El Defensor del Pueblo presenta
un informe sobre violencia escolar

La investigación revela que el acoso ha disminuido en Educación Secundaria

A pesar de que el 23,6% de los estudiantes
de ESO reconoce que siente miedo de ir a clase, el acoso escolar ha remitido en los últimos siete años. Esta es una de la conclusiones de un informe presentado por el Defensor del Pueblo y UNICEF.
Enrique Múgica y Consuelo Crespo, presidenta de UNICEF, presentan el informe ante los medios de comunicación. (Foto: EFE)

Madrid. ROSAURA CALLEJA
Determinar los factores del fenómeno del maltrato entre iguales es el objetivo del informe “Violencia escolar: el maltrato entre iguales en la Educación Secundaria Obligatoria 1999-2006” ha sido realizado por el Defensor del Pueblo en colaboración con UNICEF. En el acto de presentación de este estudio, Enrique Múgica especificó que se trata de una muestra de 3.0000 alumnos de Educación Secundaria Obligatoria, matriculados en 300 centros públicos, privados y concertados de todo el territorio nacional, además, de 300 jefes de estudio. Además, hizo referencia al primer informe sobre violencia escolar, que llevaron a cabo en 1999 y presentado en 2000, también en colaboración con UNICEF.
Entre los datos más relevantes sobre la evolución al acoso escolar entre 1999 y 20006, figura que el maltrato verbal (insultar) ha pasado del 39% al 27%, desde la perspectiva de las “víctimas”, así como “poner motes ofensivos” era del 38% y en 2006 del 27%.
Por lo que se refiere a un tipo de exclusión social (ignorar) ha pasado del 14,2% al 9,5% y una forma de agresión física indirecta, como “esconderle sus cosas”, se producía en un 22% y ha disminuido al 16%. También es significativa la evolución de una de las formas graves de bullying, el acoso sexual, cuya frecuencia baja del 2% al 0,7%.

Agresores

Desde la perspectiva de quienes se reconocen “agresores”, también han disminuido las agresiones verbales, como insultar, del 46% al 32% y “poner motes ofensivos” del 38% al 29,2%. Mientras que a las dos formas de exclusión social, “ignorar” pasa del 39% al 33% y “no dejar participar” del 14% al 1, “pegar” va del 7,3% al 5,3% y “amenazar para meter miedo” del 7,4% al 4,3%.
Esperanza Ochaíta, una de las directoras del informe realizado por la Universidad Autónoma de Madrid, reveló que, a pesar de la importante repercusión que han tenido algunos lamentables casos de ciberbullying, nuestros resultados demuestran que, por el momento, no se trata de un fenómeno muy extendido entre nuestros estudiantes de secundaria, ya que sólo alrededor del 5% identifica las nuevas tecnologías como instrumentos para los abusos que reciben y protagonizan”.
De este informe se desprende que los agresores siguen siendo preferentemente chicos, aunque las chicas siempre están más implicadas en “hablar mal de otros u otras”. El maltrato se produce con mayor frecuencia en los primeros cursos de la ESO y de igual manera en las distintas comunidades autónomas, tanto en zonas rurales como urbanas.
Mientras que la maledicencia se origina más en los centros privados y concertados que en los públicos, algunas formas de exclusión social tienen mayor incidencia en los concertados.

Inmigrantes

Debido al aumento de escolares de origen inmigrante en los últimos años, esta investigación ha incorporado como novedad “ser de origen nacional o extranjero” y los resultados demuestran que el 20% de los extranjeros, el doble que los autóctonos, declara ser “ignorados” por su compañeros. Además, son más frecuentes las víctimas inmigrantes de “amenazas con armas”, 1,9% frente al 0,4% de los autóctonos.
Tanto en el informe 1999 como en el 2006, alrededor de la mitad del alumnado afirma que “a veces algunos estudiantes se meten con los profesores”, pero en este último ha aumentado la proporción de los que no lo han observado “nunca”.
Según Esperanza Ochaíta, en 2006 los escolares “víctimas” tienden a contarlo en menor medida a los amigos, aunque ésta sigue siendo la respuesta mayoritaria en ambos estudios, y aumenta el porcentaje que lo comunica al profesorado. Así como, muestra una evolución positiva la ayuda que recibe la víctima de maltrato.
Esta experta, confirma que en la incidencia de los malos tratos entre alumnos, el porcentaje de docentes que dice haberlos presenciado no ha variado significativamente entre 1999 y 2006. En cuanto a la “intervención”, aumenta en 2006 el porcentaje de jefes de estudio que “redactan parte”, que “derivan los casos al Departamento de Orientación”, que “proponen apertura de expediente en el Consejo Escolar” y que “hablan con las familias”. Por último, subraya un aumento importante de jefes de estudio que adscriben a sus centros en programas de convivencia y que desarrollan otros programas de intervención.

Evolución positiva

Durante su intervención, Enrique Múgica precisó que, desde la presentación del primer informe, “han sido puestas en práctica muchas de sus recomendaciones y se han multiplicado las políticas y las líneas de intervención frente a la violencia escolar, al tiempo que se ha tomado conciencia progresivamente de la importancia del problema y de la necesidad de atajarlo de manera inmediata”. De igual modo, el informe 2006 constata la disminución en las conductas de acoso escolar más frecuentes y menos graves, como el maltrato verbal, insultos o motes ofensivos, que se reducen en más de un 30%.
“El panorama del maltrato entre iguales en el ámbito escolar ha mejorado en estos años y, tanto por parte de los alumnos como de los profesores, la incidencia del maltrato ha tendido claramente a disminuir”, puntualizó.
No obstante, Enrique Múgica advierte que en todos los centros siguen produciéndose situaciones de acoso y, prácticamente, todas las formas de maltrato, “aunque con un grado de incidencia inversamente proporcional a su gravedad”. 

 

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