El CSIC se convierte en Agencia Estatal
Seguirá dependiendo del MEC y su actividad se desarrollará
en planes cuatrienales acordados con el Gobierno

Madrid. El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto, por el que se da luz verde al estatuto de la Agencia Estatal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este nuevo estatuto permite la Conversión del CSIC en Agencia, y circunscribe dicho organismo a un marco legal “que le permitirá profesionalizar al máximo su gestión, dotarlo de mayor autonomía, más agilidad y más mecanismos que multipliquen su capacidad de generar conocimiento”.

Esta nueva Agencia del Ministerio de Educación y Ciencia estará a la altura “de las entidades investigadoras más avanzadas del mundo” y, tal y como establece la Ley de Agencias, el desarrollo de su actividad será mediante un contrato de gestión con el Gobierno por cuatro años. Ello supondrá la elaboración de un Plan de Actuación cuatrienal, que será realizado “siguiendo los estándares internacionales y con asesoramiento de expertos en los diferentes campos de investigación que se desarrollan en los centros, institutos y unidades del Consejo”.En este nuevo contexto, el CSIC desarrollará su actividad basándose en “la gestión transparente por objetivos, la evaluación interna y externa de sus resultados y su reflejo en los incentivos y en la responsabilidad de su personal directivo”.
Tanto el Plan de Actuación como el Contrato de Gestión especificarán “los objetivos a perseguir, los resultados a obtener y la gestión a desarrollar”. Incluirán asimismo los planes y recursos humanos y materiales necesarios para alcanzar los objetivos previstos, “indicando los marcos temporales correspondientes y los indicadores para evaluar los resultados”. Según el Gobierno, “España ha alcanzado un nivel de producción científica que sitúa a nuestro país como la décima potencia mundial, una posición acorde con el nivel de su economía”. Y gracias a su nueva configuración, “el CSIC puede estructurarse como una entidad investigadora guiada por una serie de principios que la colocan en la vanguardia internacional”.

Decálogo. Dichos principios se resumen en un “decálogo”, que habla de una organización “basada en la responsabilidad gerencial, dotada de una gran autonomía y con mecanismos de gestión por resultados”; en una gestión “de calidad, ágil, flexible”, con una infraestructura electrónica “avanzada”; y en recursos humanos “con alta capacitación profesional, con remuneraciones competitivas y estructurados en carreras profesionales”. Y también de una “estrategia competitiva sin renunciar a la cooperación, tanto nacional como internacional”; y de “recursos propios para disponer de una infraestructura científico-técnica avanzada, para financiar parte de la investigación y para poner en marcha acciones estratégicas”.
En este “decálogo” de principios figuran asimismo la producción científica y tecnológica de excelencia, en el primer caso “focalizando en determinados ámbitos para alcanzar cotas de liderazgo mundial”; y en el segundo “impulsando la transferencia tecnológica y la creación de empresas de base tecnológica”. Además, esta nueva Agencia tendrá como finalidad la formación de investigadores y la actividad formativa “de alta especialización”; la transmisión a la sociedad del conocimiento científico y tecnológico; y “la participación en el diseño e instrumento de las políticas científicas y tecnológicas.

Un momento de
la inauguración del escultura
El arbol de la Ciencia, en la
sede del CSIC,
en junio del pasado año.
 

Nuevo cable superconductor para mejorar
las redes eléctricas

Madrid. Científicos del CSIC y de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) van a construir en Cataluña el primer cable superconductor del Sur de Europa para la red eléctrica, que quintuplicará el transporte de electricidad de la red actual y aumentará la eficiencia, al reducir las pérdidas entre la creación de energía y su llegada al consumidor final. Según el investigador del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona y coordinador del proyecto, Xavier Obrador, las principales ventajas de esta nueva tecnología son su mayor capacidad para transportar energía, una mayor eficiencia al disminuir las pérdidas, más seguridad y mayor reducción de emisiones de CO2.
En su opinión, la capacidad para transportar energía será “cinco veces más que la de los cables de la actual red eléctrica”, y su mayor eficiencia vendrá dada por el hecho de que si actualmente sólo se aprovecha el 40% de la energía que se crea para realizar una acción y se pierde el 60%, con el cable superconductor “se podría utilizar hasta el 50 ó 55%”. También se aumentará la seguridad “porque no se utilizará aceite para la refrigeración, como en los cables convencionales,, sino nitrógeno líquido no inflamable”.
Además, esta tecnología también ayudará a combatir el cambio climático ya que ayudará, sólo en Cataluña, a evitar que se lancen medio millón de toneladas de CO2 a la atmósfera cada año. El proyecto del cable superconductor se está desarrollando actualmente en Estados Unidos, Japón, Corea y Dinamarca, por lo que España sería en segundo país europeo en utilizarlo. A este sistema seguirán nuevas generaciones de generadores, transformadores, motores o limitadores de corriente, cuya eficiencia permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

El “MareIncógnito” situará a España en la vanguardia de la supercomputación

Madrid. El Centro Nacional de Supercomputación (CNS) y la empresa IBM van a colaborar en el diseño de un nuevo superordenador para procesar datos la gran escala, el “MareIncógnito”, que situará a España en la vanguardia europea en esta materia. Esta nueva generación de supercomputadores permitirá alcanzar una potencia de cálculo superior a los 10 petaflops, lo que supone unos 10.000 billones de operaciones por segundo. Así, la nueva máquina se convertiría en un instrumento 100 veces más potente que el superordenador de mayor capacidad de Europa, el “MareNostrum” instalado en Barcelona.
El secretario general de Política científica, Francisco Marcellán, ha manifestado que España es un país “que atrae cerebros gracias a proyectos como “MareIncógnito”, que combina “todos los requisitos que satisfacen a los investigadores, como ideas, personas, infraestructuras y proyección internacional”. El futuro supercomputador, al que estará destinado un equipo de más de cuarenta investigadores, tendrá aplicaciones para mejorar la comprensión sobre los orígenes del universo, mejorar la salud y calidad de los alimentos, el estudio del cambio climático o fuentes de energía, e incluso la creación de juegos de ordenador y animación.

 
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