La UE establece un Marco Europeo de Cualificaciones para promover un espacio común formativo y laboral

Los ministros de Educación acuerdan impulsar nuevas carreras que respondan a las
necesidades que demanda el mercado laboral

Los ministros de Educación de los 27 Estados miembros de la Unión Europea (UE) han aprobado el establecimiento de un Marco Europeo de Cualificaciones y acordaron impulsar nuevas carreras que permitan
hacer frente a las necesidades de empleo que demanda
el mercado laboral, según una resolución aprobada en
la reunión del 15 de noviembre en Bruselas.
Las nuevas medidas aprobadas por la UE tienen como objetivo la implantación de un espacio común tanto en el ámbito educativo como laboral. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
La Comisión Europea ha adoptado una propuesta de Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la creación del Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje a lo largo de la vida. Se trata de una iniciativa que proporcionará un lenguaje común para describir las cualificaciones que ayudará a los Estados miembros, empleadores y ciudadanos a comparar las cualificaciones de los distintos sistemas de educación y formación de la Unión Europea.
Los ministros de Educación de los 27 Estados miembros de la UE acordaron impulsar nuevas carreras que permitan hacer frente a las necesidades de empleo que demanda el mercado laboral. Para que los nuevos estudios se adecuen mejor a los puestos de trabajo que ofrece y demanda el mercado laboral, los ministros pidieron a la Comisión Europea que “diseñe mecanismos para informar de forma periódica a los países de las nuevas necesidades en este ámbito”. Estos mecanismos deberán ser capaces de prever a medio plazo las nuevas exigencias laborales e identificar en el menor tiempo posible las deficiencias que existan en las carreras y estudios que se imparten en cada momento; para ello se utilizarán las previsiones del mercado laboral y estrategias a nivel sectorial, así como regional, nacional y europeo.
Los ministros de Educación de la UE se comprometieron a orientar mejor a alumnos y demandantes de empleo, proporcionándoles un “plan de formación personal”, que dote de las habilidades que más demanda el mercado. Estas medidas, según se especifica en la resolución aprobada, deben ir acompañadas de “un aumento de los niveles generales de cualificación en que se dé prioridad a la educación y a la formación de la población menos formada y más expuesta a la exclusión económica y social”.

Aumentar la movilidad

”Los ciudadanos europeos sufren trabas con excesiva frecuencia cuando desean desplazarse a otro país para estudiar o trabajar, o cuando pretenden hacer valer estudios o formaciones anteriores”, ha declarado Jàn Figel, comisario europeo de Educación, Formación, Cultura y Multilingüismo, quien explicó que “por este motivo se ha creado el Marco Europeo de Cualificaciones (EQF, European Qualifications Framework), una iniciativa que contribuirá a superar este problema, pues hará más comprensibles en toda Europa las distintas cualificaciones nacionales y, por lo tanto, promoverá el acceso a la educación y a la formación”.
A partir de su aplicación, previsiblemente a finales de 2007, aumentará la movilidad para aprender o trabajar. El comisario europeo considera que “es una iniciativa clave para crear más empleo y potenciar el crecimiento, lo que ayudará a los europeos a afrontar los retos de una economía mundial del conocimiento en proceso de globalización”.
La ministra de Educación y Ciencia española, Mercedes Cabrera, explicó al término de la reunión, según informa Efe, que el Marco Europeo de Cualificaciones “facilitará a los ciudadanos de la UE la posibilidad de estudiar y trabajar en otros Estados miembros, al permitir la convalidación de todos los títulos y diplomas”, y agregó al respecto que dicha medida “supone un paso muy importante en la creación de un espacio europeo compartido”.
Mercedes Cabrera precisó que el Marco Europeo de Cualificaciones “reconocerá tanto la educación reglada como la formación adquirida a través de la actividad profesional; permitirá utilizar un lenguaje común para describir ocho niveles de formación, que serán los mismos para toda la UE, y funcionará como un ‘pasaporte’ que reconocerá en toda la UE los conocimientos y competencias adquiridos por su titular, lo que hará más fácil desplazarse a otros países para estudiar o trabajar”.
Esta propuesta es uno de los resultados concretos del programa de trabajo «Educación y Formación 2010», establecido después del Consejo Europeo de Lisboa de 2000, y se pidió específicamente en los Consejos Europeos de primavera de 2005 y 2006. La propuesta se desarrolló tras una extensa consulta con los Estados miembros, los interlocutores sociales y otros interesados y forma parte de las acciones comunitarias del programa de Lisboa presentadas por la Comisión en apoyo de los esfuerzos de los Estados miembros para garantizar el cumplimiento de los objetivos de desarrollo social y económico acordados en marzo de 2000.

Ocho niveles de cualificación

El elemento central del Marco Europeo de Cualificaciones se compone de ocho niveles de referencia que describen qué conoce, comprende y es capaz de hacer una persona -resultados del aprendizaje-, independientemente del sistema por el que haya adquirido una cualificación determinada. Por lo tanto, los niveles de referencia de este nuevo Marco Europeo no aplican el enfoque tradicional, en el que se hace hincapié en los componentes del aprendizaje (duración de una experiencia de aprendizaje, tipo de centro, etc.).
La toma en consideración de los resultados del aprendizaje contribuye a mejorar la correspondencia entre las necesidades del mercado laboral (en cuanto a conocimientos, capacidades y competencias) y la oferta de educación y formación; facilita la validación del aprendizaje no formal e informal; facilita la transferencia y el uso de cualificaciones entre distintos países y sistemas de educación y formación.
Como instrumento de promoción de la formación permanente, el Marco Europeo incluye la enseñanza general y para adultos, la formación profesional y la enseñanza superior. Estos ocho niveles abarcan todo el espectro de cualificaciones concedidas desde el final de la enseñanza obligatoria hasta el nivel superior de la enseñanza universitaria y de la formación profesional.
El proyecto de Recomendación prevé que los Estados miembros alineen sus sistemas nacionales de cualificaciones con el nuevo Marco Europeo antes de 2009. Por lo tanto, esto permitirá a las personas y a los empleadores utilizarlo como herramienta de referencia para comparar los niveles de cualificaciones de diferentes países y sistemas de educación y formación, por ejemplo, la formación profesional y la enseñanza superior. El Marco Europeo de Cualificaciones funcionará como un dispositivo de transposición para establecer relaciones más claras entre cualificaciones y sistemas diferentes. Asimismo, contribuirá a que los sistemas de educación y formación europeos sean más claros y accesibles para el público en general.

Mejorar la calidad del profesorado

Por otra parte, los Estados de la Unión Europea se comprometieron a adoptar medidas para mejorar la calidad del profesorado, convencidos de que ello contribuirá a mejorar los resultados de los alumnos y convertirá la enseñanza en “una opción profesional atractiva”.
Los ministros de Educación de los veintisiete adoptaron unas conclusiones que subrayan la necesidad de animar a los profesores a mejorar su formación continua y ayudarles a afrontar nuevos retos, como la llegada de alumnos inmigrantes o las nuevas tecnologías.
El texto, según informa Efe, incide en que sólo se pueden lograr buenos resultados en el área de la educación cuando la enseñanza es de calidad, lo que, a su vez, “determinará en gran medida la competitividad de Europa a largo plazo y su capacidad para crear más empleo e impulsar el crecimiento”.
Aunque el documento fija objetivos comunes, deja claro que cada estado tendrá libertad para aplicar las acciones que estime pertinentes para lograrlos. “La capacidad de los profesores para responder a los desafíos de la creciente diversidad social y cultural en las aulas resulta esencial para el desarrollo de sistemas educativos más justos y para avanzar hacia la igualdad de oportunidades para todos”, se precisa en el texto respaldado por los países.
Las conclusiones inciden además en que la educación y formación de los profesores constituye un elemento esencial de la modernización de los sistemas de enseñanza y formación europeos.
El texto menciona, por otra parte, la existencia de “varios Estados en los que se observa la necesidad no sólo de atraer a la enseñanza a nuevos candidatos sino también de convencer a los profesores experimentados de que sigan ejerciendo en vez de jubilarse anticipadamente o cambiar de profesión”.
Para mejorar la calidad del profesorado, los países deberán esforzarse por garantizar que los enseñantes sean titulados superiores o, en el caso de los que trabajen en el sector de la enseñanza profesional inicial, “estén altamente cualificados y posean una titulación pedagógica adecuada”.
En particular, deberán asegurarse de que reciben estímulo y apoyo a lo largo de su carrera “para plantearse qué necesitan aprender y para adquirir nuevos conocimientos, destrezas y competencias con inclusión de intercambios y destinos temporales en el extranjero”.
Además, el Consejo invitó a los países a aumentar la cooperación europea en este ámbito y a recurrir a todos los instrumentos disponibles para promover proyectos innovadores de educación del profesorado y la movilidad entre centros de distintos países de los maestros y de quienes estudian para dedicarse a la enseñanza.

 

arriba