El Museo de Arte Contemporáneo de Madrid exhibe la muestra Compromiso y cultura, sobre la obra de Josep Renau

Velázquez. Esculturas para el Alcázar. La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando aborda en sus salas la faceta que como Ayuda de Cámara del rey Felipe IV desarrolló durante años Velázquez, viajando a Italia para “comprar pinturas originales y estatuas antiguas, y vaciar algunas de las más celebradas, que en diversos lugares de Roma se hallan” con el fin de ornamentar el Alcázar de Madrid, tal y como lo describe Palomino (biógrafo del artista). A través de 76 piezas entre esculturas, libros, cuadros, dibujos y documentos de archivo esta exposición abre al visitante el ambiente cultural de la Roma del seiscientos, centrando la atención en las principales colecciones de escultura clásica de la ciudad, de entre las cuales Velázquez extrajo las obras y las ideas que posteriormente aplicará en la decoración del Alcázar. Hasta el 10 de febrero.

 
   

Art in the USA. Dentro de los actos conmemorativos del décimo aniversario del Museo Guggenheim Bilbao se presenta Art in the USA: 300 años de innovación, la muestra más importante de arte norteamericano exhibida en Europa hasta la fecha. Desde los retratos de líderes civiles y figuras públicas del período colonial norteamericano hasta los magníficos paisajes de la salvaje naturaleza del oeste; desde la popularidad de las pinturas impresionistas francesas de comienzos del siglo XX y las exploraciones post-industriales del Expresionismo Abstracto y el Arte Pop hasta algunas de las obras más interesantes que se han producido en EEUU en la actualidad, en unas 200 obras, de 120 artistas, con atención especial a la pintura, prestadas por importantes coleccionistas norteamericanos y europeos, en una narración de la experiencia norteamericana a través de más de 300 años de mitos, sueños, dificultades y vulnerabilidades, distribuida en seis grandes apartados: Colonización y Rebelión (1700-1830), Expansión y Fragmentación (1830-80), Cosmopolitismo y nacionalismo (1880-1915), Modernidad y regionalismo (1915-45), Prosperidad y Desilusión (1945-80) y Multiculturalismo y Globalización (1980-momento actual). Hasta el 27 de abril.

 
   

Maestros modernos del dibujo. El Museo Thyssen-Bornemisza acoge una amplia selección de dibujos procedentes de una colección privada española, la Colección Abelló, para ilustrar las líneas esenciales de las vanguardias artísticas a través del dibujo. Setenta y un obras enseñan la evolución del dibujo a lo largo de los siglos XIX y XX, partiendo de Goya y terminando con un artista vivo, el británico Lucien Freud. Un completo recorrido que, con autores como  Toulouse-Lautrec, Van Gogh, Gauguin, Picasso, Miró, Freud o Warhol, entre otros, hace especial énfasis en lo español. Hasta el 17 de febrero.

 
   

De Chirico. El Institut Valencia d’Art Modern muestra en El siglo de Giorgio De Chirico. Metafísica y arquitectura la estrecha relación existente entre la pintura de De Chirico y la arquitectura del siglo XX, en la que es la mayor exposición organizada en nuestro país sobre este creador. Una selección de 244 obras repasan, en una primera sección, la propia producción de De Chirico (de los años 10 a la década de los 70), con vídeos documentales en los que el pintor habla de su trabajo con personajes como Billy Wilder y Orson Wells; en una segunda, los materiales arquitectónicos que se inspiraron en la pintura metafísica del artista, aquí presentes en fotografías, maquetas, bocetos y dibujos de obras de los arquitectos; y en un tercero, los espacios y edificios relacionados con la vida y obra de De Chirico, a través de las fotografías de Gabriele Basilico. Hasta el 17 de febrero.

 
   

Flamenco y vanguardia. El Museo Reina Sofía plasma en la exposición La noche española. Flamenco, vanguardia y cultura popular 1865-1936 el singular ingreso que, desde finales del siglo XIX, tiene el flamenco en la nueva conceptualización que del arte hicieron las vanguardias. Tres grandes apartados: “Alrededor de 1900. La España negra”, donde la bailarina Carmencita se introduce en el cinematógrafo, Édouard Manet refleja no pocos asuntos españoles y el libro de viajes de E. Berrearen y Darío de Regoyos cuajan la imagen de España negra que tantos adeptos tuvo; “Los años diez. Cubismo y Ballets rusos”, con sus inspiraciones en danzas gitanas españolas y su deconstrucciones del instrumento-eje: la guitarra; y “La República. La España eterna y la españolada”, donde se analizan las aportaciones de figuras del arte como Picabia, Miró y Man Ray, visiones radicales que vienen a coincidir con el afianzamiento de los estereotipos en las artes de vanguardia y el flamenco. Hasta el 24 de marzo.

 
   

Colección Arte XX. El Museo de Bellas Artes de Bilbao presenta en “Colección Arte XX”un excepcional conjunto de obras perteneciente a un coleccionista privado –que ha preferido permanecer en el anonimato- que lo ha depositado en el Museo por un periodo inicial renovable de cinco años. Se trata de 63 obras –48 pinturas y 15 esculturas- de 46 autores destacados del arte del siglo XX, aunque también contiene algunas obras de los siglos XIX y XXI, entre los que se encuentran Sorolla, Nonell, Kandinsky, Torres García, Julio González, Picabia, Klee, Picasso, Blanchard, Gleizes, Léger, Braque, Metzinger, Gris, Solana, Chagall, De Chirico, Ernst, Miró, Dalí, Domínguez, Palazuelo, Tàpies, Chillida, Millares, Saura, Gordillo, Serra, Cragg, Navarro, Kapoor y Barceló. Hasta el 2 de marzo.

 
   

Fábulas de Velázquez. El Museo del Prado expone una selección de grandes obras en las que Velázquez abordó a través de la mitología y la historia sagrada una amplia gama de problemas expresivos, formales y conceptuales: 28 lienzos que dan fe de la originalidad que el pintor sevillano procuró y alcanzó en el tratamiento de estos temas, y de las variaciones que experimentó su arte a lo largo de su carrera. La Venus del espejo, La Inmaculada Concepción y San Juan Evangelista en Patmos, de la National Gallery de Londres; San Pablo del Museu Nacional d´Art de Catalunya (Barcelona); La cena de Meaux, de la National Gallery of Ireland (Dublín); La túnica de José de El Escorial, o La tentación de santo Tomás de Aquino, de Orihuela, junto a la rica colección del propio Prado, se muestran en estas Fábulas de Velázquez junto a 24 obras de otros diecisiete artistas españoles de su generación y la anterior y de algunos de los principales pintores extranjeros en activo cuya obra conoció y en algún caso le influyó. Hasta el 24 de febrero.

Picasso y su colección. El Museu Picasso de Barcelona presenta por primera vez en nuestro país la colección de obras de arte de Pablo Picasso, heredada por el Estado francés, sólo expuesta con anterioridad en Munich y en el Louvre y en el Museo Picasso de París. “Son mis amigos”, decía el pintor malagueño al hablar de este conjunto de 120 obras que guardó para sí mismo de aquellos pintores con los que supo vincularse en lo artístico y emocional. La colección, creada por Picasso sin una estrategia deliberada de coleccionista, y en la que se encuentran unas cuarenta pinturas de Renoir, Cézanne, Rousseau, Braque, Matisse y otros, se presenta en un montaje que subraya las afinidades y conexiones entre el pintor y sus artistas preferidos, aportando nuevas claves en su evolución creativa. Hasta el 24 de febrero.

Roma S.P.Q.R. Los 2000 metros cuadrados del gran depósito del Canal de Isabel II en la Plaza de Castilla, en Madrid, concentran una de las más importantes memorias que sobre Roma se han hecho en nuestro país: Grecia en Roma, Los símbolos del imperio, Religión, Sociedad, Economía, Arquitectura y urbanismo, Juegos y espectáculos, La casa y la vida cotidiana, Mundo funerario, Ejército y Hispania son los capítulos abordados a través de más de 500 piezas de la antigua Roma y de su imperio, desde su inicio en el siglo I a.C. hasta la época del Emperador Constantino, procedentes de 30 instituciones de Italia, España y Francia, en el siglo IV d.C.., en un montaje que incluye las más novedosas técnicas audiovisuales. Hasta el 2 de marzo.

Nueva York y la Guerra Civil. El Instituto Cervantes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales presentan en el Instituto Cervantes de Alcalá de Henares (Madrid) la exposición Nueva York y la Guerra Civil española, que examina el papel que la sociedad neoyorquina, y la norteamericana en general, desempeñó en el conflicto que dividió a España entre 1936 y 1939. Centenares de cartas, periódicos, folletos, fotografías, postales o libros;  objetos como uniformes, armas o herramientas y dos audiovisuales sitúan con justicia en nuestra historia a esos más de 3000 voluntarios que en plena juventud, en el año 1937, vinieron a España a luchar por el régimen democrático. Hasta el 2 de marzo.

Gilabertus. El Museu episcopal de Vic (Barcelona) muestra en Gilabertus. Un viaje decisivo en el descubrimiento del románico la obra de uno de los más enigmáticos escultores de la Edad Media y primer artista que firmó sus obras en esta época, a la vez que recuerda el viaje que hicieron los miembros del Instituto de Estudios Catalanes hace cien años a los Pirineos para investigar el patrimonio románico de la zona. La singularidad de las creaciones del maestro Gilabertus, activo en Toulouse hacia mitad del s. XII, que huían de los arquetipos hieráticos y planos tradicionales e introdujeron el relieve y un cierto sentido del movimiento, es puesta de manifiesto en esta selección de su obra procedente del Museo de los Agustinos de Toulouse (Francia). Hasta el 4 de febrero.    

Josep Guinovart. El Museo de Historia de Cataluña muestra en Barcelona, coincidiendo con la triste desaparición del artista, el trabajo que Joseph Guinovart realizó en cartel, un género capital en su producción creativa. Asociado en su primera época al grupo Dau al Set y, más adelante, fundador del Tahull –junto a Jaume Muxart, Antoni Tàpies y Joan Joseph Tharrats- Guinovart cumplió recientemente 80 años de una intensa actividad, siempre impregnada del el compromiso social y político y ligada a la lucha por la libertad, como esta exposición de sesenta grandes piezas del cartelismo contemporáneo nos recuerda en su recorrido de seis ámbitos-temas: artes plásticas, compromiso social, política, la ciudad de Barcelona, comarcas y entidades culturales y sociales. Hasta el 2 de marzo.

Galería Buades. El Museo Patio Herreriano (Valladolid) recuerda en una muestra el amplio y acertado registro desarrollado por la madrileña Galería Buades en su actividad de 1973 a 2003. Tres décadas de arte contemporáneo, que fue expuesto por una galería madrileña que, a diferencia de otras galerías que optaran por alguno de los grupos o tendencias, operaba con unos criterios de selección flexibles, lejos de alternativas rígidas y haciendo a la vez justicia a la pluralidad y dispersión que hoy reconocemos como rasgo característico de las vanguardias: la neofiguración madrileña de Luis Gordillo, Carlos Alcolea, Pérez Villalta, Carlos Franco, Manolo Quejido...; la nueva abstracción de Broto, Grau, Tena...; el arte conceptual de Alberto Corazón, Nacho Criado, Navarro Baldeweg...o de escultores extranjeros aunque afincados en Madrid, como Adolfo Schlosser y Eva Lootz, fueron acogidos por la Galería Buades cuando aún estaban empezando las que serían brillantes carreras artísticas. Hasta el 24 de febrero.

En transición. El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona recuerda en sus salas el periodo en que España atravesó de forma oficial el umbral entre la dictadura y la democracia a través de las personas que tuvieron protagonismo en el proceso. Nueve secciones: La huelga; La comisaría; La escuela; Convivencias; El psiquiátrico; La escena musical; Representaciones; El legado democrático y Preguntas a la Transición recorren, tras un espacio introductorio que habla de las contradicciones internas del régimen franquista mediante la reconstrucción de una reunión secreta del Consejo del Movimiento, la situación que vivieron los distintos colectivos sociales durante esta singular etapa política. Hasta el 24 de febrero.

Juegos de papel. El Museo del Traje (Madrid) saca a la luz algunas de las mejores piezas de recortables con que cuenta su fondo, en una muestra donde destaca la excelente calidad de las láminas de soldados en hilera realizadas en la segunda mitad del siglo XIX y que fueron los primeros recortables que se comercializaron. El recortable volumétrico, con el que se podía construir cualquier medio de transporte, animales o arquitecturas; los teatros de papel; las maquetas y los puzzles; y el recortable estrella, la muñeca de papel que se viste con sus trajes recortados una y otra vez: juegos de extraordinario arraigo popular, que derrochan creativa, que hoy son recuerdos de una sociedad distinta y objetos de culto de coleccionistas. Hasta el 2 de marzo.    

Miguel Prieto. El Antiguo Convento de la Merced, Ciudad Real, acoge la primera exposición realizada en España sobre Miguel Prieto (1907-1956), una de las figuras más desconocidas de nuestra cultura y, sin embargo, esencial en el diagrama de la literatura y el arte de la primera mitad del Siglo XX español. Organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, la muestra aborda las múltiples facetas de este pintor y artista militante (sus obras estuvieron junto a las de Picasso, Miró, Alberto Sánchez y Renau en la Exposición Universal de París, celebrada en 1931), tipógrafo, figurinista, ilustrador y escenógrafo, en un recorrido que en sus dos apartados: Miguel Prieto en España (1907-1939) y Miguel Prieto en México (1939-1956), despliegan más de 400 piezas entre óleos, grabados, dibujos, bocetos, manuscritos, cartas, revistas y periódicos. Hasta el 17 de febrero.

El toro mariposa. El Museo del Prado celebra con una muestra la adquisición en 2006 del dibujo de Francisco de Goya El toro mariposa, perteneciente al llamado Álbum G que, junto con el H, fue realizado en Burdeos entre 1824 y 1828, los últimos años de vida del pintor. Rodeado de dibujos y estampas, que ilustran el enorme interés que Goya siempre tuvo por verter su universo creativo en esta modalidad de la expresión artística, El toro mariposa sintetiza algunos aspectos temáticos y formales de la obra de madurez del pintor: los hombres o animales que tratan de volar; las representaciones taurinas, a veces festivas pero casi siempre dramáticas; y las escenas ridículas que incitan a la risa y que van de lo satírico a lo grotesco. Hasta el 3 de febrero.

Napper y Frith. El Museo Nacional de Arte de Catalunya exhibe, en colaboración con el Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra, la muestra Napper y Frith. Un viaje fotográfico por la Iberia del siglo XIX , un recorrido en 120 imágenes de los lugares de la península Ibérica –España, Portugal y Gibraltar- a los que el fotógrafo galés R.P. Napper viajó en el siglo XIX para fotografiarlos por encargo de Francis Frith. La exposición es fruto de un trabajo de investigación realizado sobre la sociedad, Francis Frith & Co, una de las primeras grandes compañías dedicadas a la producción de copias fotográficas en masa, y nunca antes han sido expuestas conjuntamente. Hasta el 10 de febrero.

Siglo XIX en el Prado. El Museo del Prado celebra su ampliación exponiendo a la luz pública la que es una de las más excepcionales colecciones de arte español del siglo XIX; su recuperación tras un largo periodo de inaccesibilidad durante el que se ha acometido una profunda revisión de la misma y su total restauración es el gran hito de la temporada artística.  Tres grandes bloques: “Goya y el neoclasicismo” (con algunos de los retratos decimonónicos más emblemáticos de Goya, junto con otras pinturas de los artistas con los que el aragonés convivió de forma natural durante más del primer cuarto de siglo), “La pintura de Historia” (conjunto en el que se incluyen algunas de las pinturas más impresionantes de las colecciones modernas del Museo y en la que se ha forjado algunos de los grandes iconos de la cultura contemporánea española para generaciones enteras) y “Fin de Siglo” (donde tiene cabida desde el realismo exquisito, la pintura cosmopolita y el lenguaje más audaz y moderno de fin de siglo) se reparten las 95 pinturas, 12 esculturas y la selección de dibujos de que consta esta espléndida exposición. Hasta el 20 de abril.

España y Sorolla. El Centro Cultural Bancaja de Valencia exhibe, en la exposición “Sorolla. Visión de España”, los catorce paneles de gran tamaño que Sorolla realizó en 1911 por encargo del hispanista norteamericano Milton Huntington. Los lienzos fueron concebidos como decoración de la biblioteca de la Hispanic Society -sociedad constituida a principios del siglo XX para dar a conocer la cultura española en los Estados Unidos- aunque finalmente las obras asumieron el total protagonismo, quedando la sala como un museo permanente de las visiones de España de Joaquín Sorolla. “La fiesta del pan. Castilla”, “Los nazarenos. Sevilla”, “La jota. Aragón”, “El concejo del Roncal. Navarra”, “Los bolos. Guipúzcoa”, “El encierro. Andalucía”, “El baile. Sevilla”, “Los toreros. Sevilla”, “La romería. Galicia”, “El pescado. Cataluña”, “Las grupas. Valencia”, “El mercado. Extremadura”, “El palmeral. Elche” y “La pesca del atún. Ayamonte”, son los títulos de esta colosal obra conjunta, que ocupó los últimos años de la vida activa del pintor y  que constituyen uno de los más importantes conjuntos pictóricos de todo el siglo XX. Hasta el 31 de marzo.

El joven Picasso.  La Fundación Picasso muestra en su Casa Natal en Málaga una selección de 17 obras creadas por el pintor en su etapa de formación, de 1890 a 1901, cuando tenía entre 8 y 19 años de edad. En su mayoría procedentes del Museo Picasso de Barcelona, entre ellas se encuentran una serie de paisajes de los Montes de Málaga, pintadas sobre las tapas de madera de las cajas de puros; figuras de un perro y una paloma recortados sobre papel dibujadas como un juego; recreaciones del escudo de la ciudad o el óleo “El viejo pescador”, pintado en Málaga en 1895 y en el que un Picasso de trece años muestra una enorme maestría. Hasta el 3 de febrero. 

 

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