Compromiso artístico y social

Revistas y guerra. 1936-1939 recuerda el valor de las propuestas visuales y tipográficas de las publicaciones de la época

En el espacio de una guerra y con el bagaje experiencial de unas décadas de auténtica revolución estética; en el deseo de difundir ideario político y social; con el brío del que se sabe observado por la historia: así son estas revistas que ahora recuerda el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en una singular exposición de arte e historia.

Madrid. JULIA FERNÁNDEZ
Nombres: Nova ibérica; Vértice; Mundo ilustrado: Revista trimestral de Monografías de actividades y ciudades Iberoamericanas; Radio y Cinema. Gran Revista Ilustrada de radio y cine; La Ametralladora; Umbral; Haz; Mujeres Libres; Tierra, mar y Aire. Revista militar; Cultura y Porvenir....
Función: Informar, propagar, convencer y, también, agrupar al calor de ideas afines y de estéticas adecuadas a su crecimiento en la sociedad.
Resultado: Expanden estética e ideología. Abordan sin miedo el color encendido de una revuelta artística. Son un extraordinario revulsivo estético y social.

Valor asumido

Casi como un escaparate donde se concentraran todas las posibles propuestas estéticas de las vanguardias del primer tercio del Siglo XX  y, en plenitud, como un recorrido com-

plejo del vibrante espejo comunicacional que fueron las publicaciones en el cruento y doloroso tiempo de la Guerra Civil, la muestra Revistas y guerra. 1936-1939, en el Museo Reina Sofía hasta el 30 de abril, reconoce, explica y reivindica el singular trabajo artístico que soldados, artistas, políticos y ciudadanos anónimos cuajaron en unas circunstancias históricas extraordinarias. Era su propia responsable, Jordana Mendelson, quien lo explicaba en la presentación: “La elaboración de estas revistas refleja un alto nivel en cuanto a diseño y cultura literaria, incluso en los casos en los que fueron creadas en el frente por autodidactas y artistas-soldados. Algunas se imprimían en papel couché, abundaban en ilustraciones y eran declaradamente modernas, otras tenían un aspecto más convencional, sobrio incluso, y otras hicieron de la iconografía tradicional y el diseño conservador una ideología política. Y, sin embargo, todas eran producto de la guerra, algo que no se debe olvidar al examinar las condiciones de su producción y el aspecto resultante a través del análisis crítico y el estudio académico. Las revistas publicadas durante la guerra no son objetos neutrales. En muchos casos, quienes participaban en su publicación se enfrentaron a la persecución, durante el conflicto, y después de él”.

Diferentes y complementarias

Las cuatrocientas piezas entre revistas, folletos y carteles que exhibe esta muestra, distribuidas en dos salas dedicadas al bando nacional y al republicano, permiten tener un conocimiento amplio de las posibilidades que aprovecharon los artistas plásticos, fotógrafos y tipógrafos para influir y trabajar en las revistas editadas en España en este periodo bélico. Muchos de ellos contribuyeron al desarrollo de las técnicas de propaganda, que tuvieron en esa época su máxima expresión histórica, aunque también experimentaron y comprobaron sus opciones puramente estéticas: Joseph Renau, José Bardesano, Arteche, Manuel Monleón, Carlos Sáenz de Tejada, Jalón Ángel... están entre estos autores de dibujos, fotografías, fotomontajes o diseños tipográficos, que también cuentan con artistas hoy desconocidos, cuyo trabajo se limitó a esos años y a ese género tan peculiar que fue el de las revistas de guerra. “Esta exposición ha pretendido trasladar de los archivos al museo diversas revistas publicadas durante la Guerra Civil Española, que hasta el momento apenas habían sido tenidas en cuenta en los discursos de la historiografía del arte sobre la guerra –afirma la profesora de universidad de Illinois, Jordana Mendelson-. Los artistas que colaboraron en ellas eran de lo más diverso, tanto en su grado de compromiso político como en su nivel de experiencia previa en las artes gráficas, que iba de la maestría al desconocimiento. Del mismo modo que durante la guerra surgieron diferentes formatos de revistas –desde las publicaciones convencionales con una larga trayectoria hasta las apariciones de una sola vez de periódicos murales hechos a mano-, también tuvieron lugar formas diferentes de producción, distribución y recepción. Revisando las historias coincidentes de los artistas colaboradores, los directores, los impresores, los distribuidores, los suscriptores, los lectores y los coleccionistas, se descubre que la naturaleza dual de las revistas –inmediatas y efímeras, presentes e históricas, seriadas y únicas- es un excelente punto de partida para rastrear en las historias de la Guerra Civil Española la frágil violencia y el ameno placer que proporcionó la prensa ilustrada”.
Copias digitalizadas de una selección no expuesta de revistas de este periodo; un simposium internacional sobre “Revistas, Modernidad y Guerra”; un fondo documental para investigadores y docentes en la página de Internet www.magazinesandwar.com donde se puede tener un acercamiento a la cultura gráfica de la época; y un catálogo sobre la muestra son esos complementos que redondean una feliz idea artística que amplía el conocimiento de nuestra historia.

 

arriba