Vestir un clásico

Los mejores diseños editoriales españoles de los últimos seis años son recogidos en la muestra Listos para leer

Envoltorios de pensamiento, debates, fábulas, dramas y relatos y espejos especiales que deben resonar en la imaginación, las cubiertas de los libros han dejado de ser sólo resúmenes de temas y ganchos al lector para conformar una propuesta artística en sí mismas: la selección reunida en Listos para leer así lo demuestra.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
“España está entre las cuatro primeras potencias editoriales del mundo y entre las tres primeras en lo que se refiere al diseño de libros, no sólo porque no hemos dejado de mejorar sino, también, porque los países de nuestro entorno como Francia e Italia han empeorado. En nuestro país se está volcando en este sector mucho talento e ingenio” afirma Eric  Satué,  uno  de  los  grandes

del diseño gráfico español y comisario de una muestra que, con el título Listos para leer, y tras su paso por Nueva York, Washington, México DF, Buenos Aires y Sao Paulo, recala en España, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, dando fe de esta realidad ejemplar.
Casi 400 libros publicados por editoriales convencionales tales como Anagrama, Seix Barral, Tusquets, Santillana, Planeta o Siruela, entre muchas otras; producidos por sellos editoriales menos divulgados pero con una apuesta inequívoca por la calidad como Acantilado, Actar, Quaderns Crema o el Círculo de Lectores; y aquellos pensados para aportar una nueva dimensión al formato al explorar los límites del diseño editorial, son los protagonistas de una exposición que, organizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación y por la Sociedad Estatal DDI adscrita al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, pretende llamar la atención exterior sobre el producto editorial español y, a la vez, promover el reconocimiento de nuestra sociedad a su creatividad.

Diseño perfecto

Si como dice el escritor Antonio Muñoz Molina en Entre las manos, delante de los ojos -uno de los ensayos que contribuyen desde el catálogo de esta exposición a la reflexión acerca de la lectura y de su industria- “el libro es un diseño tan perfecto que lo damos por sabido y no pensamos en su maravilla”, que dura por la misma razón que duran “el tenedor, la silla, el cuenco, la cuchara, el bolígrafo, la rueda, la mesa: porque es útil, y porque esa utilidad se logra gracias a una simpleza asombrosa de diseño”, y que es validado diariamente porque “podemos leer las tablillas de Ur escritas hace cinco mil años, como recuerda Alberto Manguel, pero no los disquetes de hace unos cuantos años, que se nos han quedado obsoletos porque no son compatibles con nuestras computadoras recientes”, los volúmenes seleccionados en Listos para leer no son hitos de innovación editorial sino sencillamente las propuestas más sugerentes y bellas que la industria editorial española ha producido en los últimos seis años: “Al contrario que otros objetos como el automóvil, que en medio siglo ha sufrido cambios radicales, la esencia del diseño del libro es inamovible. La última revolución fue la inclusión de la fotografía en los años veinte del siglo pasado, que produjo el cambio en la tipografía de las cubiertas. Después realmente no ha habido nada deslumbrante” afirma Enric Satué, Premio Nacional de Diseños y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de san Jorge.

Unidad y coherencia

Resumen del quehacer de una industria y, sobre todo, de una creatividad que no siempre es reconocida como valor independiente de su producto, en este recorrido hay libros de literatura y ensayo, de arquitectura, arte y diseño, colecciones infantiles, libros de bolsillo y una sección dedicada a libros de artista esparcidos sobre las mesas, según la recreación que el diseñador Jaime Hayón ha realizado del ambiente de cercanía favorable para la lectura que, hasta hace poco, era aún posible encontrar en algunas librerías de nuestra sociedad.
“Esta exposición es una espontánea radiografía de la producción editorial española en el inicio del siglo XXI, de un diseño gráfico competitivo, que lejos de ser un capricho, es una herramienta puesta al servicio de la comunicación” –explicó Satué en la presentación, para continuar: “La muestra pone de manifiesto la españolidad del diseño, que lejos de ser un inconveniente, con su unidad y coherencia estilística, resulta un valor añadido en el competitivo mundo editorial internacional”.
Como complemento y una real apuesta de reflexión se ha editado un catálogo bilingüe español/inglés en el que, además de recoger esas señaladas cubiertas de Listos para leer, se expresan voces tan respetadas como los diseñadores Alberto Corazón, Manuel Estrada y Roser Capdevilla; escritores como Rosa Regás, Antonio Muñoz Molina y Sergio Vila San Juan; editores como Jaime Vallcorba, Jacobo Martínez de Irujo y Luis Miguel solano; libreros como Antonio Ramírez, Miguel García Sánchez y Abelardo Linares; y críticos como Robert Saládrigas, Mercedes Monmany y Javier Aparicio. Sus palabras escritas expresan sin duda el gran futuro que el libro asume en este siglo.

 

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