Los sindicatos se movilizan por el Estatuto docente

Amenazan con un “otoño caliente” y acusan al MEC de
bloquear las negociaciones y no cumplir sus compromisos

Los sindicatos han iniciado una campaña de movilizaciones que continuarán a comienzos del próximo curso, para apoyar sus reivindicaciones sobre el futuro Estatuto docente. Mientras acusan al MEC de bloquear las negociaciones y no cumplir los compromisos adquiridos con anterioridad, el subsecretario del Departamento ha mostrado su confianza por culminar de forma positiva las conversaciones que mantiene con las organizaciones sindicales y las comunidades autónomas.
Los dirigentes sindicales han amenazado con un inicio de curso conflictivo si el MEC no acepta sus reivindicaciones sobre promoción profesional, mejoras retributivas y jubilaciones anticipadas. (Foto: Rafael Martínez)

Madrid. G. ARIANES
Los secretarios generales del sindicato ANPE y de las federaciones de Enseñanza de CC.OO, CSI-CSIF y UGT, han anunciado en rueda de prensa la decisión de estas organizaciones de movilizarse “si persiste el bloqueo de la negociación del futuro Estatuto docente”. Han denunciado el incumplimiento por parte del MEC del acuerdo verbal alcanzado en la reunión de la Mesa Sectorial de Educación celebrada el pasado 18 de abril, han manifestado su “inmensa decepción” por esa actitud  y, de momento, han realizado una concentración de delegados sindicales ante la sede ministerial el pasado 20 de junio.
En aquella reunión, el subsecretario del MEC accedió a incluir por escrito en el definitivo borrador del Estatuto diversas reivindicaciones sindicales, referidas principalmente al mantenimiento de forma indefinida de las llamadas “jubilaciones LOE” (anticipadas y voluntarias a partir de los 60 años de edad) que, de momento, se aplicarán sólo hasta el final de la implantación de dicha Ley en 2011. Y también al sistema de promoción horizontal basado en la acreditación de los trabajos y méritos docentes cada tres años como mínimo (el MEC ahora propone que sea al menos cada cuatro años); promoción entre cuerpos (del B al A) a través de concurso de méritos, mejoras retributivas generalizadas (complemento de Especial Dedicación al Centro de 60 euros) para todo el profesorado, memoria económica para garantizar estas medidas, etcétera.

Retroceso

Sin embargo, el MEC presentó el 11 de mayo un nuevo texto, cuyo contenido ratificó en una reunión celebrada el pasado 15 de junio, y que los representantes sindicales han calificado como “retroceso, decepción y ruptura”. Creen que supone una marcha atrás con respecto al compromiso adquirido un mes antes, y consideran que el Ministerio intenta ahora “obstaculizar, empantanar y bloquear” la negociación del futuro Estatuto.
También dicen que es “impresentable y lamentable” que el Departamento no haya aprovechado el “ejemplo de madurez” y el “hito histórico” que supone el “alto consenso sindical” alcanzado, para finalizar esta negociación durante el curso escolar”. Advierten que “cuando los profesores están de vacaciones parece que la negociación se hace a escondidas de los trabajadores”. Recuerdan que “llevamos casi treinta años reivindicando el Estatuto, que está recogido expresamente en el programa electoral del PSOE y es un compromiso personal del actual presidente del Gobierno”. Aclaran que “no pedimos ganar más y trabajar menos, sino una serie de medidas sociolaborales que redundarán en la mejora de nuestro sistema educativo”. Y amenazan con un principio del curso conflictivo y un otoño “muy caliente”, sin el MEC no desbloquea estas negociaciones.

Falsa negociación

También la Confederación de STES-i ha denunciado “la falsa negociación que pretende desarrollar el subsecretario del MEC”, y ha convocado su propia concentración de delegados ante la sede ministerial para el mismo 20 de junio. Esta organización pide un Estatuto que mejore las condiciones de trabajo de los docentes, y exige que no se negocie ni tramite en período vacacional, “dado que el profesorado debe ser informado y consultado sobre el contenido del texto y los avances o retrocesos que se puedan producir”. E insiste en que el último borrador sigue pretendiendo “introducir mecanismos de gestión de personal de la empresa privada en la enseñanza pública”, es un proyecto “regresivo y jerarquizante”, y no recoge los compromisos verbales contraídos el 18 de abril.
Los STES-i vuelven a reclamar el “cuerpo único de enseñantes”, el aumento del complemento específico en 250 euros durante la aplicación de la LOE, junto a “una memoria económica que lo garantice”, y jubilación anticipada indefinida recogida en el articulado del texto, no en una disposición transitoria. También quieren que se asegure el modelo actual de concurso de traslados, que el acceso del actual grupo B al A sea por concurso, que se explicite “más claramente” la posibilidad del paso a la universidad, que se reconozcan las enfermedades profesionales, y que se garantice la estabilidad de los profesores interinos hasta que puedan acceder a la función pública docente.

Optimismo ministerial

Todas estas afirmaciones se contradicen con el optimismo mostrado el pasado día 12 por el subsecretario Fernando Gurrea quien, tras comparecer ante la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados, se mostraba convencido de culminar en pocos días la negociación con los sindicatos y las comunidades autónomas para “perfilar” el futuro Estatuto. Según ha declarado en los pasillos de la Cámara Baja, “estamos a punto de alcanzar un acuerdo a distintas bandas, muy importantes todas ellas, y donde existe un principio de unanimidad en lo básico generalizado para todo el sistema educativo. Eso es lo que pretende el Ministerio, aportar una norma que pueda perdurar, que pueda servir para ordenar dicho sistema y que tenga un acuerdo mayoritario. Y de momento todo va bien”.
El subsecretario también se ha referido al “elevado grado de consenso” alcanzado el mes de abril, cuando aceptó incluir diversas propuestas sindicales para modificar algunos aspectos relacionados con la carrera docente, como realizar la evaluación mediante un proceso de acreditación y no de examen, la flexibilización en algunas horquillas de los tramos de carrera y el acceso excepcional en algunos cuerpos docentes para resolver problemas “de arrastre histórico”. Y ha informado que, en consecuencia, el Ministerio está preparando la redacción de un texto que incluya “estos nuevos aspectos, que son matices de lo que existía anteriormente, con lo que la filosofía no cambia sustancialmente”.
Fernando Gurrea ha dicho que continua abierta la negociación de estos temas, y se ha mostrado convencido de que “en muy pocas fechas podamos avanzar en esta norma, que es muy importante, y aclara a los docentes cuales son sus tareas, sus deberes, sus obligaciones, su carrera y sus distintas situaciones”. Pero también ha informado que los organismos nacionales e internacionales de evaluación del profesorado han recomendado que el tiempo mínimo para progresar entre los distintos tramos o grados de carrera profesional debe ser de cuatro años, en vez de los tres que proponen los sindicatos, “un tiempo muy corto para alcanzar los méritos suficientes” para promocionar. Sobre la jubilación anticipada, ha manifestado que el tema está resuelto hasta 2011 y ahora “no esa el momento” para discutir su ampliación.

 

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