dicha suspensión y avanzar hasta el cobro de la liquidación;
o si hay un gran número que no llega a notificarse dar instrucciones para
que la misma sea más eficiente; los pertenecientes al rango inferior deben
dar conocimiento mediante el citado correo de la recepción de tal instrucción.
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Dinámica
metodológica en el aula
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En
el terminal de perfil o rango de control de la facturación controlaba
la cuantía de las liquidaciones efectivamente cobradas y puede pedir información
o comunicarse, a través del correo electrónico, con el nivel inferior
para la explicación de la situación.
En cada uno
de estos tres perfiles o rangos, los discentes iban rotando por los diferentes
terminales expuestos, de modo que cada uno va rotando y asimilando la
función del rol de cada rango, y adquiría una visión en conjunto de la
complejidad de un sistema de facturación en una organización sanitaria
pública o privada; asimismo, de cómo está diseñado hoy día el sistema
de gestión de control de facturación a través de Internet, facilitando
tanto la gestión como el control y la eficacia del cobro.
Los resultados
obtenidos en el I.E.S. “Juana de Castilla” demostraron que la asimilación
de los contenidos ha sido más eficaz con la incorporación de una caso
práctico real al aula y una metodología muy didáctica. Los problemas se
manifestaron en cuanto a adecuar la documentación al nivel del alumnado
y organizar las clases con el experto en servicios sanitarios. Este año
podemos eliminar este problema al tener más flexibilidad horaria y un
alumnado más próximo a la gestión y organización real de la empresa.
Maria
del Pilar García García
Profesora de Economía del Instituto Cardenal Cisneros de
Madrid
José Espejo Lucena
Licenciado en Geografía y Especialista Universitario en
Gestión Integral de Servicios Sanitarios
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