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Madrid.
El Defensor
del Pueblo, Enrique Múgica, ha presentado a la Comisión Mixta Congreso-Senado
el informe de 2006 sobre el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria
Obligatoria. Según Múgica, la nueva asignatura de Educación para la Ciudadanía
y los Derechos Humanos contribuirá a la prevención y resolución de problemas
de violencia escolar, “si sus contenidos son plurales y adecuados a la
Constitución”.
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Preguntado
por si la nueva materia ayudará a mejorar el clima de convivencia en los
centros, Múgica señaló que “hay que ver sus contenidos”. Su adjunto Manuel
Aguilar se mostró satisfecho por la creación del Observatorio Estatal
de Convivencia Escolar, del que forma parte el Defensor del Pueblo.
El citado informe
lleva por título “Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Educación
Secundaria Obligatoria 1999-2006” y recoge una muestra de 3.000 alumnos
de Educación Secundaria Obligatoria, matriculados en 300 centros públicos,
privados y concertados de todo el territorio nacional. Entre los datos
más relevantes sobre la evolución al acoso escolar entre 1999 y 20006,
figura que el maltrato verbal (insultar), que ha pasado del 39% al 27%,
desde la perspectiva de las “víctimas”, así como “poner motes ofensivos”
era del 38% y en 2006 del 27%. Por lo que se refiere a un tipo de exclusión
social (ignorar) ha pasado del 14,2% al 9,5% y una forma de agresión física
indirecta, como “esconderle sus cosas”, se producía en un 22% y ha disminuido
al 16%.
Evitar
la crispación
En
opinión del Defensor del Pueblo, “hay que evitar que la crispación llegue
a los lugares educativos” y destacó que “hemos mejorado algo en este sentido”,
pero también precisó que debemos ser realistas, ya que “desgraciadamente,
nos encontramos con que los hijos, los nietos, están viviendo en una sociedad
del espectáculo verdaderamente dura”, dijo en relación con la violencia
que transmiten el cine y la televisión.
Asimismo indico
que “todo lo que hagamos en la escuela por aprender, por enseñar la tolerancia,
la amistad, es necesario y creo que estamos en el buen camino”. También
insistió en que debe haber “una mayor implicación de los padres” en la
prevención y resolución de los conflictos y en que éstos puedan resolverse
en el ámbito interno de los propios centros, sin acudir a medidas excepcionales
fuera de los mismos.
Además de ello,
resaltó como preocupante el que siga siendo mayor el porcentaje de alumnos
que se reconoce como agresor que como víctima. Y subrayó como tarea urgente
que “eliminar el carácter oculto de las situaciones de acoso y conseguir
que víctimas y testigos pidan y reciban ayuda prioritaria y mayoritariamente
de alguien más que de compañeros y amigos”.
El Defensor
del Pueblo ha reclamado también a las administraciones, organizaciones
educativas y medios de comunicación que aborden estas cuestiones con “rigor,
ponderación y prudencia”. En comparación con los datos del estudio referido
a 1999, dijo que se produce una “clara disminución de la incidencia del
maltrato”, sobre todo en aquellas conductas violentas más frecuentes y
menos graves, pero estos logros, “son absolutamente insuficientes en la
medida en que están muy lejos de erradicar el problema”.
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