Comienzan las actividades del
Año Polar Internacional

España financiará directamente 19 proyectos de investigación en los que participarán 220 científicos

Madrid. España participa por primera vez en la celebración del Año Polar Internacional (IPY), que se desarrollará entre los meses de marzo de 2007 y 2008 y se centrará en el cambio climático. En total habrá más de 10.000 científicos de 63 países implicados en alguno de los 229 proyectos de investigación, que analizarán aspectos variados en relación con los dos polos terrestres. Las anteriores ediciones del IPY se han celebrado en 1882-83, 1932-33 y 1952-52 y, en todos los casos, han servido para aportar nuevas experiencias a la ciencia e interesar en mayor medida a la opinión pública.
La participación española estará coordinada por el Ministerio de Educación y Ciencia que, según ha anunciado la ministra Mercedes Cabrera, aportará más de ocho millones de euros para financiar 19 proyectos de investigación, en los que participarán 220 científicos de 65 centros. Estudiarán la influencia del cambio climático en los ecosistemas polares, la contaminación terrestre, la variabilidad ambiental en la zona de impacto del asteroide Eltain en el Pacífico Austral, la dinámica marina en la Antártida y la evolución a medio plazo de la capa de ozono.

Proyectos. Los investigadores españoles también van a analizar la evolución de los sedimentos en el casquete antártico, la colonización de comunidades vegetales, la salud de las poblaciones de pingüinos antárticos y la formación de los “pasillos” oceánicos en las altas latitudes. Y van a realizar estudios de los ríos de agua dulce en la península Byers (Isla Livingston), cartografía de las diferentes formas de nieve desde círculos de piedra a glaciares en Tierra de Fuego (Argentina), y la sismicidad en las Islas Shetland del Sur y la Península Antártica.
Van a participar en estos proyectos entidades como el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y las universidades de Alcalá de Henares, Granada, Salamanca, Santiago de Compostela, la Autónoma de Barcelona, y la Autónoma y la Complutense de Madrid. Además, la Armada Española se encarga de la operación de los buques oceanográficos “Hespérides” y “Las Palmas”, mientras que el Ejército de Tierra es el responsable de la gestión y operación de la base antártica “Gabriel de Castilla”, que recibe dicho nombre en honor del primer navegante que logró, en 1603, viajar hasta los 64 grados de latitud sur.

Capacidad tecnológica. Mercedes Cabrera ha informado que, además, ya de encuentra muy avanzada la fase de equipamiento del buque “Sarmiento de Gamboa”, que “va a suponer un importante activo para la investigación oceanográfica”. Y ha anunciado que se prevé renovar la “Base Juan Carlos I” con el objetivo de “potenciar su calidad tecnológica al más alto nivel, para permitir que España pueda asumir un sólido papel investigador en la Antártida en los próximos años”.
La ministra ha desatacado la importancia de conocer la evolución histórica y el estado actual del entorno y del medio ambiente en los polos, así como la capacidad para predecir su evolución de futuro. “Porque a pesar de su localización remota -ha dicho-, las zonas polares juegan un papel crucial en el sistema terrestre y, por tanto, su evolución afecta de forma importante a los ecosistemas y al hombre, lo que convierte a dichos territorios en un laboratorio natural único para observar y entender los cambios que se están produciendo en nuestro planeta”.


Entre las proyectos españoles que se desarrollarán en el marco del Año Polar Internacional figuran las operaciones que realizarán los buques oceanográficos “Hespérides” y “Las Palmas”.
 
 
 

Mercedes Cabrera presenta la Red Española
de Supercomputación

Madrid. La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha presentado la Red Española de Supercomputación (RES), que tiene capacidad para hacer 150 billones de cálculos por segundo. Su principal nódulo es el supercomputador “Mare Nostrum”, albergado por el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Es el más potente de Europa y el quinto a nivel mundial tras duplicar su  capacidad de cálculo en noviembre de 2006, y se encargará de coordinar la Red y de aportar dos tercios de la potencia total del sistema.
La Red se completa con el nodo instalado en el Centro de Supercomputación y Visualización de la Universidad Politécnica de Madrid, que se sitúa entre los diez primeros superordenadores europeos y en el número 34 del ránking mundial. Y con los ubicados en el Instituto de Astrofísica de Canarias y en las universidades de Cantabria, Málaga, Valencia y Zaragoza. Según ha manifestado la ministra, con esta red “se pretende dar respuesta a la creciente demanda de supercomputación de la comunidad científica, y se pone al alcance de nuestros investigadores el acceso a unos recursos que hace muy poco tiempo eran impensables, lo que sin duda tendrá efectos muy positivos sobre la investigación en diversos campos y generará nuevas posibilidades de innovación empresarial”.
Según mercedes Cabrera, los grupos de inversión necesitan estas redes de alta velocidad para realizar operaciones de cálculo con altas prestaciones, ya que “la capacidad de cálculo es un activo fundamental para el avance científico y tecnológico”. El BSC-CNS se creó en 2005 a partir de un acuerdo liderado por el Ministerio de Educación y Ciencia, que aporta el 51% de su presupuesto, y en el que también participan la Generalitat de Cataluña con un 37%, y la Universidad Politécnica de Barcelona con el 12% restante.

 

El Senado pide al Gobierno que cree
una Agencia Espacial Española

Madrid. El Senado ha instado al Gobierno a crear una Agencia Espacial Española que coordine y gestione todos los recursos dedicados al espacio, según una moción presentada por el Partido Popular y votada favorablemente en la Comisión de Defensa. También ha pedido al Consejo de Ministros que apruebe con urgencia la adquisición de un satélite nacional de observación de la Tierra de uso dual, civil y militar.
En esta moción, el PP también ha reclamado al Ejecutivo que aumente progresivamente la participación de España en la Agencia Europea del Espacio, hasta equilibrar su aportación a la “correspondiente a nuestro PIB”, y que mantenga y potencie los acuerdos bilaterales suscritos con la NASA de Estados Unidos. Además, le ha solicitado que diseñe una estrategia de consolidación industrial en el sector del espacio, que se plasmaría en un Libro blanco, que debería remitir a la Cámara Alta para su debate en el plazo de seis meses.
Ha defendido estas iniciativas el senador del PP Ignacio Cosidó, quien ha dicho que las nuevas expectativas abiertas por la Unión Europea, sobre todo tras la puesta en marcha del proyecto “Galileo”, nos obligan a “aprovechar la oportunidad” de situar a España en la vanguardia de este sector en Europa, “porque si no asume el reto y aprovecha esta oportunidad lo harán otros países, que ocuparán el lugar que por potencia industrial nos corresponde”. Por ello, ha pedido el desarrollo de una política espacial española que, en sintonía con la estrategia común de la UE, permita el desarrollo industrial y tecnológico capaz de satisfacer nuestras crecientes demandas espaciales en seguridad, defensa, medio ambiente, comunicaciones o transporte, y “aprovechar plenamente” las oportunidades que nos brinda el espacio.

 
 
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