Esta experiencia ha formado parte del Plan General Anual del instituto desde comienzos de 2003, con acciones sensibilización y formación docente
De igual a igual: un modelo de convivencia

El instituto asturiano Cuenca
del Nalón
, de La Felguera, obtiene el primer premio Irene

El Plan de prevención de la violencia de género, desarrollado en el IES Cuenca del Nalón de La Felguera, ha obtenido el primer premio del certamen Irene “La paz empieza en casa” 2006, que convoca el Ministerio de Educación y Ciencia.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
“Contra la violencia de género y el sexismo: Educación” fue el punto de partida para el equipo docente del  IES Cuenca del Nalón de

la localidad asturiana de La Felguera, cuando en el curso 2003-04 decidieron diseñar un Plan de prevención de la violencia de género, basado en la formación del profesorado y en la sensibilización y modificación de conductas y actitudes de alumnos, profesores y familias. Desde su inicio, este programa se concibió para su desarrollo en tres cursos de 2003-2006.
El uso progresivo del un lenguaje no sexista en el centro, el desarrollo de las actividades que recuperen a mujeres relevantes en los distintos ámbitos del conocimiento y una nueva orientación académico- profesional representan algunas de las actuaciones de este plan, que también pretende promover una educación afectiva alternativa y una nueva estructuración del instituto, en torno a un modelo para vivir los conflictos como formas constructivas de aprendizaje.

Formación

Desde su comienzo en 2003, este programa ha formado parte de la Programación General Anual (PGA) y se ha llevado a cabo un plan de formación en centros, que ha cubierto la acción de sensibilización y formación del profesorado y la implicación paulatina del alumnado, a través de distintas actividades de sensibilización y aprendizaje, talleres sobre sexismo, plan de acción tutorial, un programa de orientación académico-profesional y otras actividades planteadas desde las programaciones de las distintas áreas, materias y módulos.
Paralelamente, se han desarrollado un programa Sócrates, Comenius 1.1, “Gender, equal 2 equal” (Género: de igual a igual), una escuela de padres, la colaboración en actividades municipales y un proyecto de convivencia.
“El tratamiento de la violencia de género es un todo, que implica desde la forma de tratar al alumnado, el lenguaje, el modo de enfocar las actividades y de mostrarles a las chicas modelos femeninos de referencia, hasta hablar de temas que en ciertos momentos no corresponden a la materia, problemas de relaciones, lo que pasó el domingo pasado... es un modo de comportarse, de convivir y de relacionarse”, señala Marta Beiro, directora del IES Cuenca del Nalón.
Además de poner en práctica actividades puntuales en fechas concretas como 25 de noviembre y 8 de marzo, debe existir un trabajo previo y no cerrar el tema el día siguiente. “No se trata de trabajar intensamente esas fechas puntuales, sino de una forma de vivir la enseñanza distinta, partiendo de la igualdad de oportunidades, pero materializándolas de forma efectiva”, aclara.

Concurso literario

Dentro de las acciones de sensibilización figura el concurso literario Alfonsina Storni, en sus modalidades de poesía y cuentos cortos. Los estudiantes de Bachillerato de Artes han elaborado propuestas sobre una canción de “Revólver”, en el primer curso, y una selección de refranes en el segundo, que reflejaban el arraigado sexismo de nuestra sociedad. 
Para el tratamiento del problema en el aula, se consideran las etapas educativas y las edades de los alumnos. “La autoconfianza, ponerse en el papel del otro, las tareas del hogar, los roles y distinguir comportamientos sexistas son algunos de los temas que debemos abordar”, especifica esta directora. Según avanzan los cursos, los aspectos se relacionarán con la afectividad, sexualidad, sin olvidar seguir profundizando en los anteriores. Además de tener en cuenta es la orientación académico profesional, para lo que se diseñan actividades apropiadas a cada nivel educativo.
Las actuaciones anteriores se trabajan en tutoría, acompañadas del trabajo del profesorado de distintas materias y de los planteamientos de los programas institucionales, desde una perspectiva de género, como el Programa de Biblioteca o los proyectos europeos.

Participación

Marta Beiro aclara, “si hablamos de educación, con mayúsculas, no se puede pensar en espacios compartimentados, como aula, patio, instituto o familia. Es muy poco el tiempo que los alumnos pasan en el instituto o con su familia, si lo comparamos con el tiempo dedicado a la televisión, Internet o el círculo de amistades, cuya influencia es muy importante”. Por ello, es necesario que el trabajo de la comunidad educativa no tenga fisuras, que el tutor cuente con el apoyo del Departamento de Orientación y por el profesorado en su conjunto y que la dirección del centro sepa marcar un línea de trabajo clara, además de la colaboración del personal de administración y servicios. Para Beiro resulta fundamental la intervención de la familia, “para que no ponga obstáculos ni intente con sus comportamientos desmoronar lo que desde el centro estamos construyendo”.
Desde el espacio “Encuentros de padres y madres”, las familias tratan los temas que consideran importantes para la educación de sus hijos, siendo la igualdad, el nexo de unión entre todos ellos.

Estereotipos

La mayoría de las personas piensa que el tema de la violencia de género corresponde a una clase social determinada, a unos personajes concretos y que la gran mayoría estamos exentos de ejercerla y de recibirla. Pero, “no debemos quedarnos con la punta del iceberg, por lo que la formación del profesorado es imprescindible para abordar el problema y percibir el calado de sus raíces”, subraya.
Las distintas actuaciones han experimentado una evolución y desde el primer curso el profesorado se dedicó a la elaboración de actividades y talleres, cuyo fin último es la modificación curricular y de los programas del centro para sistematizar la acción.
“Cuando un alumno alude a su relación con una chica, afirmando: “esto no lo veo igual que mis amigos, creo que me influyó mucho la educación de mi padre y de mi madre, pero también todo lo que me “turrásteis”, con el programa, constatamos la repercusión que el trabajo ha tenido en los chicos”, reconoce la directora.

Evaluación

De las evaluaciones sucesivas del proyecto se desprende la adecuación entre los planificado y su desarrollo efectivo ha sido total. En cuanto a la comparación de conocimientos y actitudes ante el sexismo, se ha ganado en conocimiento y sobre todo en espíritu crítico y se mantiene una especial atención en favorecer entornos de aprendizaje más igualitarios en el aula.
Por lo que se refiere a la evolución del alumnado, Marta Beiro revela que en los primeros años se percibía un cierto rechazo por la insistencia, pero en el último curso su actitud se ha convertido en positiva y participativa.
Mientras que la comunidad educativa de este centro manifiesta su satisfacción por los logros alcanzados, a  partir de este curso, el proyecto entra en una fase de madurez y producción autónoma, de sistematización de la acción coeducativa. “Mostramos a las chicas modelos femeninos, seguimos con la orientación académico-profesional, montamos exposiciones en la biblioteca, y la mujer continua protagonizando los programas europeos”, concluye la directora.

 

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