|
Madrid.
G. A.
La Federación
Española de Religiosos de Enseñanza-Titulares de Centros Católicos (FERE-CECA)
celebrará entre el 22 y el 24 de noviembre en Madrid un Congreso enmarcado
en su 50 Aniversario, que se desarrolla de forma simultánea al IX Congreso
de Educación y Gestión (EyG). Bajo el lema “Tras 50 años... creemos en
la educación”, estas organizaciones han querido “hacer una reflexión sobre
lo que ha supuesto la escuela católica para la historia de la pedagogía
en nuestro país y, al mismo tiempo, ofrecer a la sociedad su propuesta
educativa.
La presidenta
de Escuelas Católicas, Inmaculada Tuset, ha presentado en rueda de prensa
este Congreso, que se estructurará en torno a seis ponencias y dos paneles
de expertos “que enriquecerán la reflexión y el debate sobre el futuro
de la escuela católica en la sociedad actual”. Está confirmada la participación
de más de 1.500 profesionales implicados en funciones de responsabilidad
directiva de centros docentes, y representantes de organizaciones educativas
españolas y europeas, patronales de la enseñanza, sindicatos, consejerías
de educación de comunidades autónomas, y colectivos de profesores, padres
y alumnos.
Herramienta
de cambio
Según
ha avanzado Inmaculada Tuset, durante los tres días del Congreso los participantes
reflexionarán, lógicamente, sobre la oferta educativa de la escuela católica,
con especial atención a “la inmigración en las aulas, la presencia del
hecho religioso, la necesidad de educar para el ejercicio de los derechos
y deberes fundamentales, etc”. Y todo ello con el objetivo último de “ratificarnos
en la idea de que la educación es posible, es herramienta de cambio, acompaña
el crecimiento integral y posibilita la apertura a Dios”. Y según ha manifestado
el secretario general de EyG, Manuel de Castro, todo ello “desde la perspectiva
de la calidad, la equidad y la libertad”, y siempre intentando “dar respuesta
a las nuevas demandas que tienen la educación y la sociedad”.
Las organizaciones
de la escuela católica también han presentado una guía con las “Claves
para ofrecer Educación para la Ciudadanía en un centro Católico. Orientaciones
para el profesorado”, con la que no pretenden “reformular” esta materia,
sino “hacer llegar al docente una herramienta que le ayude a impartirla
conforme al ideario católico en nuestros centros educativos”. Según ha
recordado Manuel de Castro, FERE-CECA y EyG se han manifestado “siempre
en contra” de esta nueva asignatura, pero una vez aprobada por el Parlamento,
y “conscientes de que no nos quedaba otro camino legal” que implantarla
en los centros, “hemos participado en las negociaciones para elaborar
un currículum que fuera aceptable para todos”.
Unidades
didácticas
Este
documento, también llamado “Guía de Educación para la Ciudadanía” comienza
con una introducción, “que fundamenta “el recorrido de Escuelas
Católicas ante esta asignatura, desde la preparación de la LOE hasta la
aprobación de los decretos que la desarrollan”. Y también incluye unos
recursos para la programación, en cada uno de los contenidos mínimos
establecidos la esta materia, y una propuesta pedagógica desde el ideario
católico. Por último, se desarrollan diez unidades didácticas
sobre “La búsqueda de la verdad y la conciencia personal”; “Varón y mujer
que los creó”; “Constructores de la paz”; “Relaciones intergeneracionales”;
“El derecho a la igualdad”; “Normas para la convivencia”; “La búsqueda
del bien común”; “El cuidado de nuestro planeta”; “Compromiso solidario”;
y “Vivimos en comunidad”.
Según Manuel
de Castro, la Guía es un instrumento para ayudar a los profesores a impartir
la nueva asignatura “de acuerdo al ideario de sus centros, sin modificar
ni recortar” los contenidos mínimos establecidos por el MEC y las Comunidades
Autónomas, y no contiene “vidas de santos ni lecturas raras”. Respecto
a los temas presuntamente más conflictivos, como el matrimonio entre personas
homosexuales, ha manifestado el objetivo de este manual “no es ocultar
lo que la legislación reconoce”, sino plantear “la posición muy clara
de la Iglesia”. Por último, ha afirmado que los padres que han ejercido
la objeción de conciencia son “casos aislados” en los colegios de la FERE,
y estos alumnos “no reciben una asignatura alternativa”.
|
|
|