Contrato laboral indefinido
para los profesores de Religión
Las confesiones religiosas designarán a estos docentes pero no podrán despedirlos sin una base jurídica

Madrid.
El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto de desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOE), por el que se regula la situación laboral de los profesores de Religión. Según ha informado la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, esta nueva normativa se ajusta a los acuerdos firmados por el Estado Español y la Santa Sede u otras confesiones religiosas, pero también al Estatuto de los Trabajadores y a las directrices  comunitarias,  “por  cuyo  incumpli-

miento en la forma de contratación de estos docentes la Comisión Europea había enviado a España cartas de emplazamiento y dictámenes motivados”.
La principal novedad que supone este Real Decreto es que el contrato laboral de los profesores declarados idóneos por la confesión religiosa correspondiente para a ser indefinido y, por tanto, estable, mientras que hasta ahora se realizaba para cada curso escolar. Además, si uno de estos docente dejara de cumplir “los requisitos necesarios para impartir sus clases”, la autoridad religiosa tendrá que hacer una propuesta de revocación “ajustada a derecho”, y no bastará con no renovar el contrato, como ha sucedido hasta la fecha actual.

Asignación de destinos

El segundo cambio sustancial es que la nueva normativa establece que la asignación del destino de estos profesores “respetará los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad”, y la convocatoria correspondiente la realizarán las administraciones educativas competentes. El MEC tiene competencias sobre los profesores de religión de Ceuta y Melilla, y sobre los de las comunidades de Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria y País Vasco para Educación Infantil y Primaria.
Según la vicepresidenta, el Real Decreto “resuelve la costosa conflictividad jurídica que afecta a este colectivo desde hace años, al tiempo que respeta el derecho reconocido a las confesiones religiosas de proponer a las personas para impartir la enseñanza de la religión”. Estos profesores son contratados por la Iglesia pero pagados por el Estado, y hasta ahora tenían que renovar anualmente sus contratos y podían perder su “ideoneidad”, y su puesto de trabajo, por motivos relacionados con su vida personal, como divorciarse o casarse con un divorciado. Ahora, cualquier despido tendrá que tener una base jurídica.

 

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