Relevantes personalidades de las ciencias y las artes colaboraban con la JAE, que incorporó una nueva metodología pedagógica y fomentó la educación de la mujer.
Laboratorio para la investigación
y la renovación pedagógica

Una muestra de la Residencia de Estudiantes refleja la trayectoria de la Junta de Ampliación de Estudios a principios del siglo XX

La Residencia de Estudiantes acoge la exposición “El laboratorio de España”, un recorrido por la trayectoria de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones científicas, desde 1907 a 1939. Durante este periodo, personajes relevantes de la ciencia, las artes y las humanidades desarrollaron una intensa labor pedagógica e investigadora.

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Esta exposición, organizada por los Ministerios de Cultura y Educación y Ciencia, pretende dar a conocer el novedoso proyecto de modernización y reforma que desarrolló este organismo autónomo, presidido por Santiago Ramón y Cajal. Más de dos millares de investigadores completaron su formación a través de las becas de estudios en el extranjero, la actividad científica desarrollada en sus centros de investigación y la renovación pedagógica realizada en sus centros educativos.
Mientras que la primera parte de la exposición, ubicada en el pabellón exterior de la Residencia de Estudiantes, recoge la historia y protagonistas de la Junta, la segunda, instalada en el Pabellón Transatlántico, presenta las principales áreas de investigación y de renovación pedagógica: la neurona, el habla, la materia, el Guadarrama y la educación.
Además de Ramón y Cajal, Francisco Giner de los Ríos y Manuel Bartolomé Cossío fueron los principales impulsores de este proyecto, que también contó con la participación de Ramón Menéndez Pidal, Blas Cabrera e Ignacio Bolívar. Para José Manuel Sánchez Ron, comisario de la muestra, cada objeto es una “pieza artística” que representa un “proyecto educativo” y define a la Junta como “la esperanza de una España, en la que las ciencias, las humanidades y la enseñanza alcanzaran los niveles de excelencia de las naciones más desarrolladas”.

Modernización

Creado en 1907 por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas pretendía impulsar la formación del personal docente e investigador y dotarlo de medios que permitieran seguir de cerca el movimiento científico y pedagógico de las naciones más cultas de la época. En este espacio de la exposición, se define a este organismo como un gran laboratorio, donde no sólo se contribuyó al avance de las ciencias naturales y sociales, sino que también se ensayaron y desarrollaron nuevos modelos para el fomento de la investigación en todos los ámbitos del conocimiento y la modernización de las técnicas educativas, en un intento de conjugar el espíritu cosmopolita con la recuperación de las tradiciones culturales españolas.
Una de sus principales líneas de actuación se canalizó a través de la concesión de becas o pensiones para que maestros, profesionales y científicos pudiesen ampliar sus estudios en el extranjero. La importación de modelos permitió incorporar nuevas formas de trabajo y de transferencia de conocimiento, así como la creación de nuevos espacios de investigación y de enseñanza.

Areas de actuación

Otra actividad destacada de la Junta fue la escuela, ya que invirtió un gran esfuerzo en educación y creó nuevos centros como el Instituto-Escuela de Madrid que introdujo modernas prácticas pedagógicas. Entre las principales áreas de investigación figuran la neurona, el habla, la materia, el Guadarrama y la educación.
Presidido por un cuadro de Sorolla, donde el neurohistólogo Luís Simarro y algunos de sus colaboradores trabajan en el laboratorio, el espacio dedicado a la neurona refleja el trabajo que realizaron los neurocientíficos españoles, provistos de instrumentos como microtomos, microscopios y cajas y bandejas donde guardaban las preparaciones, y que tuvo su punto de partida en la concesión en 1906 del Premio Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal.
Por otra parte, la Junta convirtió el habla en uno de sus objetos de estudio, analizando el variado y complejo mundo de conocimientos que abarca, desde los puramente fisiológicos a los filológicos, históricos y narrativos. Destacados expertos recorrieron la Península Ibérica para examinar el castellano en todas sus variedades, catalogar y conocer el patrimonio lingüístico y cultural. Desde la humilde tonadilla al precioso códice, para estos investigadores todo era importante.

Mundo atómico

Entre los numerosos logros científicos que tuvieron lugar durante el siglo XX, destaca el avance en el conocimiento de la estructura de la materia, por lo que los físicos y químicos del Laboratorio de Investigaciones Físicas de la Junta contribuyeron a su desarrollo. Mientras que Blas Cabrera estudió las propiedades magnéticas de la materia, Enrique Moles abordó los pesos atómicos, Julio Palacios las estructuras cristalográficas y Miguel Catalán obtuvo el mayor éxito, con su descubrimiento de los multipletes, una pieza importante que condujo a la mecánica cuántica.
La Institución Libre de Enseñanza había hecho de la sierra de Guadarrama uno de sus destinos preferentes y un gran y accesible laboratorio, la Junta adoptó este espacio como lugar de ensayo para el redescubrimiento de la naturaleza de España. La naturaleza ofreció así una nueva visión del Guadarrama como espacio para la salud, la educación y la cultura y en 1916 se crean tres espacios protegidos, precursores de los actuales Parques Nacionales. En este espacio de la exposición se muestran las herramientas y métodos de trabajo de estos naturalistas, como los cuadernos de campo, las imágenes del paisaje natural que recogieron en fotografías y dibujos, además de las cajas de insectos, los herbarios o los mamíferos disecados.

Educación

Siguiendo la tradición de la Institución Libre de Enseñanza, la Junta creó el Instituto-Escuela de Madrid, cuyos profesores constituyeron el grupo de profesionales que recibió más becas para estudiar los avances pedagógicos europeos e implantarlos después en España.
Entre otras novedades, se introdujeron las prácticas de laboratorio y el trabajo de taller en la escuela, así como la educación mixta para potenciar la igualdad de sexos en la sociedad. De igual modo, se puso en práctica la formación integral de todas las dimensiones del niño, el uso del cuaderno escolar que, utilizado como alternativa al libro de texto y al aprendizaje memorístico, contribuía a que el alumno descubriese el mundo que le rodeaba en primera persona.
La prácticas pedagógicas de la Junta pretendían extenderse a toda la enseñanza pública y el funcionamiento del Instituto-Escuela marcó un modelo para otros centros educativos. La formación del profesorado y sus innovaciones pedagógicas influyeron notablemente en los proyectos educativos de la Segunda República.
Esta área de la exposición recoge los cuadernos escolares y de excursiones de los estudiantes, los trabajos de laboratorio, el material didáctico y los trabajos manuales.
Los visitantes pueden visionar el documental “¿Qué es España?”, que ofrece un resumen de la iniciativas relacionadas con la educación y la investigación científica llevada a cabo en España durante las primeras décadas del siglo XX. El Instituto Valenciano de Cinematografía Ricardo Muñoz Suay, el Ministerio de Cultura y la Residencia de Estudiantes ha colaborado para la recuperación, conservación y documentación de este film.

 

arriba