Esta sección está abierta a todos aquellos profesores que realizan trabajos de innovación en el aula, unidades didácticas, proyectos interdisciplinares o que pongan en marcha nuevos métodos de aprendizaje en clase. Los textos, de una extensión máxima de tres folios, deben llegar en disquete a COMUNIDAD ESCOLAR (Alcalá, 34. 6ª planta. 28071 Madrid), o a nuestra dirección de correo electrónico.

Un año diferente y bien aprovechado

Dos maestros comparten la experiencia de enseñar español en Isla Guadeloupe a través del programa de Auxiliar de Conversación del MEC

Dos maestros, funcionarios docentes en Aragón, han compartido una experiencia educativa en la caribeña Isla Guadeloupe a través del programa de Auxiliares de Conversación del MEC, que les brindó la oportunidad, bien aprovechada, de vivir un año diferente en otras tierras al tiempo que ejercían su labor educativa enseñando lengua y cultura española en la isla.

Todo empezó un frío día de enero cuando consultamos la página web de Educación del Gobierno de Aragón. Allí se anunciaba la convocatoria del programa de Auxiliar de Conversación del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Dicha convocatoria ofrece la oportunidad de viajar a diferentes lugares del mundo, con una misión: la de exportar el idioma español y la cultura española.

Una vez seleccionados y admitidos, la aventura comienza. Nuestro destino fue la isla Guadeloupe. Situada en el mar del Caribe, esta pequeña isla pertenece al archipiélago de las Pequeñas Antillas. Con forma de mariposa, esta preciosa formación de la naturaleza cuenta con dos partes totalmente diferentes. Por un lado Basse-Terre, relativamente joven y montañosa, ya que es de origen volcánico, y por otro Grande-Terre, mucho más llana y seca y que tuvo una formación mucho mas antigua. Pero debido a los caprichos de la naturaleza, y al choque de la placa tectónica atlántica con la placa del Caribe, estas dos islas están unidas, y a la vez separadas, por un canal de agua salada.
Descubierta por Cristóbal Colón en su segundo viaje, los españoles nunca pudieron llegar a conquistarla debido a su agreste orografía y a la valentía y el coraje de los indios caraibes que la habitaban. A lo largo de la Historia, franceses e ingleses dominaron esta estratégica isla. Actualmente es un departamento de ultramar de la República francesa. Cuenta con playas paradisíacas, un volcán en activo, bosques tropicales, preciosas cascadas, fondos marinos con increíbles arrecifes de coral… Todo un paraíso.
En este magnifico marco, y con un clima caribeño, lo mas fácil es pensar que hemos ido de vacaciones, y no a trabajar durante 7 meses. La adaptación fue rápida gracias a la ayuda de sus hospitalarios habitantes. La gran mayoría tiene origen africano, ya que descienden de los dos millones de esclavos que fueron desplazados hasta allí para trabajar en las plantaciones de café, tabaco, caña de azúcar y bananas. Esta esclavitud fue abolida en el 1850, hecho que aún está latente en la población, y más concretamente en festividades, tradiciones y costumbres.

Profesores de español

Una vez instalados, comienza el trabajo en diferentes escuelas y liceos de la isla. Los diferentes profesores de español con los que tenemos que trabajar nos solicitan siempre lo mismo, el trabajo oral con sus alumnos. El diálogo por encima de todo. Tanto alumnos como profesores nos demandaban el trabajo sobre temas de actualidad en España, tradiciones y fiestas, canciones, refranes, trabalenguas, chistes…
La ayuda de los magníficos compañeros de trabajo, y la buena disposición de los alumnos, hace que cada día de trabajo sea más ilusionante y que todas las fuerzas depositadas en nuestra misión sean gratamente valoradas.
Nuestros alumnos aprendieron mucho, ya que es un privilegio poder practicar un idioma cada día con una persona que habita en el país de origen de dicho idioma.
A nuestros alumnos les proporcionábamos también diferentes materiales e información para que ellos pudieran ampliar sus conocimientos sobre España y el español, sobre las diferentes realidades que conviven en nuestro país, y cómo no, todas las cosas bonitas de las que disponemos.
Sin duda alguna esta experiencia nos enseñó muchas cosas sobre su cultura y forma de vivir, muy diferente a la nuestra.
Viajar es la mejor forma de aprender y de valorar lo que poseemos. Y compartir es vivir; por eso os transmitimos una pequeña pincelada de lo que fue esta maravillosa experiencia.
Para finalizar nos gustaría animar a todas aquellas personas con inquietudes y ganas de vivir y aprender a que os animéis a aventuraros en estas pequeñas oportunidades que nos da la vida.

Paz Blasco Aznar y Diego Martínez Gimeno
Maestros en Aragón.

 

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