Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Un abrazo entre dos ciudades unidas por la Historia hace 200 años

Diez centros escolares de Almeida (Portugal) y Ciudad Rodrigo participan en un proyecto educativo sobre la Guerra de la Independencia y su bicentenario

Los territorios fronterizos de Almeida, en Portugal, y Ciudad Rodrigo (Salamanca), en España, vivieron de forma intensa la Guerra de la Independencia.
En estas dos ciudades amuralladas tuvieron lugar varios asedios de vital importancia para la derrota francesa tras la invasión a comienzos del siglo XIX. El proyecto educativo “Almeida y Ciudad
Rodrigo. Unidas por la Historia” da a conocer a los escolares la importancia de aquellos acontecimientos y les enseña a valorar la paz.

En los próximos años se celebrará el Bicentenario de los acontecimientos históricos ocurridos en estas localidades. Con el objetivo de preparar a los escolares de la zona para esta conmemoración, la Fundación Ciudad Rodrigo 2006 ha puesto en marcha, en el primer trimestre del presente curso escolar, 2007-2008, el proyecto “Almeida y Ciudad Rodrigo. Unidas por la historia”.
Gracias a la financiación de Caja Duero y a la colaboración de los colegios pudo llevarse a cabo este proyecto, que pretendía que los estudiantes conocieran la importancia de esta zona fronteriza durante la guerra napoleónica y, sobre todo, que aprendieran a valorar la paz. En el mes de septiembre se empezó a contactar con los centros escolares de las dos zonas para saber cuáles estaban interesados en participar en el proyecto, dirigido a escolares de 5º y 6º de Primaria y 1º y 2º de la ESO. Diez centros mostraron su disposición a formar parte de esta idea; en concreto “San Francisco”, “Misioneras de la Providencia”, “Santa Teresa de Jesús”, “Miróbriga” “Tierra de Ciudad Rodrigo”, “Fray Diego Tadeo”, “Seminario San Cayetano”, CRA de Fuenteguinaldo, Vila Formoso y Almeida.
Estos centros recibieron material didáctico para trabajar sobre la temática durante el mes de octubre. Los 850 alumnos de los cursos y centros mencionados recibieron  folletos con la relación de los hechos, personajes principales y una explicación sobre cómo se asediaba y cercaba una fortaleza. Además, también recibieron un cuento titulado “Los tres croasanes del emperador”, cuyos personajes estaban relacionados también con los acontecimientos históricos estudiados. En las clases, los estudiantes pudieron jugar con un tablero, que formaba parte del material didáctico entregado, y con un dado, fichas, preguntas y respuestas representaban el ataque y defensa de la ciudad imaginaria amurallada de “Almedrigo”. Los profesores, dispusieron de una guía donde se relataba con detalle como fueron los sitios de Ciudad Rodrigo y Almeida durante la guerra de la Independencia.

El juego

 “El Asedio de Ciudad Almedrigo” es un juego de mesa en el que aparece una ciudad amurallada que cuenta con un Castillo y una Catedral, similar a las ciudades de Almeida y Ciudad Rodrigo, con arrabales, un río y un puente. Para acceder y defender el castillo hay dos caminos diferentes. Cada camino tiene 27 casillas. Los alumnos se deben distribuir en dos grupos de atacantes y defensores. Cada equipo está formado por tres personas. A los alumnos se les explica que la guarnición de la fortaleza está preparada para la defensa, pues lleva muchos meses trabajando para reforzar las murallas y fortificar los suburbios. También, se les dice que  el asaltante se dispone a cavar las trincheras que le permitirán colocar sus enormes cañones de asedio. Se les pide que se pongan en el lugar de los ejércitos que tienen que defender o asediar la ciudad, aunque, afortunadamente de forma pacífica, demostrando sus conocimientos de historia. Por esta razón, los alumnos se deben dividir en dos ejércitos (defensor y atacante). El defensor juega sobre las casillas de color amarillo y el atacante sobre los marrones. Cada equipo dispone de cuatro fichas  que deberán llegar hasta la casilla que contiene la V de victoria. Se tira el dado, pero antes de avanzar era necesario responder correctamente a una pregunta o superar una prueba. Si se acierta la pregunta, se avanza y se sigue tirando. Las pruebas vienen determinadas por una letra: la M correspondía a Minas, B barro, E epidemia, A Artillería, R refuerzos, S suburbio y V victoria.
En la elaboración del material didáctico participaron el historiador Miguel Ángel Martín Mas y el diseñador Dionisio Álvarez Cueto. El folleto desplegable se titulaba “Dos ciudades contra Napoleón” y en él se explicaba como se realizaba el cerco y asedio de una fortaleza mediante dibujos y explicaciones sencillas. Asimismo, el folleto daba cuenta de cómo eran las vestimentas de los soldados de infantería británica, la guarnición española, los soldados portugueses, y los ejércitos franceses. Además, se destacaban algunos personajes importantes en la historiografía local como Manuela Troncoso y Lira, Julián Sánchez “El Charro”, el general Andrés Pérez de Herrasti, el general británico Robert Craufurd, el mariscal Ney, Lord Wellington y los monarcas del momento en España y Portugal, Fernando VII y el Príncipe Joâo.
Por otro lado, el folleto también explicaba la historia de Ciudad Rodrigo y Almeida, como dos ciudades importantes en la guerra contra Napoleón.

Dos ciudades contra Napoleón

En 1809, el imperio de Napoleón Bonaparte se encontraba en plena expansión. El emperador francés era el dueño de Europa y sus invencibles tropas habían derrotado a rusos, austriacos y prusianos. Sin embargo, no todo eran victorias. En la Península Ibérica, españoles y portugueses, apoyados por el ejército británico, se resistían a la ocupación francesa. En el verano de 1808, los ejércitos de Napoleón perdieron dos importantes batallas, Bailén, en España, y Vimeiro, en Portugal. Como consecuencia, a finales de 1809, Napoleón decidió formar un ejército poderoso para invadir Portugal, a las órdenes de los Mariscales Massena y Ney.
A su llegada a Ciudad Rodrigo, los franceses encontraron la resistencia de los soldados españoles que defendían la plaza, gobernada por el general Pérez de Herrasti. Después de dos meses y medio de asedio, el ejército francés se apoderó de Ciudad Rodrigo el 10 de julio de 1810. A continuación, los franceses se dirigieron a Almeida, ya en Portugal. Con sus disparos de cañón acertaron sobre un polvorín y la mayoría de los edificios de la ciudad volaron por los aires. Almeida se rindió el 27 de agosto y, de este modo, los franceses dominaron las dos fortalezas fronterizas. A Wellington no le quedó otro remedio que retroceder con todo su ejército a Lisboa. Sin embargo, esto no significó que los británicos hubieran abandonado a sus aliados. Dos años más tarde, en 1812 Lord Wellington recuperaría la plaza de Ciudad Rodrigo tras un nuevo sitio que duró menos de un mes.
Para los escolares el material didáctico entregado por la Fundación Ciudad Rodrigo les ha servido para conocer la historia de una forma amena y divertida. Al tiempo, han profundizado en los datos cronológicos de la Guerra de la Independencia y se han dado cuenta del papel tan importante que jugó esta tierra fronteriza durante el periodo bélico señalado. Los profesores realizaron un gran esfuerzo, adaptando parte de sus clases al material, participando de forma activa en la realización de este proyecto cuyo máximo interés ha sido que, a través del conocimiento del pasado, los estudiantes aprendieran a valorar la situación pacífica presente, que habrá de conservarse en el futuro.

El abrazo a la muralla

Para culminar la realización del proyecto, la Fundación Ciudad Rodrigo 2006 organizó una jornada de convivencia entre escolares de España y Portugal, que tuvo lugar el día 31 de octubre de 2007. En esta jornada se incluyeron diversas actividades: un gran juego, teatro y el abrazo a la muralla. Entre las diez y las doce de la mañana, 500 escolares españoles y portugueses participaron en un Gran Juego. Se formaron tres equipos de ocho alumnos cada uno. Cada colegio participante presentó dos alumnos para formar estos equipos. Con un dado y fichas gigantes, y casillas también de grandes dimensiones, se representó un tablero en el suelo, similar al juego de mesa que ellos habían practicado en clase. A cada casilla le correspondía una pregunta. El equipo debía deliberar en grupo y responder a través de un portavoz. Si acertaba la pregunta, avanzaba casilla y si no se quedaba donde estaba. Las letras correspondían a diferentes pruebas, esta vez de carácter práctico: como batalla de bolas, transportar a los heridos en camillas, resolver jeroglíficos o buscar botas militares. Al finalizar el juego, se leyó un Manifiesto por la Paz también realizado por escolares.
Entretanto, otros 300 escolares participaban en otra actividad. En el Teatro Nuevo de Ciudad Rodrigo, se representó la obra “Bel-lum” a cargo de la compañía “Clownx Teatre”. La comedia trataba de hacer pensar a los pequeños sobre temas tan importantes como la guerra o la violencia.
Después del Gran Juego y del teatro, los estudiantes se dirigieron a la muralla, en grupos acompañados por voluntarios. Cada grupo tenía designada una zona del recinto amurallado de Ciudad Rodrigo. A los 850 escolares, se añadieron más niños de Ciudad Rodrigo hasta llegar a unos 1.300 participantes. El objetivo era construir una cadena humana sobre la muralla de Ciudad Rodrigo, 1.700 metros que circundan la ciudad y pueden recorrerse a pie. Los niños llevaban camisetas con los colores de las banderas de España y Portugal: verde, amarillo y rojo. Cada niño portaba un globo que fue soltado al inicio del “abrazo a la muralla”.
En definitiva, la cadena humana, la unión de manos, fue un símbolo de paz que los más pequeños recordarán siempre y que en Ciudad Rodrigo se vivió de forma intensa y cordial. La Fundación Ciudad Rodrigo se siente satisfecha de los resultados obtenidos de la colaboración de Caja Duero, centros escolares, el Ayuntamiento, la Guardia Civil, Policía Local, Cruz Roja y los más de cincuenta voluntarios que desinteresadamente entregaron su tiempo para que llevar a cabo esta idea.

Rebeca Jerez Hernández
Fundación Ciudad Rodrigo 2006

 

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