Los centros de FERE-CECA impartirán Educación para la Ciudadanía
Mercedes Cabrera confía en el entendimiento con los sectores que se oponen a la asignatura
Mientras la titular del MEC confía en el entendimiento con los sectores que se oponen a la asignatura Educación para la Ciudadanía, los centros de la patronal católica FERE-CECA aseguran que impartirán esta materia, pero no pondrán dificultades a los padres que quieran objetar en contra de ella.

El próximo septiembre comenzará a impartirse esta materia en 3º de
la ESO.
(Foto: Rafael Martínez)

Madrid.
Mercedes Cabrera ha afirmado que la implantación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos en los centros se impartirá con “normalidad y sin problemas”. Durante la inauguración de la Escuela de Verano Rosa Sensat, calificó de “positivo” el debate que ha suscitado los contenidos de esta materia entre distintos sectores de la comunidad educativa, aunque espera que los opositores “entren en razón”. En su opinión, estos colectivos “han sacado de quicio” el debate y “las cosas que se discuten no tienen muchas veces nada que ver con los contenidos de la materia y la forma de su explicación”. “La excepción con respecto a otros países son las reacciones que se están produciendo” en torno a la asignatura que es “una recomendación internacional”, puntualizó. Para la ministra, “la transmisión de conocimientos a los estudiantes sobre los valores constitucionales y los derechos humanos es imprescindible”. “La escuela debe hacer suyos los valores que sustentan la democracia y la plasmación de ellos es la asignatura de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos”, manifestó.

Centros religiosos

La Federación Española de Religiosos de Enseñanza-Centros Católicos (FERE-CECA) y Escuelas Católicas (EyG) han remitido una circular, donde se especifica el procedimiento ante la implantación de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. En este escrito, EyG reitera su postura que se concreta en oposición a la nueva materia en el Consejo Escolar del Estado y que los contenidos que se impartan respeten el ideario de cada centro. No obstante, FERE puntualiza que “el fruto de las negociaciones con el MEC fue una mejora importante de los contenidos aprobados finalmente, en comparación con los borradores iniciales propuestos por el este Departamento”.
Según los responsables de los colegios católicos, los padres que eligen sus centros “realizan una opción concreta por una determinada formación religiosa y moral para sus hijos, cuyo contenido se incluye en el Proyecto Educativo de Centro y en base al mismo, asumido por las familias al solicitar un determinado centro, se impartirá la asignatura de Educación para la Ciudadanía”. En cuanto a la objeción de conciencia, asegura que “el centro no pondrá dificultad alguna a los padres y trasladarán las peticiones a la Administración ya que el centro no está facultado para conceder o denegar la solicitud de exención de una asignatura obligatoria”. Al no existir ninguna alternativa a esta materia obligatoria, los padres deberán “informarse de los efectos académicos previstos en la normativa académica”, en caso de no cursar una materia.

Opinión de los obispos

Por su parte, los obispos coinciden en que la nueva materia es “engañosa”, “totalitaria”, “empobrecedora”, y que, “en vez de enseñar, domestica”. Para el arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián “lejos de atajar los problemas actuales que sufren los jóvenes, los ahondarán más” y que “el hecho de confiar” la educación moral de los jóvenes a una asignatura “fundada en el orden político y destinada a moldear las conciencias de los alumnos de acuerdo con las exigencias del orden político resulta necesariamente empobrecedor y laicista”. También, advierte que el Estado no puede abarcar “la totalidad de la vida personal del ciudadano, ni marginar o suplantar sus convicciones morales de origen religioso”. Pretender hacerlo implica que la asignatura “se impone como un instrumento de mentalización y homologación de los ciudadanos”.
En este sentido, se ha manifestado el arzobispo de Valencia, Agustín García-Gasco, que emplaza a la sociedad a “no dejarse engañar por maniobras que se presentan con buenas palabras y argumentos engañosos” y que la educación “no puede ser una coartada para que el Estado llegue a invadir parcelas que corresponden a la moral personal”.
Paralelamente, el obispo de Huesca y Jaca, Jesús Sanz Montes, acusa a la asignatura de pretender crear un perfil de ciudadano “no educado sino más bien domesticado” y que “una generación domesticada es una generación manipulada, con enormes beneficios para el diseño ideológico de quienes votarán como electores la única sociedad para la que les predeterminaron”. Asimismo, el obispo de Córdoba, Juan José Asenjo, afirma que la asignatura no ayudará a resolver el problema de los jóvenes, al sostener que para formar ciudadanos “libres, conscientes de sus deberes y de sus derechos, verdaderamente críticos y respetuosos con los demás” no se puede recurrir al “camino del relativismo moral y de una ideología que desestructura la identidad personal”.

Etica pública y privada

Ante las declaraciones de los obispos, Gregorio Peces-Barba ha manifestado que la Educación para la Ciudadanía no atenta contra el derecho de los padres a que sus hijos reciban formación religiosa y moral acorde a sus convicciones, sino que instruye en lo que respecta a la ética pública, basada en la Constitución y los Derechos Humanos. Para este catedrático de Filosofía del Derecho, los obispos que se han posicionado en contra de la asignatura deben “modernizarse un poco y entender lo que ha cambiado el mundo desde que Santo Tomás sostenía que no había más que una ética, la ética católica”, ya que en la actualidad, “hay una ética privada, que puede ser católica, protestante o laica, y una ética pública que es la de la Justicia, del Estado democrático y de los Derechos Humanos”.
No obstante, Peces-Barba indicó que “esta es una asignatura que debe tener una mayor solidez de contenidos jurídicos, porque en el fondo es un tema de concepción del derecho en una sociedad democrática”. También reveló que profesores de Filosofía del Derecho han editado un libro para orientar a los docentes sobre la asignatura y que las Universidades Carlos III y Complutense de Madrid ofrecerán títulos de especialista en la materia.

Propuesta rechazada

Por otro lado, el Pleno del Congreso ha rechazado una propuesta del Partido Popular para instar al Gobierno a suprimir la asignatura, después de que todos los grupos, salvo el PP, votaran en contra de la misma. Esta moción, consecuencia de una interpelación urgente defendida por el diputado Eugenio Nasarre no prosperó, tras obtener 180 votos en contra frente a 127 a favor y una abstención, después de un intenso debate. Mientras que para el PP, en esta materia “se rebasan ampliamente los límites de la acción educadora del Estado”, para el resto de los grupos políticos se trata de una disciplina que profundiza en valores como la libertad, la justicia o la democracia.

 

arriba