La CECE pide nuevas fórmulas
de financiación para los centros

El XXXV Congreso de la Enseñanza Privada reclama mayor protección jurídica para las empresas educativas y sus profesionales

La CECE ha vuelto a reclamar nuevas fórmulas de financiación de la enseñanza y mayor protección jurídica para los centros educativos, según las conclusiones de su último Congreso. También ha pedido que se reconozca la relevancia de la Formación Profesional, la labor de los docentes y el importante papel que deben tener las familias en la educación de sus hijos, y ha insistido en la importancia de alcanzar un pacto social por la educación.
Durante su intervención en la apertura del Congreso de la CECE, el secretario general de Educación, Alejandro Tiana, ha pedido el compromiso “de todos” para mejorar la calidad educativa. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. A.
La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), ha celebrado en Santander el “XXXV Congreso Nacional de la Enseñanza Privada”, que ha coincidido con su 30 aniversario como organización patronal y que, bajo el lema “La vida en la escuela”, se ha vertebrado en tres líneas de contenido: la realidad que atraviesa la educación española y los marcos jurídico y político que la envuelven. Han asistido más de 500 representantes de centros docentes y profesionales del ámbito educativo, que han debatido sobre estos temas y han participado en diversos foros temáticos sobre la Educación Infantil, la protección de datos, la Formación Profesional y la Tecnología.
Además, se han celebrado sesiones monográficas centradas en la negociación colectiva de los convenios sectoriales, y un debate sobre la LOE y su desarrollo en las Comunidades Autónomas en el que han participado diversos consejeros de Educación, mientras que la exposición “Convivencia en la escuela” y la sesión plenaria “La ilusión de educar” han acercado a los participantes a “la realidad de la enseñanza”. Porque, según ha afirmado el director del Instituto de Técnicas Educativas (ITE) de la CECE, Mariano del Castillo, durante la presentación de este Congreso, la educación española se encuentra en uno de sus momentos “más críticos”, y “la bajada del impulso formativo en la escuela es una pérdida para toda la sociedad”.

Buenos profesionales

La presidente de la CECE, Isabel Bazo, ha incidido en la necesidad de que los docentes sean “buenos profesionales”, pues en ellos recae la tarea de transmitir con eficacia “un proyecto educativo que es un componente imprescindible para la formación de personas”. Ha recordado que la escuela “no deja de ser un crisol en el que se refleja la sociedad”, desde el “fracaso de la familia como institución” hasta la problemática de la integración de los inmigrantes, y ha afirmado que el “Bachillerato a la carta”, lejos de ser una motivación, supone un fracaso que hace que el alumno prolongue el tiempo del finalización de los estudios.
Isabel Bazo ha pedido también “fomento, respeto y cualificación” para que la Formación Profesional deje de ser “la hermana pobre de la educación en España”. Y ha aludido a “los 30 años de la CECE en compromiso con la familia, el trabajo, el futuro, el bienestar y la libertad, defendiendo la educación de toda España”.

Balance positivo

Durante la inauguración de este Congreso el secretario general de Educación del MEC, Alejandro Tiana, ha dicho que el 30 aniversario de la CECE coincide con un periodo decisivo en la construcción de un sistema educativo moderno, “una etapa compleja con un balance positivo”. Se ha mostrado “satisfecho del trabajo que se ha hecho desde el Ministerio, con algunos pasos importantes como la elaboración de la LOE, los programas de cooperación nacional en la vertebración de un modelo escolar junto con las Comunidades Autónomas, para implantar políticas por la vía de la cooperación y no de la imposición”. Y ha finalizado insistiendo en que “la educación española requiere el esfuerzo de todos” en el compromiso por mejorarla.
La consejera de Educación del Gobierno de Cantabria, Rosa Eva Díaz, se ha referido al “momento de inflexión” que vive el sistema educativo a nivel nacional, y ha añadido que “es la ocasión de dar un salto cualitativo con la LOE, que incorpora mecanismos para una mayor atención del alumnado” porque, en su opinión, “el contexto es propicio”, tanto desde el Ministerio como desde la Consejería. También ha enumerado los principios de autonomía y participación, “necesarios para garantizar que las personas desarrollen su capacidad para actuar de forma autónoma, en un escenario tan complejo y cambiante como es la sociedad actual”.

Conclusiones

Los participantes en este Congreso han concretado sus trabajos en unas conclusiones, en las que la CECE reclama a las administraciones “nuevas fórmulas de financiación de la enseñanza más acordes con la realidad de las empresas educativas, sin sustituirlas en ninguna de sus facetas”. En cualquier caso, dice que “es imprescindible que se adecuen las aportaciones económicas el coste real del servicio”. También pide “mayor protección jurídica” para dichas empresas y sus profesionales; que se reconozca la relevancia del papel que desempeña la Formación Profesional en la inserción laboral; y que se devuelva a los profesores “la ilusión de educar”, mediante planes de convivencia y de formación docente “que hagan frente a las nuevas necesidades surgidas”.
Según la CECE, “la familia debe afianzar su papel en la actividad educativa que afecta a sus hijos, y que se manifiesta en su derecho a elegir centro y en su responsabilidad prioritaria en la tarea de educar”. Porque el papel de los colegios es el de colaborar con los padres, “sin suplantarles en sus deberes y derechos”. Por último, insiste en promover un pacto social por la educación, “que aparte a la escuela de la batalla política, buscando fórmulas que permitan la existencia de distintos modelos de centros docentes, para dar respuesta adecuada a la variada demanda social”.

 

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