El pesimismo del profesorado

La mayoría de los docentes de Madrid cree que la educación ha empeorado y que la administración y la sociedad no valoran su trabajo

El 73,2% de los docentes madrileños cree que la educación ha empeorado en los últimos años, y el 39,4% dice que va a empeorar aún más en el futuro, según una encuesta realizada por FUHEM e IDEA. También son mayoría los profesores que piensan que han aumentado los conflictos escolares, y quienes no se consideran suficientemente valorados por la administración y la sociedad. Pese a todo, la gran mayoría no quieren cambiar de profesión.
Los profesores creen que su propia preparación, su acción coordinada con las familias y su relación con los alumnos, son los factores que más inciden en la calidad educativa. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
La Fundación Hogar del empleado (FUHEM) y el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) han realizado una encuesta sobre La opinión del profesorado sobre la calidad de la educación, referida al año 2007 y centrada en el ámbito de la Comunidad de Madrid. Ambas instituciones realizaron en los años 1999, 2000 y 2001 una serie de estudios para recoger las opiniones de los alumnos, sus familias y sus docentes, respectivamente sobre diferentes aspectos relacionados con la calidad educativa, y en 2005 iniciaron un nuevo ciclo de consultas similares.
La directora general del Área Educativa de FUHEM, Charo Díaz, y la profesora de Psicología Evolutiva y de Educación de la Universidad Autónoma de Madrid y coautora del trabajo, Elena Martín, han presentado las principales conclusiones del presente estudio, que no es idéntico al anterior porque “la situación social no es la misma, la ley educativa se ha modificado y los principales temas de debate también han cambiado”. Por ello su finalidad es doble: dar a conocer lo que piensan actualmente los profesores y ofrecer el análisis de la evolución de algunas de estas opiniones. También se comparan los últimos datos referidos a los docentes con los de los recientes estudios realizados con las familias (2005) y los estudiantes (2006).
El trabajo se basa en encuestas realizadas mediante cuestionarios de 81 preguntas cerradas, en las que los profesores tenían que expresar su grado de acuerdo con respecto a determinadas afirmaciones, o la importancia que atribuían a ciertos factores educativos, en una escala Lickert de cinco valores. Han respondido un total de 861 profesores de 59 centros de Educación Primaria o Secundaria de la Comunidad madrileña, de los que 38 son públicos y los 21 restantes son privados o concertados. El 69,5% de los encuestados son mujeres y el 30,5% hombres, y el 57,7% tiene una antigüedad  superior a los 10 años, el 25% entre 4 y 7 años y el 17,2% entre 0 y 3 años.

Visión negativa

La gran mayoría de los encuestados (73,2%) cree que la educación ha empeorado en los últimos años, frente al 11,1% que cree que ha mejorado y el 15,7% que considera que no ha cambiado. Además, el 39,4% teme que la educación empeore en el futuro en nuestro país, mientras que el 32,9% dice que se mantendrá igual y el 27,7% que mejorará. También es mayoritario el número (59,6%) de profesores que afirman que la educación en España es peor o mucho peor que en la mayoría de los países de la Unión Europea, ya que sólo el 3,8% opina que es mejor o mucho mejor y el 36,6% que es igual. Los alumnos tienen una visión algo más positiva, con unos porcentajes del 32,3%, el 29,1% y el 38,5%, respectivamente.
Más de la mitad de los docentes (54,1%) cree que la enseñanza actual no se adapta a las demandas del futuro, y sólo el 18,2% considera que sí lo hará. Estas opiniones contrastan con las de los estudiantes, ya que tres de cada cuatro (77%) pensaban en 2006 que su formación era adecuada para el futuro, y sólo el 11,8% se mostraba en desacuerdo con dicha concordancia.
Por etapas, la mejor considerada es la Educación Infantil, valorada positivamente el 78,7%, seguida por la Primaria (58,2%), la Formación Profesional (55,5%), el Bachillerato (46,3%) y la Secundaria Obligatoria (29,4%). Estos datos reflejan que la FP ha dejado de ser la “hermana pobre” del Bachillerato, mientras que la ESO suele ser considerada la “oveja negra” del sistema educativo, quizás porque el profesorado que la imparte “no tiene a veces la formación suficiente para enfrentarse a un alumnado muy diverso y mucho más complejo que el de otras etapas”.

Factores de calidad

Según los docentes, los factores que más inciden en la calidad de la enseñanza son la preparación de los profesores (94,8%) la existencia de orden y disciplina en el centro (90,2%), la acción coordinada de docentes y familia (90,1%), un equipo directivo eficaz (90,1%), la atención del tutor (86,7%), la coordinación didáctica del profesorado (86,2%), una fácil relación entre enseñantes y alumnos (83,7%) y la coordinación entre las distintas etapas educativas (75,6%). En comparación con los datos de 2001, ha aumentado significativamente la valoración de la eficacia del equipo directivo, y ha disminuido la influencia que conceden a las instalaciones del centro (67,5%), al cumplimiento de los programas escolares (56,8%) y, sobre todo, a las actividades extraescolares (38,9%).
También dicen estar bastante o muy satisfechos con su relación con el alumnado (83,1%), la atención que se da a las familias (82,5%) la manera de enseñar de los docentes (79,7%), los valores que transmite el centro (74,6%), la actuación del equipo directivo (72,1%), la acción tutorial (71,2%), la preparación que obtienen los alumnos (65,1%), y la orientación académica de los estudiantes (62,9%). Llama la atención que a pesar de considerar muy importante el orden y la disciplina, es uno de los aspectos con los que están menos satisfechos (55,9%), aunque son el interés del alumnado (sólo el 39,7%), y el ambiente de estudio (44,9%) los que menos les agradan.

Cambios

Para mejorar la educación cambiarían bastante o mucho los medios de que disponen los centros (68,1%), la atención a los alumnos que tienen más dificultades (65,7%), o mayor capacidad (65,7%), y los programas escolares (52,6%). Sólo el 42,8% se refiere a la preparación de los profesores, y son todavía menos quienes señalan la participación de los docentes en la vida del colegio (37,1%), el número de materias que cursa el alumno (36,5%) y la jornada escolar (34,0%). De los cambios propuestos en la LOE los mejor valorados son la gratuidad del ciclo de 3 a 6 años de Educación Infantil (90,2%), la existencia de un tiempo específico para la lectura en Primaria (90,2%), el adelanto a 3º de la ESO de los programas de diversificación (71,9%) y de garantía social (71,1%), y las evaluaciones de diagnóstico en 4º de Primaria y 2º de la ESO.
Sólo el 43,8% valora positivamente la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, aunque únicamente uno de cada cuatro (el 21,1% en la escuela pública y el 29,1% en la privada) se manifiestan en contra de su inclusión en el currículum. Por otra parte, la buena valoración que han mostrado en anteriores respuestas sobre la atención a la diversidad se refuerza cuando el 75,4% dice estar de acuerdo o muy de acuerdo con la presencia de alumnos inmigrantes en su clase, frente al 21,8% que se muestra indiferente y el 2,8% que está en desacuerdo o muy en desacuerdo. Estos porcentajes son del 59,5%, el 26,4% y el 14,1%, respectivamente, en el caso de los estudiantes con alguna discapacidad.

Influencia

Los factores que más inciden en la educación son, según los docentes, la familia (94,6%), la escuela (80,6%), los amigos (71,4%) y los medios de comunicación (64,5%). Los padres están de acuerdo con que la familia es el contexto más importante (93,1%), mientras que los alumnos señalan a la escuela (86,2%) en primer lugar. Frente a lo anterior, el 94,0% del profesorado considera que la familia delega en los colegios, cada vez más, parte de sus responsabilidades educativas, y el 68,4% dice que los padres no prestan suficiente atención a los estudios de sus hijos.
También son mayoría los profesores (67%) que creen que han aumentado los conflictos en los centros escolares durante los tres últimos años, opinión que sólo es compartida por el 17,2% de los alumnos. Ante las situaciones conflictivas, los docentes se inclinan por soluciones de tipo  sancionador, ya que el 87,0% considera que “deberían tomarse medidas más duras en relación con el comportamiento de determinados alumnos”, y el 68,6% opina que “es bueno que la dirección pueda imponer sanciones, incluso de expulsión del centro, sin tener que pasar por la comisión de convivencia o el consejo escolar”. Por último, tres de cada cuatro encuestados (75,8%) no se sienten bien valorados por la administración, porcentaje que es todavía peor (88,2%) en relación a la valoración que hace la sociedad de su trabajo. Pese a ello, la gran mayoría (82,0%) no querrían cambiar de profesión.

 

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