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Madrid.
ROSAURA CALLEJA
“Las organizaciones
que olvidan su memoria histórica tienen dificultades para diseñar su futuro”.
Con esta idea, surge el proyecto de la exposición sobre la historia de
la Federación de Enseñanza de la UGT (FETE), que pretende colaborar en
esta iniciativa de recuperación histórica, además de reconocer el esfuerzo
de los compañeros por mejorar las condiciones de trabajo de los profesores.
Basada en la
recuperación de materiales históricos en diversas fundaciones y archivos,
esta muestra consta de 80 pósters que reflejan la historia de la FETE,
desde su primeros años de funcionamiento previos a la II República (1912-31),
su desarrollo y su participación en la Guerra civil en los frentes y en
la retaguardia.
Distribuidos
de forma cronológica y temática, los paneles muestran una presentación
y, en cada una de sus tres secciones, una cronología comparada con la
historia de la UGT, de la educación y del país, por lo que se enmarca
en el ambiente social y político de la época. En cada uno de los pósters
se recoge un fragmento de dicha historia, mediante los carteles y fotografías
del periodo histórico, junto con reproducciones de documentos de la organización
y unas notas aclaratorias del autor de la exposición.
Investigación
Alfredo
Liébana, comisario de la muestra, ha desarrollado un exhaustivo trabajo
de investigación, se ha ocupado de recopilar la documentación, su selección,
y la elaboración de pósters. En su opinión, “la actualidad de muchos de
los grandes temas que se abordan, siguen teniendo vigencia, las fuerzas
sociales que dificultan una verdadera enseñanza de calidad para todos,
siguen estando presentes, sólo que las tensiones que se producen actualmente
tienen una canalización mucho más aceptable que las que se originaban
en la época”.
Según especifica,
la FETE desde sus inicios concibió la actividad sindical como un parte
de la acción necesaria para la transformación social y sus principales
reivindicaciones se concretaban en la defensa permanente de la libertad
de cátedra del profesor, la búsqueda de una disminución de las escalas
dentro de cada nivel educativo, el reconocimiento social y económico del
trabajo docente, el pago de la enseñanza de adultos, el acercamiento salarial
entre los profesores de los distintos niveles educativos, la formación
inicial de los maestros, la equiparación salarial con otros funcionarios
públicos, la mejora de los medios didácticos y el cambio en el modelo
de inspección educativa.
Asociación
de Maestros
En
su primera parte, la exposición recoge los sucesivos intentos de consolidar
una organización que no coincidía con la situación política del momento,
“incomprensible para muchos funcionarios era relacionar el mundo obrero
y el mundo de los profesores”, revela Alfredo Liébana, pero que se arraiga
al llegar la II República con la fundación de la Asociación General de
Maestros (AGM).
Una de sus
líneas de actuación se materializa con las relaciones que establece con
la Institución Libre de Enseñanza. Los dirigentes de la AGM habían estudiado
en el Instituto Escuela, impartido clases como maestros en los centros
experimentales de la Institución, como el Cervantes, o habían asistido
a sus cursos de extensión universitaria.
Mientras que
la vinculación de muchos intelectuales a la UGT se realiza a través de
la FETE, las mujeres también participaron activamente desde el inicio
de la organización, en su representación a los congresos de la UGT y en
la dirección del sindicato a nivel regional y nacional. Entre otras personalidades
destacan Victoria Zárate, Julia Alvarez Resano y Josefa Uriz. En la muestra
también tienen cabida ilustres colaboraciones con la FETE por parte de
Antonio Machado, Joaquín Xirau, Castelao y Arteta, entre otros intelectuales
que publicaban en el órgano de prensa.
Actuaciones
Paralelamente,
la FETE participa en la organización del CENU (Escuela unificada de Cataluña)
y se adhiere a la Asociación Nacional (organización mayoritaria del magisterio)
para formar un Sindicato de Maestros, que tuvo una presencia abrumadora
en todos los órganos educativos republicanos. Además, estuvo presente
en Cultura Popular, Milicias de la Cultura y Brigadas Volantes de Lucha
contra el analfabetismo, en organizaciones de ayuda al refugiado como
Socorro Rojo, y de cuidado de la infancia como Ayuda Infantil de retaguardia.
La lucha contra
el analfabetismo en frentes, a través de las Milicias de la Cultura, y
en la retaguardia con el Servicio de lucha contra el analfabetismo fueron
algunos de sus logros más relevantes, así como la protección a los niños
con la puesta en marcha de colonias en España y en el extranjero, dirigidas
por maestros. De igual modo, la incorporación del cine, el teatro y la
educación física a la actividad escolar constituyeron iniciativas prioritarias
para la FETE.
Para finalizar
el recorrido, un póster que reproduce una bandera desgarrada de la UGT,
expresa el final trágico de la Guerra Civil y, simboliza “los tiempos
de ignominia hasta la restauración democrática”, en palabras de Alfredo
Liébana.
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| Historia de
la Federación |
Los trabajadores
de la enseñanza que se organizaron en UGT lo hicieron en primer lugar
en la sociedad de oficios varios, hasta que en 1912 se constituye
la Asociación General de Maestros que agrupaba a los todos los profesionales
de la educación. En 1931 se transforma en FETE.
Durante
la República la organización ocupó un papel destacado en la construcción
del modelo de escuela republicana, que pretendía consolidar la democracia
en los años treinta.
En el transcurso
de la guerra civil su actividad de canalizó en la formación de milicias
en defensa de la legalidad, además de colaborar en la mejora del acceso
a la educación y la cultura de la población y en la puesta en marcha
de colonias que alejaban a los niños del conflicto.
EN 1972
se constituye la Federación de Enseñanza de UGT y en marzo de 1976
se celebra en Cádiz el primer congreso sindical de una organización
democrática en el interior.
Alfredo
Liébana, comisario de la exposición, subraya que la FETE supuso un
compromiso de los profesores con la labor de organización sindical
de todos los trabajadores, frente a los que se mostraban partidarios
de una acción corporativa en el sector. “La federación de enseñanza
siempre fue algo más que una organización sindical, con una amplia
vocación cultural y, desde sus orígenes, puso en marcha clases para
obreros vinculadas a las casas del pueblo o luchando contra el analfabetismo
en la guerra civil”, puntualiza.
Esta organización
defiende una escuela pública para compensar las desigualdades sociales,
además de apoyar a los trabajadores del sector privado. En sus líneas
de actuación tiene especial relevancia el perfeccionamiento del profesorado. |
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