La construcción del hábito lector
Jornadas de bibliotecas infantiles, juveniles y escolares
de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez

Madrid.
La Fundación Germán Sánchez Ruipérez ha celebrado en Salamanca las 15ª Jornadas de Bibliotecas Infantiles, Juveniles y Escolares, durante los días 31 de mayo y 1 y 2 de junio, bajo el epígrafe “Entre líneas anda  el  juego.  La  literatura  infantil  y

juvenil como vía para la construcción del lector”. Las jornadas han contado con la asistencia de más de un centenar de profesores, bibliotecarios y gestores culturales procedentes de todas las CC.AA., además de especialistas llegados desde Portugal y ponentes de diversos países europeos.
La conferencia inaugural ha corrido a cargo de Teresa Colomer, profesora de Didáctica de la Literatura en la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en literatura infantil y juvenil. La profesora ha apelado a la necesidad de buscar un consenso sobre la organización de las lecturas y la selección de libros en la escuela obligatoria, señalando que “las lecturas tienen siempre un marcado componente generacional en el sistema literario y los niños viven en un contexto muy diferente al de las generaciones anteriores”. También ha dejado claro que es importante que los docentes estén bien informados tanto sobre la producción actual, como sobre las obras anteriores que continúan ofreciendo a los niños esquemas de interpretación de cómo funciona el mundo y la literatura. “Porque lo que realmente importa no son los libros, sino lo que el lector aprende en ellos”. Del mismo modo, resaltó que el espacio de actividades para compartir las lecturas, está ganando terreno en la actualidad y parece una de las vías más interesantes para fomentar la conciencia de pertenecer a una comunidad de lectores.
Por su parte, la directora de la Fundación Sánchez Ruipérez, María Dolores González, subrayó la importancia de las jornadas para “analizar los factores que ayuden a determinar la adecuación de los textos dirigidos a niños y jóvenes para su construcción como lectores”. Y también que el encuentro pueda ofrecer “'aquellos instrumentos que permitan valorar el peso literario de una obra y su necesaria presencia en los espacios lectores, además de desarrollar programas de lectura literaria atractivos y eficaces”.
Los participantes en el encuentro se han dividido en dos grupos de trabajo donde, a través de actividades de observación, análisis y discusión de libros ilustrados, se han aproximado al funcionamiento y función de las imágenes en los libros para los más pequeños. El objetivo de esta actividad era aportar elementos para la selección y evaluación de estas publicaciones. Ambos talleres, “El taller editorial” y “Las lentes del crítico”, fueron coordinados por dos miembros del equipo de Ediciones Ekaré, especialistas el libro-álbum e imagen respectivamente.

Nuevas formas

Los especialistas Gemma Lluch, profesora de la Universidad de Valencia, y Pablo Barrena, escritor y crítico de literatura infantil y juvenil, analizaron cómo esta nueva sociedad ha dado lugar a nuevas formas de entender la literatura, y los cambios desde la asunción de las TIC (Tecnologías de información y comunicación) hasta la supuesta eliminación de mediadores en el proceso de elección de un libro debido a estas tecnologías. La inserción del libro en el mercado cultural consigue deslocalizar el libro de la escuela y situarlo en nuevos espacios donde no había estado antes, al lado de libros de adultos, de música, del cine o del chat. “La sociedad global ha traído relatos que hacen leer, que atraen al lector, otra cosa es que los libros que se lean no sean los que los mediadores queremos que sean”, señalaron.
Por su parte, Aidan Chambers, profesor, escritor y crítico británico y premio Andersen 2002, planteó una reflexión sobre cómo los adultos intervienen para ayudar a niños y jóvenes a convertirse en lectores creativos, a través de la exposición de diversas experiencias. “Hay que conseguir que los niños y jóvenes que son reacios a leer encuentren alguna razón para ser lectores, probando con diferentes modelos de aprendizaje para saber cuál es el que ayuda más al niño”. De ahí la importancia que tiene el hecho de que profesores y bibliotecarios conozcan un gran número y variedad de libros. Destacó el llamado "epiphany book"( libro de epifanía) que es aquel que tiene en la persona un efecto transformador, el cual sólo lo puede encontrar la persona, nadie lo puede hacer por otro.
Por último Sonhild Menzel, coordinadora de servicios para niños y jóvenes de las Bibliotecas Municipales de Dresde (Alemania), reflexionó sobre la cooperación formativa entre la biblioteca y la escuela. Puso como ejemplo la colaboración entre los centros educativos y las bibliotecas de Dresde, que en 2004 lograron el premio nacional bibliotecario alemán 'Biblioteca del Año 2004" gracias a la presentación de un amplio programa cuyo objetivo era la captación de alumnos para la lectura y el uso de sus instalaciones. Mediante métodos, procedimientos y herramientas desarrollados ex nuovo se habilitó a los bibliotecarios en todos los centros para poder colaborar con un mayor éxito con los colegios y las guarderías en su ámbito de actuación.

 

arriba