Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Un modelo de gestión real dentro del aula

Alumnos de 2º de Bachillerato de dos institutos madrileños desarrollan una experiencia vinculada a la organización de las áreas de facturación de las empresas sanitarias

En los IES “Juana de Castilla” y “Cardenal Cisneros” de Madrid se ha desarrollado una experiencia, en el ámbito de 2º de Bachillerato, vinculada a la utilización de las nuevas tecnologías y a una nueva metodología para montar un área de facturación real de una organiza-
ción sanitaria, aplicada a los contenidos de Economía, con objeto de proporcionar un aporte práctico a los aspectos teóricos de la formación.

En los contenidos educativos de Economía, en muchas ocasiones no se traslada a los alumnos el ámbito real de los procesos y engranajes de la actividad económica, quedando los contenidos sólo en el plano teórico; incluso el manejo de programas de base de datos u hojas de cálculo no tienen el rendimiento adecuado ni una utilización con una función concreta, y la experiencia se posterga a una serie muy limitada de horas con las que se cree cumplidas las aplicaciones teóricas.
Para solventar este déficit se emplea una nueva metodología que acoge esta actividad. Consiste en utilizar en el aula las nuevas tecnologías para montar un área de facturación real de una organización sanitaria; ello, mediante una coordinación del profesor y un experto en organización sanitaria, que supervisará la estructura y la utilización del material.
Las asignaturas de “Fundamento y Organización de Empresa” y “Economía y Organización de Empresas”, de 2º de Bachillerato, sirven para introducir estos protocolos curriculares cuyo objetivo es el aprendizaje basado en la gestión real del área de una empresa del sector sanitario; es el caso de los alumnos del I.E.S. “Juana de Castilla” de Madrid en años anteriores,  y actualmente de los alumnos del nocturno del I.E.S. “Cardenal Cisneros”. Para estos protocolos curriculares se utiliza una metodología que traslada al aula la estructura real de las áreas de facturación de las empresas de carácter sanitario, como es el caso de los complejos hospitalarios. En ellos, se da una dinámica asistencial diversificada en la que hay que proceder con rigor en el ejercicio del cobro a todo a lo que se considere con derecho.
Estas áreas poseen un sistema informático centralizado de base de datos, dispuesto en la red en todo el territorio, que da lugar a un control efectivo de dicha gestión. La imposibilidad de utilizar estos programas por parte de los alumnos, al tratarse de programas con una validación digitalizada y un acceso con contraseña, se suple con una estructura de simulación en el aula.
Se diseñó un modo de trabajo basado en la red, en el que se pretendía que los discentes desarrollaran a través de ordenador el trabajo común y real de un área hospitalaria de gestión de facturación. El entorno fue el aula de informática, con la posibilidad de instalar programas en red, e Internet, en este caso para la utilización del correo electrónico.

Introducción

Como introducción se expuso a los alumnos la casuística real de la actividad del funcionamiento de un centro hospitalario público desde el punto de vista de la gestión de los ingresos económicos. Se expuso la descentralización de los puntos de urgencia o administrativos a donde pueden acudir usuarios potenciales a los que hay que repercutir la asistencia sanitaria prestada; incluso, que los puntos de urgencia, para la práctica de aprendizaje que iban a desarrollar, podían estar instalados en hospitales diferentes, pertenecientes a ciudades distintas (como sucede en la realidad); se les expuso las asistencias más habituales que se cobran, como son las  asistencias derivadas de accidentes de tráfico, accidentes laborales, y usuarios adscritos a compañías privadas.
Del mismo modo, se les trasladó que actualmente los centros hospitalarios están interconectados informáticamente, de modo que los distintos puntos en donde se presta el servicio y se “factura” están controlados en tiempo real desde la sede administrativa centralizada.
Así pues, se habilitó en una misma aula un sistema informático de “gestión de facturación” compartido (no a través de Internet), con 10 terminales. De los mismas, 8 eran de introducción de datos (el equiparable a los puntos de urgencias de un complejo hospitalario, incluso pertenecientes a distintos hospitales ubicados en ciudades distintas) y 2 de recepción y control (el primero el de la administración propiamente sanitaria, y el segundo el equiparable al punto centralizado de contabilidad de una empresa privada o  la administración de hacienda de una administración pública).
Paralelamente, se aprovechaba la utilización del correo electrónico ordinario (este sí a través de Internet) de cada uno de los alumnos para comunicarse entre ellos de las incidencias que pudieran aparecer en el desarrollo de la actividad, y para comunicarse entre los diferentes rangos, a modo de cómo se hace en la realidad a través de los correos corporativos.

Gestión de facturación

El programa informático de “gestión de facturación” se diseñó de tal modo que existían 3 perfiles o rangos de acceso habilitados. El primer perfil sólo introducía sus datos y controlaba sus incidencias (el equiparable a los puntos de urgencia), el segundo perfil de control de la actividad (equiparable a la administración sanitaria), el tercer perfil controla a nivel contable los ingresos habidos (el equiparable a la administración de hacienda del gobierno correspondiente). Cada uno de estos perfiles tenía acceso a información de su rango y al de su inmediatamente inferior. Así, el de contabilidad tenía acceso al control de actividad, de introducción de datos y todo lo cobrado en los 8 puntos de introducción de datos y liquidación, y al de control de actividad; éste tenía acceso a los 8 puntos mencionados; y éstos al control  e informes de cada uno de sus propios puntos (no conocen nada de los demás).
Asimismo, en dicho programa se desarrollaban 3 niveles de tareas para el rango más inferior de introducción de datos y facturación: uno de introducción propiamente de datos, otro de seguimiento, y otro de informes. Para el primero se desarrollaban una serie de campos donde se identificaba a quien iba dirigida la liquidación (obligado al pago), para lo cual bastaba con introducir un número de 8 dígitos (equiparable al N.I.F. o C.I.F.), fecha de devengo, concepto que se liquidaba (se era de tráfico, laboral, de compañía privada), artículo y familia, cantidad y precio (datos administrativos-económicos), y datos del objeto liquidado (datos de identificación de lo liquidado para la empresa o particular al que se dirige la liquidación), por ejemplo para el caso de las asistencias de accidentes de tráfico hay que hacer constar la fecha del accidente, el nombre del asistido, si era conductor, acompañante o peatón, matrícula del vehículo del asistido (si no es peatón) y póliza. Al final de la elaboración de esta liquidación el programa asignaba un número de liquidación que era correlativo para los 8 terminales de introducción de datos. Para el segundo nivel, se introducía el número asimilable al C.I.F. o N.I.F.,o bien el número de la liquidación asignado, para que se expusiera la situación de la liquidación; ésta podía estar sólo liquidada, enviada, notificada al obligado al pago, suspendida, recurrida, con recargo, o pagada. En este segundo nivel podían introducirse y cambiar las incidencias que se dieran lugar de entre las expuestas, para lo cual el profesor, aleatoriamente, indicaba varias de ellas a los diferentes terminales, explicando su significado. En el tercer nivel, eligiendo el “concepto” de la causa de la asistencia que se quisiera, se emitía un informe o tabla de las liquidaciones pertenecientes a ese concepto elegido, pero sólo las pertenecientes a ese terminal. En el terminal de perfil o rango de control de la actividad se controlaba,  mediante informes que emitía el programa, la actividad de los 8 terminales anteriormente citados. Este rango podía comunicarse con el nivel inferior de los 8 terminales citados para pedir información o dar instrucciones a través del correo electrónico mencionado. Por ejemplo, si se constata que un número determinado de liquidaciones están en una situación similar de “suspensión” dar instrucciones para que a nivel administrativo se lleve a cabo la actuación pertinente para levantar dicha suspensión y avanzar hasta el cobro de la liquidación; o si hay un gran número que no llega a notificarse dar instrucciones para que la misma sea más eficiente; los pertenecientes al rango inferior deben dar conocimiento mediante el citado correo de la recepción de tal instrucción.

Dinámica metodológica en el aula

En el terminal de perfil o rango de control de la facturación controlaba la cuantía de las liquidaciones efectivamente cobradas y puede pedir información o comunicarse, a través del correo electrónico, con el nivel inferior para la explicación de la situación.
En cada uno de estos tres perfiles o rangos, los discentes iban rotando por los diferentes terminales expuestos, de modo que cada uno va rotando y asimilando la función del rol de cada rango, y adquiría una visión en conjunto de la complejidad de un sistema de facturación en una organización sanitaria pública o privada; asimismo, de cómo está diseñado hoy día el sistema de gestión de control de facturación a través de Internet, facilitando tanto la gestión como el control y la eficacia del cobro.
Los resultados obtenidos en el I.E.S. “Juana de Castilla” demostraron que la asimilación de los contenidos ha sido más eficaz con la incorporación de una caso práctico real al aula y una metodología muy didáctica. Los problemas se manifestaron en cuanto a  adecuar la documentación al nivel del alumnado y organizar las clases con el experto en servicios sanitarios. Este año  podemos eliminar este problema al tener más flexibilidad horaria y un alumnado más próximo a la gestión y organización real de la empresa.

Maria del Pilar García García
Profesora de Economía del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid
José Espejo Lucena
Licenciado en Geografía y Especialista Universitario en Gestión Integral de Servicios Sanitarios

 

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