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Madrid.
El Pleno del
Congreso ha aprobado la modificación de la Ley Orgánica de Universidades
(LOU) con 183 votos a favor y 119 votos en contra, éstos correspondientes
al Partido Popular. El proyecto fue aprobado en primera instancia por
la Cámara Baja el pasado 14 de diciembre y recibió el pasado 21 de marzo
el voto afirmativo de la Cámara Alta. finalizado su recorrido legislativo
con la ratificación definitiva por parte del Congreso.
El Congreso
de los Diputados respaldó todas las enmiendas introducidas y aprobadas
por el Senado, excepto la que imponía la condición de ser doctor para
que un profesor permanente pudiera ser elegido decano de facultad o director
de escuela universitaria.
La ministra
de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, aseguró durante su intervención
en el Pleno, que la reforma busca “eliminar trabas y barreras, potenciar
la autonomía, la libertad y la creatividad”, y “premiar la responsabilidad
ante la sociedad y la transferencia de conocimiento, para caminar junto
a la mejores universidades europeas y del mundo”.
Tras el debate,
la ministra afirmó ante los medios de comunicación que “este es un momento
muy importante para las universidades españolas y su futuro”, y resaltó
que “la reforma tiene el objetivo de remover las dificultades que les
impedían ejercer su autonomía”.
Mercedes Cabrera
añadió respecto a las modificaciones incorporadas a LOU que “el nuevo
texto es un instrumento eficaz para la transformación de las universidades,
en la confianza plena de que van a saber responder a este desafío de futuro”,
y significó el “importante apoyo” que ha recibido la reforma, que ha contado
con las sugerencias “no sólo de la comunidad universitaria sino de todos
aquellos que quieren que la Universidad ocupe un lugar central en la sociedad”.
Por su parte,
el portavoz del PP, Eugenio Nasarre, cosnideró que esta reforma “no es
adecuada para los retos universitarios, otorga una falsa autonomía, va
contra la excelencia, no precisa compromisos financieros, introduce ‘incertidumbres’
en las titulaciones, y el acceso al profesorado funcionario carece de
pruebas públicas”. Nasarre agregó que la nueva ley “no respeta suficientemente
la libertad organizativa de las universidades privadas, deja ‘a los pies
de los caballos’ a los profesores titulares de escuelas universitarias,
sin lograr un encaje equitativo para ellos, y el modelo de becas que plantea
fragmenta el sistema nacional”.
La Ley Orgánica
de modificación de la LOU pretende, según se precisa en un comunicado
del MEC, “dotar de una mayor autonomía a las universidades españolas,
lo que se refleja en un mayor margen para las universidades en la toma
de decisiones, en su funcionamiento interno, en su administración y en
el diseño de sus títulos”.
La reforma
de la LOU incide asimismo en el refuerzo de los mecanismos de rendición
de cuentas ante la sociedad y de evaluación de la calidad, su principal
objetivo es “permitir la modernización de las Universidades, su especialización
en lo que cada una sea mejor e incentivar su competitividad tanto a nivel
nacional como internacional”.
Investigación
y valores de igualdad
Uno
de los ejes de la reforma es el impulso a la investigación que se realiza
en las universidades y el refuerzo de su relación con las empresas, para
cuya consecución promueve la movilidad del personal investigador; las
excedencias para que puedan crear empresas de base tecnológica y el desarrollo
conjunto Universidad-Empresa de programas de I+D+i.
En este mismo
sentido, la nueva LOU, a través de una enmienda introducida por el Grupo
Socialista en el Senado que modifica la “Ley de la Ciencia” de 1986, permitirá
a las universidades y organismos públicos de investigación contratar de
forma indefinida a los jóvenes investigadores, entre otros, del programa
Ramón y Cajal que hayan conseguido una calificación “excelente”.
La nueva LOU
tiene en cuenta la inclusión de las personas con discapacidad en las universidades
y establece medidas de acción positiva que harán efectivo el principio
de igualdad de oportunidades, accesibilidad universal y diseño para todos.
Asimismo, el
nuevo texto contempla e introduce políticas de igualdad de género en las
universidades a través de la incorporación de tales valores como objetivos
propios de la Universidad y mediante el establecimiento de sistemas que
permitan alcanzar la paridad en los órganos de representación y una mayor
presencia de la mujer en los grupos de investigación.
Estas medidas
se suman a otras emprendidas por el Ministerio de Educación y Ciencia
para asegurar la equidad del sistema, en especial el aumento de los presupuestos
dedicados a becas, destinado a que todos los estudiantes puedan acceder
a los estudios universitarios con independencia de sus circunstancias
socioeconómicas. Así, las becas Erasmus han multiplicado su partida presupuestaria
por ocho. Además, se han creado los préstamos educativos ligados a renta
futura. Con ellos los graduados podrán pedir ayudas de hasta 22.800 euros
para estudiar un máster que no deberán devolver hasta que alcancen un
nivel de renta suficiente, y siempre con un interés cero.
Profesorado
y estudiantes
En
cuanto al profesorado, según establece la nueva normativa, se sustituye
el sistema de habilitación por el proceso de acreditación, “más ágil y
eficiente”. Este método valorará el currículum individual de los aspirantes,
basándose en los principios de igualdad, mérito y transparencia. Las universidades
podrán seleccionar, mediante un concurso oposición público y transparente,
a los aspirantes, previamente acreditados, que mejor se adapten a su perfil.
Por su parte,
las condiciones laborales de los profesores ayudantes mejoran con la posibilidad
de interrumpir el cómputo del periodo del contrato en situaciones de incapacidad
temporal, maternidad o adopción. Por su parte, los alumnos tendrán, según
establece el nuevo texto, un nuevo Estatuto del Estudiante Universitario,
que contemplará la creación del Consejo de los Estudiantes Universitarios
como vía para garantizar su necesaria participación en el sistema universitario.
Además, la modificación de la LOU ha aprobado medidas que permitirán a
los alumnos compatibilizar sus experiencias laborales con los estudios,
al tiempo que se les reconocerá esa experiencia a efectos académicos.
El Personal
de Administración y Servicios experimentará asimismo mejoras con la aplicación
de la reforma, que contempla la adopción de medidas dirigidas a fomentar
por parte de las universidades de la formación continua de dicho personal,
así como a favorecer y posibilitar su movilidad.
El refuerzo
de los sistemas de evaluación de la calidad de las universidades es otro
de los puntos destacados de la reforma de la LOU, que refuerza el papel
de la ANECA, que se transforma en una Agencia Pública con funciones de
acreditación y evaluación, asegurando la cooperación de este organismo
con las agencias de evaluación autonómicas.
Por otra parte,
la nueva ley concreta el compromiso de España con la implantación y desarrollo
del Espacio Europeo de Educación Superior, al estructurar definitivamente
los estudios universitarios en tres niveles: Grado, Master y Doctorado.
Además, se crea un registro público en el que figurarán todos los títulos
oficiales.
Tramitación
de la LOU en el Senado
Las
principales novedades incorporadas a la LOU tras su tramitación y aprobación
por el Senado hacen referencia a la modificación de la “Ley de la Ciencia”
de 1986 y a la protección de datos de carácter personal. Con la citada
disposición se dotará de mayor transparencia a los sistemas de evaluación
de profesores y alumnos.
La Cámara Alta
también modificó la disposición adicional 24, que trata de la inclusión
de las personas con discapacidad en las universidades. La nueva redacción
establece medidas de acción positiva que harán efectivo el principio de
igualdad de oportunidades, accesibilidad universal y diseño para todos.
Entre las enmiendas
consensuadas, destaca la que establece que los profesores contratados
de modo permanente por una universidad puedan pedir una excedencia para
trabajar en una empresa de base tecnológica, creada o desarrollada a partir
de patentes fruto de su investigación. Hasta ahora, el texto sólo permitía
esta posibilidad a los profesores funcionarios.
Asimismo, todos
los grupos aceptaron que se cree un procedimiento especial de acreditación
para los profesores titulares de escuela universitaria (de carreras técnicas,
que no requerían tener el doctorado) que sean doctores. Se trata de profesores
que, hasta ahora, no tenían por qué ser doctores. La reforma promueve
que adquieran este nivel de estudios para poder permanecer en su plaza.
Además, tendrán que ser acreditados. En esta acreditación, se valorará
especialmente su experiencia docente.
También se
aprobó, aunque con la oposición del PP, que el personal docente e investigador
con contrato temporal no podrá superar el 40% de la plantilla docente.
Por su parte,
las universidades privadas dispondrán de tres años para adaptar su funcionamiento
y normativa a la nueva LOU, en lugar de los dos años inicialmente previstos.
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