|
Madrid.
La ministra
de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha presentado el Informe de
Evaluación del Plan PROA (Plan de Refuerzo, Orientación y Apoyo) del curso
2005-2006, elaborado por Asunción Manzanares Moya, profesora de la Universidad
de Castilla-La Mancha, en uno de los 1.200 centros que actualmente aplican
y desarrollan los programas en que se articula este Plan, el IES “Arcipreste
de Hita”, de Azuqueca de Henares (Guadalajara), en el transcurso de un
acto que contó con la presencia del consejero de Educación de la Junta
de Castilla-La Mancha, José Valverde.
El Plan PROA
tiene como objetivo la mejora de los resultados académicos de los estudiantes
con más dificultades mediante la adopción y aplicación de medidas de apoyo
directo e individualizado, así como contribuir a la mejora de la convivencia
en los centros y de la integración familiar y social de los alumnos.
Según
los datos del informe de evaluación, más del 80% de los profesionales
de la Educación (profesores, equipos directivos, tutores, coordinadores,
orientadores, etc.) y de las familias encuentran “muy o bastante satisfactoria”
la participación en el Plan PROA, cuya aplicación tiene también una valoración
positiva por parte de los propios alumnos.
Durante
la presentación del informe, la ministra destacó en su intervención que
los diferentes indicadores educativos muestran que “se está trabajando
en la dirección correcta”, y precisó que el abandono educativo temprano,
cuya tasa hace referencia al porcentaje de población entre 18 y 24 años
de edad que no ha completado la Educación Secundaria en su segunda etapa
y que no sigue ningún tipo de estudio-formación, “está comenzando a reducirse
en nuestro país”. Mercedes Cabrera resaltó no obstante que “todavía queda
mucho trabajo por hacer con respecto a este problema, porque aún estamos
lejos de la media europea, pero lo importante es que estos datos muestran
una tendencia indicativa de que el abandono escolar prematuro empieza
a reducirse”. A este respecto, la ministra explicó que, según Eurostat,
en el año 2004 la tasa de abandono educativo temprano se situaba en España
en el 31.7%, pasó a ser del 30.8% en el año 2005 y en el pasado año, 2006,
se situó en el 29.9%.
Mercedes
Cabrera expresó su satisfacción por los resultados del informe, pero hizo
especial hincapié en que los buenos datos del estudio “no deben llevarnos
a la autocomplacencia, sino que han de ser un estímulo para extender
el plan y mejorar sus programas y sus aplicaciones”.
Acompañamiento,
apoyo y refuerzo
Los
Planes PROA se pusieron en marcha de manera experimental en 2004 adelantando
las medidas de atención a la diversidad que se plasmarían en la Ley Orgánica
de Educación (LOE), aprobada en abril de 2006. Ese año participaron en
el los programas del Plan PROA 143 centros, pertenecientes a siete Comunidades
Autónomas.
En la actualidad,
cofinanciados por el Ministerio de Educación y Ciencia y las Comunidades
Autónomas al 50%, se desarrollan planes PROA en 1.165 centros educativos
de toda España, y en el próximo curso se ampliará la participación a más
de 2.500 centros, con un presupuesto de financiación de 97 millones de
euros, que duplica los recursos destinados al Plan PROA en el presente
curso.
El Plan PROA
engloba un abanico de actuaciones y se estructura en dos tipos de programas:
el Programa de Acompañamiento Escolar, aplicable en Primaria y Secundaria
y cuyas acciones se centran en el apoyo directo e individualizado al alumnado,
y el Programa de Apoyo y Refuerzo en Secundaria, pensado para facilitar
que se produzca un cambio global en el centro.
Entre los resultados
más destacados del Informe de Evaluación, relativo al curso escolar 2005-2006
y en cuya elaboración han participado 235 de los 609 centros docentes
que aplicaron los programas del Plan PROA en el citado curso, cabe señalar
que más del 65% de los responsables de la implantación de los distintos
programas del Plan PROA (coordinadores de apoyo y refuerzo y tutores de
acompañamiento) consideran que el Plan tiene efectos “muy o bastante positivos
en la mejora de los hábitos y técnicas de estudio”.
Otro dato especialmente
significativo del informe hace referencia al impacto del Plan en la reducción
del absentismo escolar, ya que más de un 81% de los profesionales de la
educación (tutores, equipos directivos, orientadores, etc.) que han participado
en la evaluación considera que se ha reducido el absentismo “bastante
o mucho”. El programa de Acompañamiento tiene especial incidencia en este
aspecto, ya que el 97% de los tutores y monitores de este programa señalan
que “la asistencia a clase ha mejorado”.
Convivencia
e integración
La
atención individualizada y las actuaciones globales que propicia el Plan
PROA también han tenido efectos muy positivos en la integración social
de los alumnos y en la mejora de la convivencia, según se refleja en el
informe. Más del 60% de los equipos directivos, orientadores y coordinadores
de los Programas de Apoyo y Refuerzo reconocen y valoran “la mejora de
la integración social de los alumnos”, y más del 70% de los tutores de
los programas de Acompañamiento valoran “la repercusión positiva del programa
en la integración del alumno”, especialmente en Primaria.
En relación
con los hábitos y técnicas de estudio, el 65,72% de los coordinadores
del programa de Apoyo y Refuerzo piensan que tiene bastante o mucho impacto,
y respecto a las actividades de lectura y escritura, el 54,29% de los
coordinadores destacan que con el Plan PROA “mejoran los niveles de los
alumnos”.
Respecto a
la asistencia a clase, el 89% de los tutores y monitores de Acompañamiento
cree que “ha subido”, y un 77% de los responsables de la aplicación de
los programas de Apoyo y Refuerzo consideran que éstos han contribuido
a la reducción del absentismo.
En el informe
se señala asimismo, respecto a la valoración que los propios alumnos hacen
de los programas y acciones del Plan PROA, que un 91,72% del alumnado
de Primaria cree que los programas de Acompañamiento facilitan que se
desarrollen estrategias vinculadas con la organización del trabajo escolar;
un 86,69% del alumnado manifiesta que “le ha ayudado a realizar las tareas
escolares a tiempo”, y un 86,43% de los alumnos de este nivel educativo
afirma que “ha mejorado su comportamiento en clase”.
En Secundaria,
por su parte, un 80,79% del alumnado cree y manifiesta que “ha mejorado
su comportamiento”, y un 86% de los alumnos afirma que “le ayuda en la
organización de las tareas”.
|