El hombre y el cambio climático amenazan al Mediterráneo
El nivel del mar en nuestras costas puede crecer hasta medio metro durante los próximos cincuenta años
El nivel del mar en las costas españolas del Mediterráneo ha subido una media de 8 centímetros desde 1948, y entre 4cms. y 16cms. desde los años 90, y podría crecer hasta medio metro durante los próximos cincuenta años, según un estudio realizado por diversas instituciones públicas. Además, también ha aumentado la temperatura y la salinidad de sus aguas, debido a la acción del hombre y al cambio climático.
Miguel Ángel Quintanilla, ha presentado los resultados del informe acompañado por el coordinador del trabajo, Manuel Vargas, y del director general del IEO, Enrique Tortosa. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
El Instituto Español de Oceanografía (IEO) ha realizado un estudio sobre el Cambio climático en el Mediterráneo Español, en el que se reflejan los resultados de “un riguroso análisis científico” sobre la información recogida por este organismo, a través de sus diferentes sistemas de observación marinos, desde hace más de seis décadas. También han colaborado el Instituto de Ciencias del Mar (ICM) y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, (IMEDEA), ambos dependientes del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), así como el Instituto Nacional de Meteorología (INM), Puertos del Estado (PE), y las universidades de las Islas Baleares (UIB) y de Málaga (UMA).
Este informe hace referencia al “consenso científico casi generalizado” que existe actualmente en torno a la idea de que nuestro modo de producción y consumo energético está generando “una alteración climática global que provocará, a su vez, serios impactos tanto sobre la Tierra como sobre los sistemas socioeconómicos”. Y advierte que “el Mediterráneo no escapa a esta tendencia global; más bien al contrario, es una zona especialmente vulnerable a la actuación del hombre”, porque está particularmente expuesto a fenómenos como “la concentración de la población en las zonas costeras, la explotación pesquera, los impactos producidos por los sectores agrícola, industrial, turístico y el tráfico marino”. Además, el cambio climático supone una amenaza más “que puede alterar de forma importante sus condiciones físicas y químicas del y, consecuentemente, las condiciones ambientales en las que se desarrollan los seres vivos que lo habitan”.

Calentamiento

El secretario de Estado de Universidades e Investigación, Miguel Ángel Quintanilla, el director general del IEO, Enrique Tortosa, y el coordinador del equipo del científicos que ha realizado el estudio, Manuel Vargas, han presentado dicho informe, en el que se analizan datos oceanográficos y atmosféricos recogidos por este organismo desde 1948. Desde ese año hasta mediados de los 70 se produjo un descenso de la temperatura del aire y la temperatura superficial del mar, mientras que desde entonces hasta la actualidad ha cambiado esta tendencia con un fuerte ascenso térmico.
Sin embargo, dicha subida no es uniforme y cambia en función de la profundidad de las aguas. Así, el aumento medio de la temperatura superficial del mar en el litoral mediterráneo español para el período 1948-2005 varía entre 0,12 y 0,5 grados centígrados (ºC), mientras que en profundidades intermedias la temperatura aumentó desde 1949 al 2000 entre 0,5ºC y 0,2ºC, y la salinidad entre 0,03 y 0,09 unidades. En las capas profundas la subida de la temperatura osciló entre 0,03ºC y 0,1ºC y la de la salinidad entre 0,05 y 0,06 unidades.
Según Manuel Vargas, “el incremento de temperatura de las capas intermedias y profundas puede parecer pequeño, pero hay que tener en cuenta la alta inercia térmica del mar, lo que implica que aumentos pequeños de temperatura requieran que el agua absorba gigantescas cantidades de calor”. Además, el aumento de salinidad “refleja la disminución de las precipitaciones en el Mediterráneo, así como la merma del aporte de los ríos debido a las construcciones hidráulicas realizadas en su cauces”.

El agua gana terreno

Por otra parte, el nivel del mar descenció en el Mediterráneo desde los años 50 hasta mediados los 90, debido a un “anómalo ascenso” de la presión atmosférica. Pero el descenso de ésta desde entonces y la aceleración de la subida de las temperaturas en la misma década coinciden con un “acusado aumento” del nivel del mar de entre 2,5 y 10 milímetros al año. Por ello, el crecimiento medio del nivel de sus aguas ha sido de 8 centímetros desde 1948, y a partir de la década de los 90 ha oscilado entre los 4 cms. que ha registrado la costa catalana a los 16 cms. del Mar de Alborán y el litoral andaluz. Estos datos cuadran con los cálculos del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), auspiciado por la ONU, según el cual el nivel de los océanos subió 17 cms. de promedio durante el siglo XX, y la temperatura media aumentó 0,74ºC.
De momento, las previsiones de cara al futuro no son muy optimistas. Si se mantiene esta tendencia, el nivel del Mediterráneo podría subir entre 12,5 y 50 cms. en los próximos cincuenta años. Las consecuencias en las zonas litorales bajas serían “muy serias” de cumplirse las predicciones menos pesimistas, y “catastróficas” si se produce el temido incremento de medio metro. Aunque, según ha advertido Enrique Tortosa, “todo depende de lo que hagamos”, y de que la comunidad internacional rebaje “drásticamente” las emisiones de CO2. 
Por su parte, Miguel Ángel Quintanilla ha manifestado que “estos estudios son para tomar medidas, no para ver como desaparecen las playas”. Aunque también ha lanzado un mensaje de esperanza al asegurar que el cambio climático “no esa sólo una amenaza”, sino también “un problema ante el que debemos y podemos buscar soluciones”. También ha asegurado que la investigación sobre este problema “es una prioridad” del nuevo Plan Nacional de I+D.

 

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