Mediación y especialistas contra la violencia escolar
Los estudiantes españoles que participan en el “Modelo de Parlamento Europeo” proponen medidas contra los principales problemas de la UE

Alumnos de los últimos cursos de Secundaria como mediadores y comisiones especializadas en cada centro, pueden ser medidas eficaces para combatir la violencia en las aulas, según los debates que han protagonizado los alumnos participantes en la sesión española del programa “Modelo de Parlamento Europeo”. También han pedido más cohesión política a la UE y han planteado medidas contra la contaminación y el cambio climático.

En la VII sesión española del programa han participado 90 “jóvenes parlamentarios”, seleccionados de entre más de 14.000 estudiantes de Bachillerato y FP inscritos.

Madrid. G. A.
La Fundación San Patricio y la Obra Social Caja Madrid han organizado la VII sesión del programa educativo “Modelo de Parlamento Europeo” (MEP), que se ha celebrado recientemente en la localidad madrileña de Buitrago de Lozoya y en la propia capital. Han participado jóvenes de 16 años estudiantes de 1º de Bachillerato o Ciclos Formativos de Grado Medio, que han realizado una sesión siguiendo la organización y el protocolo del parlamento Europeo.
La Asamblea General con el debate final y las conclusiones se ha realizado en el salón de actos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, con la presencia del ex presidente del Parlamento Europeo, José María Gil Robles, y del director general de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa, José Luis Pérez Iriarte. Los jóvenes han expresado su “profunda convicción de que la UE debe caminar progresivamente hacia una mayor unión y cohesión política, dentro del respeto a las identidades nacionales”. Y han acordado “redactar un nuevo tratado constitucional, más simple y más próximo a los ciudadanos”.

Recomendaciones

Estos chicos han debatido sobre temas y problemas de actualidad y, trabajando en comisiones,  han llegado a consensos y han redactado “posibles actuaciones” que han remitido al Parlamento Europeo, para que este organismo conozca la opinión de los jóvenes. Así, han discutido sobre el cambio climático, y  para combatirlo han recomendado “la aplicación de penalizaciones o subvenciones” a las empresas, “atendiendo al grado de compromiso” de las mismas con la reducción de la contaminación. Han considerado necesario el uso de la energía nuclear, cuyos residuos se almacenarían “en silos subterráneos hasta que las investigaciones sobre la reutilización del uranio den sus frutos”. Y han recomendado el uso de la fisión sólo hasta que se desarrolle la fusión, para cuya investigación han pedido subvenciones.
Para combatir la violencia en las aulas proponen la figura de un mediador, alumno de los últimos cursos de Secundaria. Cuando éste no sea capaz de resolver un problema plantean la creación de una “comisión especializada” en cada centro que aporte ayuda psicológica, e imponga “trabajos sociales que demuestren a los agresores la oposición de la sociedad su actitud violenta”, pudiendo incluso recomendar a las autoridades su ingreso en centros de reinserción social. También han considerado necesario “adelantar la edad penal a los 12 años”. Por último, la Asamblea ha rechazado por un voto la propuesta de la Comisión de Libertades, Justicia y Asuntos interiores de legalizar las drogas blandas.

Conciencia europea

Han participado en esta edición 90 “jóvenes parlamentarios”, seleccionados de entre más de 14.000 estudiantes inscritos, mediante la evaluación de un trabajo escrito. Los profesores asistentes a esta VII edición española seleccionarán a los chicos que representarán a nuestro país en las sesiones internacionales que se celebrarán en Malmö (Suecia), Sofía (Bulgaria), Atenas (Grecia) y Roma (Italia), con la participación de estudiantes de todos los países miembros de la UE de y de los estados candidatos.
Los principales objetivos de este programa son “lograr una conciencia europea” en nuestros adolescentes, y acercarles al “funcionamiento de un parlamento”. Para ello, se ha pretendido desarrollar entre los participantes “aptitudes y actitudes fundamentales para su formación integral, como el trabajo en equipo, la expresión oral en público, el respeto a las ideas de los demás, o la negociación para alcanzar acuerdos”. Pero además de su valor educativo, el MEP es “una excelente oportunidad para conocer la opinión de los jóvenes sobre los temas que preocupan a la sociedad española e europea”. Más información en www.modeloparlameantoeuropeo.com

 

arriba