Auge y expansión de la literatura infantil y juvenil en España

La producción en este sector superó los 55 millones de ejemplares en 2006, según un estudio de Ediciones SM

La Literatura Infantil y Juvenil ha superado en el año 2006 el máximo histórico de 55 millones de ejemplares producidos, lo que supone un incremento del 6,2% respecto al ejercicio anterior y un crecimiento que casi
En el pasado año
se publicaron en España casi
12.000 títulos de libros destinados a niños y jóvenes.
(Fotos: Rafael Martínez)
duplica el registrado por el sector editorial general, situado en un 3,5%, según los datos del “Anuario del Libro Infantil y Juvenil 2007”, de Ediciones SM y presentado en Madrid con motivo de la celebración, el pasado 2 de abril, del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil (LIJ).

Madrid.
El Anuario del Libro Infantil y Juvenil, que Ediciones SM realiza por cuarto año consecutivo, incluye los datos más importantes del sector, información estadística, tendencias, los éxitos del año y todas las claves para el análisis del sector editorial de la literatura infantil y  juvenil. Como novedad, inclu-

ye un monográfico sobre la promoción de la lectura en los colegios y un apartado dedicado a la situación del sector en Argentina, Colombia y México.
Elsa Aguiar, coordinadora del estudio y gerente editorial de SM, precisó durante la presentación del anuario a los medios de comunicación que la facturación de la literatura infantil y juvenil ha supuesto en 2006 el 9,6% de la facturación total del sector editorial, en la que los textos universitarios y la literatura para adultos son los de mayor venta.
Aguiar explicó que “en concreto, los libros para niños y jóvenes han facturado un 2,6% más respecto al año anterior gracias al incremento del precio medio de cada ejemplar (7,08 euros), a pesar de que las ventas han descendido un 3,3% con cerca de 40 millones de libros vendidos (1.368.365 ejemplares menos)”, y añadió a este respecto que “aunque el precio ha subido un 6%, todavía sigue habiendo una diferencia de casi 5 euros respecto a los libros dirigidos a los adultos”.
Por otra parte, según se apunta en el informe, ha aumentado el número de cadenas de librerías especializadas, que se convierten en el segundo canal de ventas, por delante de las grandes superficies comerciales.
“El sector de la Literatura Infantil y Juvenil atraviesa una situación de madurez en lo bueno y en lo malo. Un aspecto negativo es que ha aumentado la rotación por el incremento de las novedades y no da tiempo a que libros de gran calidad lleguen a consolidarse”, indicó asimismo la responsable del estudio, quien recalcó el “gran esfuerzo” que están haciendo tanto editoriales como autores y profesores para “mantener viva la literatura infantil” y para atender “las necesidades de los chavales”.
Según se recoge en el estudio, de los 70.000 libros editados en España en 2006, cerca de 12.000 títulos fueron de literatura para niños y jóvenes, lo que ha supuesto también un incremento del 10% respecto al año anterior, por encima del sector editorial en su conjunto, que ha experimentado un incremento en este apartado del 2,6%.

Conclusiones

El mercado de la Literatura Infantil y Juvenil atraviesa en estos momentos “una situación de madurez”, se concluye en el estudio, “y su comportamiento es cada vez más similar al de la literatura para adultos”.
En el anuario se señala que el año 2006 en el sector de la literatura infantil y juvenil se caracteriza por el aumento del número de competidores, con la entrada de grupos extranjeros y de literatura de adultos; la concentración de grandes grupos de distribuidores y detallistas frente a pequeñas librerías especializadas; la corta permanencia de los libros en los puntos de venta debido a una continua aparición de novedades; el reajuste de las tiradas para adaptar la producción a la demanda real del mercado; la reducción de los catálogos, que se concentran sobre todo en novedades y en títulos, que históricamente han ofrecido buenos resultados de ventas; la consolidación de la literatura fantástica como género preferido de los jóvenes lectores; la entrada masiva del mundo de las licencias en el sector editorial, y el desarrollo de Internet como canal complementario para acercar la lectura a los más jóvenes.

Fantasía y libros conmemorativos

“Después de que el IV Centenario de El Quijote en 2005 dejara una abundante presencia de libros conmemorativos -significó Elsa Aguiar- el pasado año este tipo de obras continuaron de moda con títulos como Platero y yo, en honor al cincuentenario de la concesión del Premio Nobel al escritor Juan Ramón Jiménez, y diferentes novelas de aventuras sobre Cristóbal Colón, conmemorando el V Centenario de su muerte”.
En cuanto a las tendencias, Aguiar señaló que la fantasía sigue causando “furor” y continúa siendo la preferida de los más pequeños y jóvenes, avalada por el éxito, con más de 300.000 ejemplares vendidos y la traducción a 13 idiomas, de la trilogía de Laura Gallego “Memorias de Idhún”, y la publicación de “Harry Potter y el misterio del Príncipe”, sexta entrega de la famosa saga, entre otros destacados títulos de este género.
Además, Aguiar hizo especial hincapié en la aparición de una “nueva” categoría de libros “dirigidos a fomentar la creatividad infantil”, siendo Media Vaca, Kókinos y Coco Books las tres editoriales más representativas.
El estudio pone de relieve asimismo el “repunte en la edición de álbumes y libros ilustrados para los más pequeños”, aunque la mayoría son títulos extranjeros, que se convierten en “tarjetas de presentación” de las editoriales de nueva creación. En Navidades destacaron los libros-escenario con troquelados despegables, o “pop-up”.

Literatura para niños en catalán, gallego y euskera

En el análisis del sector por Comunidades Autónomas, en Cataluña destaca una vitalidad “sorprendente” en el sector, unida a la “satisfacción de la cultura catalana que lleva 40 años de publicaciones infantiles y juveniles, con más de 12.000 títulos publicados en el último año y con obras de gran calidad, que abren nuevas líneas de formato híbrido en donde la ficción y la información se mezclan y cuyo objetivo primordial es la formación personal”, según indica Teresa Mañá, en su artículo titulado “…Y que cumplas muchos más”, incluido en el anuario.
Por su parte, Xose Antonio Neira Cruz, encargado de analizar la literatura infantil y juvenil en gallego, resalta en su artículo “Galicia Ilustrada” la continuidad de su actividad editorial y el “fuerte dinamismo” que ha llevado a esta literatura “a los medios de comunicación, al fomento de la lectura en bibliotecas y a las celebraciones de diferentes encuentros y salones del libro”.
Además, Neira destaca el protagonismo sobresaliente del álbum ilustrado como “código y mensaje autónomo así como soporte de calidad estética y contenedor de propuestas artísticas”. Sin embargo, resalta la escasez de títulos que sigue habiendo en el terreno de la poesía, el teatro y el cómic para niños y jóvenes en esta lengua.
En cuanto al análisis de la actividad editorial en euskera, Xabier Etxaniz Erle explica, en su artículo “Sin grandes cambios”, que “una cierta saturación del mercado literario como consecuencia de que la consolidación de la producción editorial no se ha correspondido con un aumento del número de lectores”. Además, el autor señala que de nuevo la novela ha sido el género más cultivado durante 2006.

Promoción en los colegios

Este año, el Anuario incluye un monográfico titulado Utopías lectoras y promoción de la lectura en la escuela”, que intenta desvelar el papel de los profesores y la situación de la escuela como fomentadores de la lectura. El estudio, realizado por el psicólogo educativo Felipe Romero, presente en la presentación del estudio, señala la importancia de las bibliotecas de aula, sobre todo en Primaria, y analiza la situación de los recursos, actividades y métodos de selección de lectura en los colegios.
“La disponibilidad de bibliotecas es casi universal y sólo uno de cada cuatro profesores no las usan”, según explicó Romero, quien destacó asimismo que los recursos tecnológicos están “escasamente aprovechados”, por la posible existencia de “una barrera actitudinal por parte del profesor, que ya tiene experiencia docente y presenta generacionalmente aún poca cercanía a las tecnologías”.
Para Romero, en el fomento de la lectura “es fundamental enriquecer los criterios de selección de la literatura infantil y juvenil en los colegios, ya que no debe ser tarea fácil saber qué libros se les va a ofrecer a los alumnos”. Además, explicó la importancia de “aportar herramientas de promoción de la lectura para su evaluación posterior en los propios centros” y la necesidad de “apoyarse en una tradición cultural, que de forma indirecta vincule la lectura con otras entidades e iniciativas que se realizan fuera de la escuela pero que comparten el mismo fin”.
Por otro lado, el autor indicó que el estudio explica la presencia de un canon escolar en la promoción de la lectura basado en “la estrategia de la obligatoriedad y la evaluación” y que se muestra restrictivo porque “excluye la lectura en soportes digitales”. Este método cuenta con la presencia de los autores clásicos, sobre todo en los dos últimos cursos de la ESO, y refleja una estrecha relación con las iniciativas culturales, según recoge Romero en su artículo.
La mayoría de los profesores consideran, según se indica en el estudio, que el rigor y el esfuerzo son los valores necesarios para la consecución de un hábito lector, y sólo uno de cada cinco renuncian a poner ejercicios de lectura como actividad obligatoria.

Presencia en Latinoamérica

Por primera vez, el anuario también dedica un espacio a la marcha del sector de la Literatura Infantil y Juvenil en Argentina, Colombia y México.
En Argentina, según se precisa en el informe, “la situación mejora lentamente, quedando todavía 3 millones de chicos que no reciben ningún libro durante todo el año lectivo”, y tras resaltar que es un momento importante para la literatura infantil y juvenil, se significa que “hay más producción y proyectos y se publica más”. De los 10,7 millones de alumnos, el 32,7% compra, al menos, un libro por año, y el 37,4% de los alumnos dispone de textos merced a las compras masivas realizadas por el Ministerio de Educación.
La situación de la literatura infantil y juvenil en Colombia atraviesa un periodo de estancamiento por la falta de renovación de autores consagrados, la casi inexistente aparición de nuevos nombres y la temerosa apatía de las editoriales industriales, que no apuestan nada por el desarrollo y la promoción de autores, de ilustradores locales ni de lectores. El Ministerio de Cultura, con el fin de acercar la lectura a los colombianos ha llevado a cabo El Plan Nacional del Libro y Bibliotecas, en cuyo ámbito de aplicación y desarrollo más de 600 poblaciones colombianas se han beneficiado de una biblioteca pública y han desarrollado actividades como tertulias literarias, clubes de lectores y de maestros, etc.
En cuanto a México, a diferencia de los anteriores, el país presenta un panorama más esperanzador, con “abundante literatura popular de tradición oral destinada a niños”, mayor presencia de autores e ilustradores y una fuerte participación del sector gubernamental, editorial y de la sociedad civil “cada vez más consciente de la importancia que la lectura tiene en la vida”. La literatura infantil y juvenil en México vive un buen momento, pero son muchos los retos a los que se enfrentan, ya que el promedio de libros leídos es apenas de 2,9 libros al año y el aprovechamiento de las bibliotecas públicas es limitado, sólo el 11,5%.

 

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