Repaso a la Educación Infantil

Un estudio de la AMEI destaca la desigualdad existente entre las diferentes CC.AA. en este nivel y resalta la formación del profesorado como un factor clave

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles(AMEI) ha realizado y dado a conocer un estudio de opinión en materia de educación infantil en España en el que el 86% de los encuestados (padres, madres y profesores), exige
Un 80% de los profesores que han opinado en la realización del
estudio de la AMEI estima que la ratio profesor alumno
en Educación Infantil es elevada. (Foto: Rafael Martínez)
que la Educación adquiera el nivel de “Política de Estado” y en el que se señala que la mitad de los padres ha tenido dificultades para encontrar plaza en las escuelas infantiles públicas.

Madrid.
La mayoría de los padres y profesores españoles coinciden en señalar la falta de importancia que se le da a la Educación Infantil en nuestro país, según se recoge en el estudio elaborado por la Asociación Mundial de Educadores Infantiles, presentado recientemente en Madrid por el presidente de AMEI, Juan Sánchez Muliterno, quien precisó ante los medios de comunicación que “los constantes cambios legislativos, los altos ratios en las aulas españolas, la falta de continuidad entre el primer y el segundo ciclo de Educación Infantil o la escasez de recursos materiales y humanos, son algunos de los factores que, según los resultados de este estudio de opinión, contribuyen a crear este malestar general”.
En concreto, el 86% de los encuestados cree que los constantes cambios legislativos desestabilizan, desconciertan y repercuten negativamente en los profesionales del sector. Por este motivo, exigen que la Educación adquiera el nivel de “Política de Estado”, independientemente de políticas partidistas. Para los encuestados, es necesario que los partidos no utilicen la escuela para sus propios intereses e introduzcan elementos constantes en la planificación y desarrollo del trabajo diario. En esta línea, valoran muy negativamente que los líderes políticos sean “incapaces” de lograr un Pacto de Estado por la Educación.
Asimismo, existe una opinión generalizada de falta de voluntad política hacia el primer ciclo de Educación Infantil (de 0 a 3 años), el cual se percibe como un ciclo de “guardia y custodia” en lugar de etapa educativa. Además, se demanda que desde esta primera etapa el Ministerio ofrezca una mayor información sobre el papel de la Educación Infantil para el correcto desarrollo de los niños. En este sentido, los maestros también solicitan que se realicen más campañas institucionales sobre la participación e involucración de los padres en el proceso educativo de sus hijos.
Por último, un elevado número de encuestas recibidas apuntan a la desigualdad que existe entre las diferentes Comunidades Autónomas a la hora de recibir ayudas ofertadas y plazas públicas. En esta línea, los maestros señalan que la cuestión del idioma en las distintas regiones del Estado español limita sus posibilidades de movilidad en el trabajo, lo que va en contra de uno de los principios básicos de la Comunidad Económica Europea.

Los profesores

El 79% de los educadores hace mención directa a la elevada ratio existente en nuestras escuelas, un problema que les genera estrés laboral debido a la gran cantidad de niños que tienen que controlar en clase. Además, los recursos materiales y humanos son considerados como “insuficientes” por un 27% de los maestros que han participado en el estudio.
Así, reclaman más medios y que los presupuestos se vean reflejados en materiales pedagógicos, mejores infraestructuras y sobre todo más personal cualificado para poder desarrollar el trabajo. En la etapa de educación infantil es necesario incorporar a las aulas diversos especialistas dado el carácter multidisciplinar del ciclo.
En cuanto a la distribución de los ciclos, los maestros critican duramente la separación estructural y metodológica entre la primera y la segunda etapa. Si bien, ambos ciclos pertenecen a educación infantil no entienden por qué el primero es en su mayoría de carácter asistencial y el segundo educativo. Además, el 66% destaca la falta de cobertura en el primer ciclo y demanda una revisión en el sistema de admisión de los niños.
La formación universitaria ha sido otro de los aspectos reflejados en el estudio. Según los maestros, su preparación en la Universidad no está adaptada a lo que posteriormente viven en las aulas: son “demasiado teóricos” y no se ajustan a la práctica educativa (el 38% reclama mayor formación específica). También demandan una actualización de la titulación de magisterio en cuanto a sus especialidades y en concreto, a la preparación de los maestros (el 29% solicita una revisión de los contenidos curriculares para adecuarlos a la realidad de la acción educativa en estas edades).
Por último, cuando opinan sobre sus condiciones laborales aseguran que su dedicación es vocacional y critican la falta de reconocimiento económico y social por la labor que desempeñan. Además, son los propios maestros los que reclaman un “reciclaje” profesional de sus colegas de profesión y una revisión del convenio del profesorado en el caso de los centros concertados.

Los padres

En general, las madres y padres que han participado en el estudio se muestran “muy preocupados” por la calidad de la educación que reciben sus hijos tanto dentro como fuera del hogar. Sus principales inquietudes se centran en cómo compaginar su vida laboral con la familiar y cómo poder implicarse en la educación que sus hijos reciben en las aulas.
Aunque existe una percepción generalizada entre los profesionales del sector de que los padres no se interesan todo lo que deberían en la educación de sus hijos (el 46% de los maestros reclama un mayor compromiso real por parte de las familias), los progenitores piden mayor información y asesoramiento para que entre los tres actores (familia, educadores y niños) se pueda optimizar el proceso educativo (el 37% de las mamás y papás manifiesta tener dificultades a la hora de encontrar información práctica y concreta que dé respuesta a todas sus preguntas).
Por otro lado, las familias reclaman que los centros educativos ofrezcan una atención integral a las necesidades concretas de sus hijos. Los padres entrevistados sugieren que las escuelas tengan a disposición otros profesionales de la educación infantil como psicólogos y logopedas.
Otro dato significativo que arroja el estudio es que el 49% de los padres ha tenido dificultades para encontrar plaza en las escuelas infantiles públicas, en concreto, en el primer ciclo, el número de estas plazas se considera “bajo” y las ayudas que reciben son percibidas como “insuficientes”. No obstante, en referencia a la reciente medida adoptada de otorgar 2.500 euros por cada niño o niña nacido en España, la encuesta ha recogido “voces críticas”, pero también respuestas de padres que agradecen la iniciativa.

Educación en valores

Tanto padres como profesores reclaman una mayor formación en valores en la escuela y un mayor interés por el desarrollo socioemocional de los niños en estas edades (de 0 a 6 años), dejando a un lado la “excesiva” orientación cognitiva. Según los encuestados, los programas de educación para la convivencia deben iniciarse en esta etapa educativa ya que es cuando se forma la personalidad de los niños y la acción educativa logra mayor efectividad. La formación en idiomas también es importante para todos los encuestados. En su mayoría, hablan de la necesidad de reforzar el aprendizaje de la lengua inglesa en estas edades tempranas para poder preparar al niño y la niña para su futura vida laboral.
El estudio de opinión realizado por la Asociación Mundial de Educadores Infantiles se ha dirigido a padres, madres y profesionales de la educación, tanto de centros públicos, privados o concertados. La consulta ha constado de una única pregunta abierta: “¿Qué le preguntaría o que acciones te gustaría que realizara el Ministerio de Educación con relación a la Educación Infantil?” y las conclusiones se han extraído a partir de 1.756 cuestionarios válidos.

 

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