De la Declaración de Bolonia al Espacio Europeo de Educación Superior

El proceso de convergencia entra en su recta final con el reto
de la implantación de las nuevas titulaciones antes de 2010

Las universidades españolas, al igual que el resto de las universidades de los 29 Estados miembros de la Unión Europea, afrontan la fase definitiva del proceso de convergencia para la construcción y el establecimiento del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) contemplado en la Declaración de Bolonia, que fija el año 2010 como fecha de implantación.
Las universidades españolas afrontan desde este año el reto de adaptar los planes de estudios a las directrices de la nueva ordenación de las enseñanzas universitarias. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
La construcción del Espacio Europeo de Educación Superior es un proceso que se inicia con la Declaración de La Sorbona, suscrita en mayo de 1998, en París, por los ministros y responsables de la educación superior de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, en la que se insta a la creación, implantación y desarrollo de un Espacio Europeo de la Educación Superior (EEES).
La Declaración de La Sorbona se consolida y amplía en 1999 con la Declaración de Bolonia, en la que se marcan los objetivos de adoptar un sistema fácilmente legible y comparable de titulaciones basado en dos ciclos principales; establecer un sistema internacional de créditos; promover la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores; promover la cooperación europea para garantizar la calidad de la educación superior y, en definitiva, promover una dimensión europea de la educación superior.
La Declaración de Bolonia, iniciadora del proceso de convergencia y construcción del EEES, insta a los Estados miembros de la Unión Europea a desarrollar e implantar en sus países las siguientes actuaciones:
-Adoptar un sistema de titulaciones comprensible y comparable para promover las oportunidades de trabajo y la competitividad internacional de los sistemas educativos superiores europeos mediante, entre otros mecanismos, de la introducción de un suplemento europeo al título.
-Establecer un sistema de titulaciones basado en dos niveles principales. La titulación del primer nivel será pertinente para el mercado de trabajo europeo, ofreciendo un nivel de cualificación apropiado. El segundo nivel, que requerirá haber superado el primero, ha de conducir a titulaciones de postgrado, tipo master y/o doctorado.
-Establecer un sistema común de créditos para fomentar la comparabilidad de los estudios y promover la movilidad de los estudiantes y titulados.
- Fomentar la movilidad con especial atención al acceso a los estudios de otras universidades europeas y a las diferentes oportunidades de formación y servicios relacionados.
-Impulsar la cooperación europea para garantizar la calidad y para desarrollar unos criterios y unas metodologías educativas comparables.
-Promover la dimensión europea de la educación superior y en particular, el desarrollo curricular, la cooperación institucional, esquemas de movilidad y programas integrados de estudios, de formación y de investigación.

Líneas adicionales

Los ministros de Educación europeos celebraron nuevas cumbres en Praga (2001), Berlín (2003), Bergen (2005) y en Londres, los días 17 y 18 de mayo de 2007, y la próxima conferencia de ministros de Educación Superior tendrá lugar en abril de 2009.
Tras la reunión de los ministros de Educación europeos en Praga (2001) se introducen algunas líneas adicionales a los objetivos iniciales del Proceso de Bolonia, entre las que figuran:
-El aprendizaje a lo largo de la vida como elemento esencial para alcanzar una mayor competitividad europea, para mejorar la cohesión social, la igualdad de oportunidades y la calidad de vida.
-El rol activo de las universidades, de las instituciones de educación superior y de los estudiantes en el desarrollo del proceso de convergencia.
-La promoción del atractivo del Espacio Europeo de Educación Superior mediante el desarrollo de sistemas de garantía de la calidad y de mecanismos de certificación y de acreditación.
La Cumbre de Jefes de Estado celebrada en Barcelona en marzo de 2002 supuso un hito importante en el proceso de construcción del Espacio Europeo de Educación Superior: entre las Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo figura expresamente la de crear las condiciones prácticas necesarias para garantizar la movilidad a todos los que participen en los ámbitos de la educación, la investigación y la innovación, así como reducir los obstáculos normativos y administrativos al reconocimiento profesional. Y aprobó un programa de trabajo que, entre otras acciones, solicita la introducción de instrumentos concebidos para garantizar la transparencia de los diplomas y cualificaciones (ECTS, suplementos a los diplomas y certificados, CV europeo) y una cooperación más estrecha en materia de diplomas universitarios en el marco del proceso La Sorbona-Bolonia-Praga.
El Parlamento Europeo, en su informe de 24 de mayo de 2002 expresó su apoyo incondicional a la creación de este espacio educativo común, destacando su importancia y demandando el apoyo a las diferentes instituciones y países.
El compromiso establecido en la Declaración de Bolonia es alcanzar estos objetivos antes del final de la primera década del tercer milenio, por lo que gran parte de los estados miembros y asociados de la Unión Europea han implantado, o tienen previstas, las reformas necesarias para la adaptación de sus sistemas nacionales de enseñanza superior.

Nuevas actuaciones

En la reunión de ministros de educación celebrada en Berlín, en septiembre de 2003, se revisaron los progresos alcanzados en este ámbito y se impulsó la coordinación de nuevas actuaciones para su consecución.
En la reunión de Bergen (Noruega), los ministros de Educación europeos suscribieron una declaración en la que se precisaba que “sobre la base de los logros alcanzados en el Proceso de Bolonia, deseamos establecer un Espacio Europeo de Educación Superior basado en los principios de calidad y transparencia; debemos conservar nuestro valioso patrimonio y nuestra diversidad cultural, contribuyendo a una sociedad basada en el conocimiento; nos comprometemos a defender el principio de responsabilidad pública para la educación superior, en el contexto de las complejas sociedades modernas. Teniendo en cuenta que la educación superior se sitúa en la encrucijada entre la investigación, la educación y la innovación, también es la clave para la competitividad europea. A medida que nos acercamos al 2010, nos comprometemos a asegurar que las instituciones de educación superior disfruten de la autonomía necesaria para poner en práctica las reformas acordadas y reconocemos la necesidad de una financiación sostenible de las instituciones”.
Paralelamente a las reuniones de los ministros de Educación, la Comisión Europea se implicó en el proceso de convergencia de la educación superior europea, y ha publicado varios documentos apoyando la iniciativa, entre los que destaca la Comunicación de mayo de 2003: El papel de las universidades en la Europa del conocimiento.
La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, declaró durante la reunión de la V Conferencia de Ministros de Educación del Espacio Europeo de Educación Superior celebrada en Londres, que “la reforma que está desarrollando Europa pondrá al sistema universitario en el centro de la sociedad, y resaltó que “este cambio no sólo importa a las universidades, sino al conjunto de la sociedad”. Mercedes Cabrera subrayó  asimismo la importancia de la dimensión social del EEES y la necesidad de crear una “cultura en la sociedad y explicar a todos los agentes, incluidos el mercado de trabajo y las empresas, lo que estamos haciendo en las universidades”.

Tres ciclos

El Espacio Europeo de Educación Superior se estructura en tres ciclos (Grado, Máster y Doctorado), donde cada nivel tiene simultáneamente las funciones de preparar al estudiante para el mercado laboral, de proporcionarle mayores competencias y de formarle para una ciudadanía activa. El marco general de las cualificaciones, el conjunto de directrices y estándares europeos comunes para el aseguramiento de la calidad y el reconocimiento de los títulos y períodos de estudios son también características clave de la estructura del EEES.
Todos los países firmantes de la Declaración de Bolonia han emprendido las reformas legislativas pertinentes para adaptarse al Espacio Europeo de Educación Superior.
En nuestro país, el real decreto de Ordenación de Enseñanzas Universitarias, aprobado en el pasado mes de octubre y publicado en el “BOE” con fecha 30 de octubre, es, según precisó la ministra Mercedes Cabrera, “la culminación de la reforma para permitir la modernización de las universidades españolas y situarlas en pie de igualdad respecto a los mejores sistemas universitarios del mundo”.
El texto aprobado establece una estructura más flexible y abierta de la enseñanza superior, con tres niveles (Grado, Master y Doctorado), que permite el progreso de los estudiantes sin que ninguna decisión cierre el camino de su formación. En consecuencia, y gracias a esta flexibilidad, se mejorará el rendimiento académico universitario.
El decreto establece una importante novedad para las universidades porque, por primera vez en la historia, serán ellas las responsables de diseñar y proponer los planes de estudios que consideren más atractivos y acordes con sus recursos e intereses. Se facilita así el camino hacia la especialización de las universidades y su plena adaptación a las necesidades y opciones formativas de su entorno.
El Gobierno establece, asimismo, importantes mecanismos de garantía de la calidad de la enseñanza superior. Los planes de estudio serán evaluados por la Agencia Nacional de la Evaluación de la Calidad y la Acreditación (ANECA) antes de su implantación. Además, todos los títulos deberán pasar una evaluación cada seis años para renovar la acreditación de su calidad.
La estructura en tres niveles y la utilización del crédito europeo posibilitará que los nuevos títulos sean comparables con los de los 46 países que forman el Espacio Europeo de Educación Superior que España está contribuyendo a construir.
Tras la ordenación de las enseñanzas universitarias, el Gobierno ha iniciado el proceso de aprobación de las condiciones a las que deberán adecuarse los planes de estudios conducentes a la obtención de los diferentes títulos universitarios, en la que se fijan y determinan los contenidos mínimos y objetivos de dichas titulaciones y se establecen las directrices generales de las mismas, sujetas a la normativa europea. Hasta el momento se han aprobado las directrices relativas a los títulos de formación inicial del profesorado (maestro en Educación Infantil, maestro en Educación Primaria, y profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de Idiomas) y a los títulos de Arquitectura, Arquitectura Técnica, Medico y Veterinario.
Tras la publicación de las órdenes por las que se fijan los contenidos mínimos y objetivos de las enseñanzas, que conducen al ejercicio de profesiones reguladas, ahora serán las universidades las que propondrán los nuevos planes de estudio correspondientes a cada titulación, a partir de las condiciones establecidas en los acuerdos y en las órdenes ministeriales.
Los proyectos de planes de estudios de las distintas universidades relativos a los diferentes títulos, una vez sean establecidas las directrices, objetivos y contenidos mínimos serán remitidos al Consejo de Universidades y a la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) para su estudio y verificación, antes de su definitiva aprobación. Este proceso, recién iniciado, permitirá la implantación de algunas nuevas titulaciones en el próximo curso académico, 2008-2009.

 

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