|
prensa
por el director general de esta institución, Ignacio Calderón.
El
concepto creativo de la nueva campaña, la trigésimo primera de la FAD
desde 1989, se apoya sobre la siguiente afirmación: “Los problemas de
drogas hoy en día no tienen el aspecto que imaginas, tal vez por eso no
los ves”. Su finalidad es sensibilizar a la sociedad sobre el cambio que
se esta produciendo en los problemas derivados del consumo de drogas y
como éstos pasan desapercibidos para la sociedad.
Según
la FAD, en el imaginario colectivo persiste el estereotipo de que los
únicos problemas que puede causar un consumo abusivo de drogas se enmarcan
dentro del ámbito sociosanitario o dentro de los problemas de orden público.
También persisten determinados clichés estéticos sobre las personas con
problemas de drogas que no son necesariamente ciertos en muchos casos.
Este es un estereotipo heredado de la década de los 80 y se corresponde
con la situación de consumo extensivo de heroína que España atravesó a
finales de esos años. Sin embargo, desde entonces, los perfiles de los
consumidores, las sustancias y las pautas de consumo han cambiado radicalmente,
advierta esta institución. La última investigación de la FAD y Obra Social
de Caja Madrid “Jóvenes, valores, drogas” señala que los consumos de drogas
en los jóvenes tienen progresivamente a un carácter más transversal y
que el perfil de los consumidores cada vez se aproxima más a la media
poblacional. Es decir, cuestiones como el hábitat, la clase social o el
género tienen cada vez menos influencia en el consumo de drogas.
Nuevo
perfil
Las
últimas investigaciones de la FAD, demuestran que el perfil del consumidor
de hoy se correspondería con una persona joven, completamente integrada,
que puede no sufrir a corto plazo consecuencias médicas visibles, pero
que está expuesto a sufrir otra serie de problemas íntimamente relacionados
con el consumo de drogas como, por ejemplo, fracaso escolar, violencia
entre iguales, dificultades de inserción laboral, de socialización o problemas
en el ámbito familiar.
Siempre
según la FAD, se está produciendo un proceso “invisible” del fenómeno
y una desmovilización social frente a él. Si las drogas ocupaban en 1995
el quinto lugar en la escala de preocupaciones de los españoles actualmente
han pasado el puesto undécimo, por detrás del paro, la inmigración, el
terrorismo, la vivienda, o la inseguridad ciudadana, según el barómetro
del CIS.
A pesar
de todo, ahora es cuando más drogas ilegales -excepto heroína- se consumen,
sobre todo entre jóvenes y adolescentes. Según datos de la última Encuesta
Estatal sobre el Uso de Drogas en Enseñanzas Medias (año 2004), en 1994
un 20,9% de los estudiantes españoles de 14 a 18 años afirmaba haber consumido
cannabis alguna vez, mientras que en 2004 el porcentaje se eleva al 42,7%.
En cuanto al consumo de cocaína, un 2,5% de los estudiantes aseguraba
en 1994 haber consumido cocaína en alguna ocasión. En 2004 el porcentaje
se situaba en un 9%. Si atendemos al consumo de éxtasis y drogas de síntesis,
un 5% de los estudiantes afirmaba haber consumido estas sustancias en
alguna ocasión en el año 2004. En cambio, en 1994 el porcentaje de estudiantes
que realizaba esta afirmación era de un 3,6%.
La
campaña consta de dos spot de televisión, una cuña de radio y una parte
gráfica para su inserción en prensa y publicidad exterior. En los dos
spots de televisión se utiliza la imagen de una persona adicta a la heroína
como visualización del estereotipo que la sociedad española tiene de los
problemas que atraviesa cualquier consumidor abusivo de drogas. Se muestra
al protagonista del spot en una situación muy normalizada en la cual su
entorno no percibe su estado. Es decir, “no ve” el problema. Por este
motivo la locución en off concluye con la frase “Los problemas de drogas
hoy en día no tienen el aspecto que imaginas, tal vez por eso no los ves”.
La
campaña cuenta también con una cuña de radio en la que, de forma muy clara
y directa, se especifica cómo ha cambiado la realidad en los últimos 20
años, pero cómo los estereotipos sobre los problemas derivados de los
consumos de drogas siguen siendo los mismos.
|
|