|
relaciones
en los centros educativos “se caracterizan, afortunadamente, por el aprecio,
el respeto y la solidaridad”, aunque surjan “a veces, problemas, tensiones
y conflictos que en ocasiones revisten cierta gravedad y demandan soluciones
adecuadas”. El documento precisa que los problemas de la escuela se insertan
en un contexto de cambios sociales y que las causas de la violencia escolar
son múltiples y profundas. Asimismo, señala que el tratamiento que algunos
medios de comunicación vienen dando a los episodios de indisciplina “en
no pocos casos se magnifican, y se presenta como habitual lo que sólo
es ocasional, produciéndose una cierta alarma social”.
Durante la
presentación en rueda de prensa de la citada declaración, la presidenta
del Consejo Escolar del Estado, Carmen Maestro, dijo que “la convivencia
es un compromiso de todos los que formamos parte del sistema educativo”.
También señaló que este fenómeno “no se genera en los centros de enseñanza
sino que es fruto de una sociedad compleja”. En este contexto ha recomendado
“prudencia” y “rigor” en el tratamiento informativo de estos problemas
de indisciplina y los episodios concretos de violencia escolar para “no
confundir” a la opinión pública.
Documento
El
texto íntegro del documento del Consejo Escolar del Estado es el siguiente:
El Consejo Escolar del Estado (CEE), máximo órgano de participación
social en el campo de la educación, en el que están representados todos
los sectores de la comunidad educativa, viene ocupándose, en distintas
sesiones de trabajo de su Comisión Permanente del tema de la convivencia
en los centros educativos y, ha considerado oportuno hacer llegar a la
opinión pública las siguientes consideraciones:
1. El CEE no acepta ningún tipo de violencia que se pueda producir
en la sociedad y especialmente en los centros educativos.
2. El CEE considera que la convivencia basada en el respeto a las personas
y a las normas y en la cooperación entre profesores alumnos, padres y
profesionales de la educación, constituye un elemento primordial para
la educación. Por ello estima que la preservación de ese bien es un objetivo
irrenunciable.
3. Desde este convencimiento, el CEE ha analizado con preocupación el
tratamiento que algunos medios de comunicación vienen dando a los episodios
de indisciplina que alteran en ocasiones la convivencia de los centros.
En no pocos casos esos episodios se magnifican, y se presenta como habitual
lo que sólo es ocasional, produciéndose una cierta alarma social.
4. Ante esta situación el CEE quiere transmitir a la opinión pública la
seguridad de que en los centros educativos las relaciones entre los miembros
que los componen se caracterizan, afortunadamente, por el aprecio, el
respeto y la solidaridad. En este marco, surgen, a veces, problemas, tensiones
y conflictos que en ocasiones revisten cierta gravedad y demandan soluciones
adecuadas. Se trata de problemas que no difieren de los que afrontan los
centros escolares de otros países. En todo caso la vocación de la escuela
es constituirse en modelo de convivencia social en el entorno en que se
ubica.
5. La preservación de este bien requiere el concurso diario y perseverante
de todos los componentes de la comunidad educativa. En primer lugar el
de los profesores, pieza clave del proceso educativo, cuya labor es necesario
valorar socialmente y dignificar en sus justos términos, y el de los alumnos,
que constituyen el mejor potencial de un país y a los que se orienta y
dirige toda la acción educativa. Requiere, por supuesto, la cooperación
de todo el personal de apoyo de los centros y la implicación activa de
las familias, que constituyen el ámbito privilegiado para la comunicación
y los valores. Pero necesita, también, el concurso de toda la sociedad,
muy especialmente de los medios de comunicación cuya influencia en la
opinión pública es decisiva y que es necesario que adopten un compromiso
decisivo con la educación de los jóvenes, nuestros alumnos.
6. Es evidente que los problemas de la escuela se insertan en un
contexto de cambios sociales cuyas consecuencias se manifiestan con el
tiempo y que las causas de los episodios de violencia en el sistema educativo
son múltiples y profundas, por lo que no pueden aceptarse análisis simplistas
que pretenden encontrar soluciones fáciles. Se hace necesario emprender
reformas en profundidad en muchos aspectos de la vida social y cultural,
y proporcionar instrumentos adecuados para hacer frente a los cambios
vertiginosos a los que se enfrentan la sociedad y la escuela y que se
traducen a veces en conflictos de convivencia. Por su parte, y con el
fin de ponderar adecuadamente las dimensiones de conflictos señalados,
de analizar las causas y circunstancias que los propician y, fundamentalmente,
de proponer las medidas de prevención que resulten adecuadas, el CEE se
propone analizar en profundidad el estado de la cuestión de la disciplina
escolar desde los puntos de vista de los sectores en él representados.
7. El CEE ha visto con esperanza la voluntad de implicarse en la tarea,
manifestada recientemente por las Administraciones Educativas, los Ayuntamientos,
y las Organizaciones Sociales, especialmente los esfuerzos encaminados
a la recogida de información sistemática y permanente a fin de evaluar
la evolución de la convivencia escolar y la adopción de las medidas que
se consideren más oportunas.
8. El CEE considera que con el compromiso y el esfuerzo de todos puede
alcanzarse un gran acuerdo por la convivencia y contra la violencia que,
a partir de la escuela, se extienda a todos los sectores y ámbitos sociales,
conscientes de que la educación de las personas trasciende los umbrales
de las aulas escolares.
Por todo lo anterior, las organizaciones y personas que formamos parte
del Consejo Escolar del Estado nos comprometemos a realizar las actuaciones
necesarias para que dicho acuerdo sea una realidad.
|
|
La declaración ha sido suscrita por todos los miembros del CEE, a excepción
del Sindicato de Estudiantes. (Foto: Rafael Martínez)
|