Espejos de la ciudad

El archivo fotográfico del desaparecido diario Madrid se confirma como una extraordinaria fuente de memoria social

Son sólo una mínima parte del fondo que el diario Madrid heredó o generó en sus tres décadas de edición y cargan con la gran tarea de sintetizar el crecimiento de una capital estatal: Madrid al paso, 1926-1971, el conjunto de fotografías que estos días se exhibe, trae asuntos demográficos, urbanísticos, sociales y de espejos complejos del ser y el estar.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
Desde uno de los paneles de las salas de la Fundación Diario Madrid donde se despliega esta exposición, el decano del Colegio de Arquitectos de Madrid, Ricardo Aroca, reflexiona sobre el significado de  esta propuesta  de recu-

peración de imágenes de la ciudad: “Cada una de las fotografías fue en su día ilustración de una noticia y probablemente los lectores no vimos en ellas nada más que lo que había de nuevo, distinto o sorprendente; vueltas a ver con el paso de los años y en ausencia de las claves de la “noticia”, en la mayor parte de ellas lo novedoso se ha evaporado completamente y lo que queda es el testimonio de la época, que era realmente la mayor parte de la información contenida en las imágenes.
En el momento en que fueron publicadas la noticia era que hacía un calor inusual y la gente bañándose en el río era una buena ilustración; ahora lo relevante es que entonces la gente se bañaba en el río, cómo eran, cómo iban vestidos, qué aspecto tenían, cómo eran las márgenes, etc... Lo que fue pie de un acontecimiento concreto ya olvidado ha pasado a ser testimonial de una época.”

35 años después

Una panadería madrileña despachando bollos hacia 1930 o las obras en los jardines del Palacio Real en ese mismo año; gente sentada y tumbada a las puertas de su casas intentando refrescarse en una noche de verano de 1947 o dejando la Estación del Norte al regresar de su veraneo; un Paseo de la Castellana aún sin urbanizar o la mejor época del espléndido Edificio Capitol; John Lennon y Yoko Ono a su paso por Madrid o el encuentro fotográfico de Rocío Dúrcal, La Polaca, Aurora Bautista, Lola Flores, Carmen Sevilla, Juanita Reina, Marisol y Enma Penella, en 1968; Federico Martín Bahamontes coronando el Tourmalet, en 1959, o niños leyendo en 1968 en una Biblioteca Pública; la Gran Vía desangelada, sin tráfico o ciudadanos, a comienzos de los años 20 o una res de inmensos cuernos paseando por la glamorosa calle Serrano; las pescaderías coruñesas en la calle Recoletos o uno de los primeros autoservicios de comida, en la Puerta del Sol, son ejemplos de cómo repasa el día a día situacional el conjunto de imágenes del archivo gráfico del diario Madrid que estos días se exhibe en su antiguo edificio del centro de la capital: imágenes de ciudad, de franqueza respetuosa y asombrosa realidad, que homenajean a unos profesionales de la imagen gráfica y a un medio –Madrid, Diario de la Noche- 35 años después de su cierre por decreto.

Aspirar el pasado

Organizada por la Asociación de periodistas Europeos, la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y la Fundación Madrid, la exposición Madrid al paso es la primera consecuencia del trabajo previo que ha supuesto la catalogación y digitalización de 80.000 fotografías de las más de 160.000 que tenía el periódico, parte de ellas –las datadas hasta marzo de 1939- procedentes del Heraldo de Madrid, sobre cuya redacción y talleres de la calle Marqués de Cubas, incautados por Falange, construyó su propia sede.  
El comisario Miguel Gómez ha sido el autor de esta selección de 170 imágenes del período de 1926 a 1971 distribuidas en cuatro grandes apartados: La ciudad crece, Del comercio, Calles y gente del común y Personajes, que tienen autoría en destacados fotógrafos de la época como Alfonso, Díaz Casariego, Campúa, Luque, Anguita, Barahona , Urech o Wagner, entre otros, y que se muestran junto a textos inéditos de Bernardo Yncenga, Almudena Grandes, Clemente Auger, Nativel Preciado, Miguel Herrero de Miñón y Ricardo Aroca: “Es una propuesta para volver a la condición de paseantes –comentó el secretario general de la Asociación de Periodistas Europeos, Miguel Angel Aguilar-Una excursión por Madrid, por toda su geografía urbana, subidos en esa máquina del tiempo que es la cámara fotográfica. Se aborda el intento de viajar al pasado para averiguar de qué huertas y solares proceden nuestras actuales avenidas y observar la realidad cuando no estaban siquiera los cimientos; como si la historia urbana fuera reversible y sus antiguos pliegues quedaran de nuevo a nuestro alcance visual”
Es la asociación con el presente, con esta contemporaneidad, la mejor baza que posee la muestra Madrid al paso: es a través de sus espejos como valoramos el singular espacio que año a año se ha ido configurando en el marco geográfico de esta ciudad; desde su demografía, su urbanismo, sus gentes, sus costumbres, sus modas o su actualidad. En el recorrido que estos días se expone comprendemos un poco más el capcioso concepto de Modernidad. 

 

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