Premios de la Fundación Lilly
a la investigación biomédica

Juan Tamargo y Antonio Torres reciben el reconocimiento a sus trabajos sobre las arritmias y las afecciones respiratorias

Madrid. El Ministerio de Educación y Ciencia ha concluido el proceso de adhesión al Observatorio Europeo Austral (European Southern Observatory ESO, en sus siglas en inglés), con una contribución de más de 54 millones de euros. De esta forma, España ingresa en el principal foro de decisión y cooperación de la astronomía europea, cumpliendo uno de los objetivos del Plan Nacional de I+D+i 2004-07,  y se garantiza el acceso a una instrumentación puntera y variada.
La directora general del ESO, Catherine Cesarsky, y la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, han presidido el acto de adhesión de España a dicho organismo que, en su opinión, es un paso más en la internacionalización de nuestro sistema de ciencia y tecnología, que permitirá a España “entrar en el principal foro de decisión y cooperación de la astronomía europea”. Y se garantiza el acceso a “una instrumentación puntera y variada, que va a ofrecer nuevas y diversas oportunidades de desarrollo” a este sector. En este sentido, ha recordado que más del 5% de todos los artículos sobre astronomía y astrofísica publicados en el mundo están firmados por un investigador español, porcentaje que ronda en 10% en el ámbito europeo.
El Observatorio Europeo Austral dispone de algunas de las mejores instalaciones astronómicas del mundo, como los observatorios de La Silla y Paranal en Chile. También participa en proyectos como la construcción del Gran Conjunto de Radiotelescopios de Atacama (ALMA), cuya finalización está prevista para 2010, y el Telescopio Extremadamente Grande europeo (ELT), actualmente en fase de estudio y que, presumiblemente, alcanzará los 40 metros de diámetro.

Beneficios. La ministra cree que la participación en este organismo internacional aporta numerosos beneficios a la ciencia española, al impulsar la cooperación internacional en materia de astronomía y mejorar el acceso de investigadores a sus observatorios, que complementan las instalaciones españolas. También aumentarán los proyectos de formación de científicos y técnicos y la cooperación entre ellos, multiplicando las posibilidades de la obtención de retornos de la industria española, y fomentando la innovación y el desarrollo tecnológicos.
El Observatorio se fundó en 1962, y actualmente forman parte del mismo Alemania, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Suecia, y Suiza, además de España. Su presupuesto anual es de 120,9 millones de euros, y las aportaciones de los estados miembros se realizan en proporción a su Producto Interior Bruto (PIB). Así, España contribuirá anualmente con 10,9 millones, lo que representa algo más del 9% del total.
Nuestra incorporación a este organismo responde a la necesidad de internacionalizar aún más la I+D española, con el objetivo de compartir y aunar esfuerzos en organismos y programas científicos internacionales, que requieren un volumen de recursos para su puesta en marcha y operación que exceden las posibilidades de cada país. En este sentido, el MEC colabora con otros organismos como el Consejo Internacional de Uniones Científicas (ICSI), el Programa Europeo para la Cooperación Científica y Técnica (COST), el Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED), el Laboratorio Europeo de Biología Molecular o la Fundación Europea de la Ciencia.


La ministra Mercedes Cabrera ha presidido la entrega de los premios de Investigación Biomédica 2007. (Foto Rafael Martínez)
 
 
 

España y Canadá impulsan la cooperación bilateral en investigación y desarrollo

Madrid. El secretario general de Política Científica y Tecnológica del MEC, Francisco Marcellán, ha realizado un viaje oficial a Canadá donde ha mantenido diferentes encuentros con representantes del gobierno del país norteamericano para impulsar la cooperación bilateral en investigación y desarrollo. Durante la visita, Marcellán ha firmado un acuerdo con el ministro adjunto de Asuntos Exteriores y Comercio Internacional, John Gero, para fomentar la cooperación bilateral en materia científica y tecnológica –a través de la colaboración con la industria– en áreas estratégicas de ambos países y el apoyo de los institutos de investigación para facilitar la transferencia de tecnologías.
“La colaboración institucional con países de primera línea en investigación y desarrollo es cada vez más importante en nuestra política y viene a demostrar la madurez de nuestro sistema de ciencia y tecnología”, ha señalado Marcellán.
Por otro lado, el pasado día 30 de abril se acordó en la ciudad de Ottawa una carta de intenciones entre el Ministerio de Educación y Ciencia y el Ministerio de Pesca y Océanos de Canadá (DFO, en sus siglas en inglés) para establecer nuevas líneas de investigación conjuntas en las siguientes áreas: genómica y acuicultura, especies invasivas, pesquerías y salud animal. No obstante, está previsto que se amplíe el número de áreas en los próximos años.
La delegación española ha visitado varios centros de excelencia –como el Syncrotron de Saskatoon y el Centro de Nanotecnología de Edmonton– e intercambiado experiencias sobre políticas de I+D con sus homólogos canadienses. A este respecto, la directora general de Investigación, Violeta Demonte valoró muy positivamente los contactos mantenidos y afirmó que “queremos abrir nuevas vías de colaboración para aprender mutuamente de nuestra gestión e impulsar la agenda común, prestando una atención especial a próximas investigaciones conjuntas”.
Los acuerdos firmados son la culminación de la visita de las autoridades canadienses a España a finales de 2006 y la anterior visita de científicos españoles que delimitaron las áreas de actuación conjunta. La visita oficial supone la consolidación de la cooperación entre ambos países en temas de interés común que impliquen a la comunidad científica para el futuro desarrollo de grandes proyectos bilaterales a partir de 2008.

 
 

Taller divulgativo sobre robótica para
centros de Primaria

Madrid. La Fundación Española de Ciencia y Robótica (FECYT) ha puesto en marcha el proyecto “Descubre la robótica”, un taller itinerante de divulgación científica en el que participan centros de Primaria de seis comunidades autónomas. Su principal objetivo es despertar el interés de los escolares por la ciencia y tecnología mientras preparan, construyen y ponen en funcionamiento diversos tipos de robots.
Estas actividades tienen una duración de 50 minutos por sesión, que incluye el trabajo con ordenadores y robots, un campo de juego y dos monitores formados especialmente para desarrollar los talleres. Los alumnos deben cumplir una misión que se les asigna, utilizando un robot programado por ellos mismos, y deben completar una variedad de operaciones simuladas para salvar una vida, como inyectar productos médicos, reparar una vena rota, responder a una alerta de ataque al corazón, etc. En total se van a desarrollar más de 600 talleres durante el presente curso.
La FECYT promueve y subvenciona esta actividad en su totalidad, y ha organizado un sistema itinerante en varias comunidades autónomas para que las escuelas que se sumen al proyecto puedan desarrollar estos talleres en sus propias instalaciones, sin que los alumnos tengan que desplazarse. El programa se complementa con el portal de recursos www.descubrelarobotica.es que contiene herramientas para poder trabajar en el aula, antes y después del taller, y proporciona información sobre aspectos relacionados con la robótica, fotografías tomadas en los talleres e información detallada.

 

Descubierto un planeta relativamente próximo a la Tierra que podría ser habitable

Madrid. El Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) de Francia ha difundido un comunicado en el que informa del descubrimiento de un nuevo planeta relativamente próximo a la tierra, que por sus características de temperatura y composición podría ser habitable según nuestros parámetros. Científicos de dicho centro han trabajado con profesores del Observatorio de Ginebra y del Centro de Astronomía de Lisboa, y han descubierto este planeta, que está a 20,5 años-luz del nuestro y gira en torno a una estrella enana roja, la G1581, una de las cien más cercanas a nuestro sistema solar.
El planeta tiene una masa muy débil, que permite imaginar una composición rocosa o cubierta por un océano (similar a la Tierra), y tarda 13 días en recorrer toda su órbita en torno a la estrella B1581. La gravedad (fuerza de atracción) en la superficie es 2,2 veces la existente en nuestro planeta, con un radio de acción 1,5 veces superior. Y la temperatura se sitúa entre 0 y 40 grados celsius, compatible con la presencia de agua liquida en su superficie. Por todas estas características, los científicos creen que se trata de “un planeta idóneo” para misiones dedicadas a la investigación de la vida extraterrestre, en particular con el satélite Darwin que la Agencia Espacial Europea lanzará en 2015.
Los mismos científicos habían localizado en 2005 otro planeta del sistema de esa estrella enana, de la masa de Neptuno, y que cubre su órbita en 5,4 días. Y han dado cuenta asimismo de un tercero con una masa ocho veces superior a la de la Tierra, que tarda 84 días en dar una vuelta en torno a la G1581. Para estos descubrimientos han utilizado el espectógrafo de nueva generación HARPS instalado en el telescopio gigante de La Silla, en pleno desierto chileno de Atacama.

 
 
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