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Madrid.
Los resultados
de la transferencia de tecnología son más favorables cuando las universidades
trabajan a petición de las empresas que si lo hacen por iniciativa propia,
según se apunta en las conclusiones del informe correspondiente al año
2006 elaborado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CyD), presentado
el pasado día 23 en el transcurso de un acto presidido por el Príncipe
de Asturias, Don Felipe de Borbón, y que contó con la presencia de la
Princesa de Asturias, Doña Leticia; de la ministra de Educación y Ciencia,
Mercedes Cabrera; del ministro de Industria, Joan Clos, y de la presidenta
de la Fundación CyD, Ana Patricia Botín.
El informe,
bajo el título “La contribución de las universidades españolas al desarrollo”,
aboga por promover y fomentar la cooperación entre la Universidad y la
Empresa, y recomienda la supresión del límite del 49% de docentes e investigadores
contratados por las universidades; el fortalecimiento de los órganos de
dirección de las universidades y una mayor intervención de éstas en los
procesos de selección del alumnado como parte de un marco general “de
más autonomía, diferenciación y competencia”.
Según datos
estadísticos recogidos en el informe, sólo un 3,5% de las empresas calificadas
como “innovadoras” establecieron relaciones de colaboración con las universidades
entre los años 2002 a 2004, cooperación que alcanza el 21,5% entre las
empresas consideradas “grandes” (con más de 250 trabajadores).
El director
del informe, Martí Parellada, explicó que “se detecta un estancamiento
en el impulso tecnológico por parte de las universidades, ya que la creación
de `spinn off` (empresas innovadoras colaboradoras con la Universidad)
había crecido de 39 a 87 entre 2001 y 2004, pero se mantiene con 90 en
2004 y con 89 en 2005”, según información de agencias.
Según Parellada,
la debilidad de las relaciones entre Universidad y Empresa “se expresa
cuando la universidad es pionera y ofrece adelantos tecnológicos a las
empresas siguiendo su propia iniciativa (technology push), y, por el contrario,
el sistema funciona razonablemente bien, si se compara con otros países,
cuando las universidades responden a la demanda empresarial (demand pull),
a la vista de los fondos gestionados por la Red de Oficinas de Transferencia
de Resultados de Investigación y la actividad de los Parques Científicos
y Tecnológicos”.
Asimismo, en
el informe se destaca que la inversión en I+D (Investigación y Desarrollo)
ha alcanzado el 1,13% del PIB (Producto Interior Bruto) en el año 2005,
pero aún permanece distante del 1,86% del PIB de la Unión Europea, y se
aboga porque España alcance el 2% del PIB en este ámbito.
En cuanto a
recursos absolutos, un investigador universitario disponía de 51.000 euros
anuales en 2004, la mitad que la cantidad disponible como media en Europa.
En el informe
se recomienda una financiación pública de las universidades por objetivos
y vinculada a contratos-programa, así como el establecimiento de mecanismos
de competitividad para la obtención de recursos, un aumento de la aportación
de empresas y alumnos a la financiación, un incremento de las ayudas directas
a los alumnos y la activación de los préstamos-renta.
Los
retos de la economía
El
Informe CYD 2006 es el tercero de los informes que con carácter anual
ha promovido la Fundación Conocimiento y Desarrollo (Fundación CYD). Como
en los dos años anteriores, los objetivos del Informe son: destacar la
importancia de las universidades para hacer frente a los retos a los que
se enfrentan la economía y la sociedad españolas, tales como adaptar los
factores de competitividad de nuestra economía a las exigencias que impone
la globalización; difundir dicho objetivo en el entorno empresarial e
institucional, de manera que con su impulso las universidades puedan percibir
de la manera más nítida posible los resultados de su actividad tanto en
lo que hace referencia a la inserción laboral de sus titulados como a
la transferencia de conocimientos y, finalmente, extraer las mejores enseñanzas
posibles de las múltiples iniciativas que, con este objetivo, desarrollan
tanto a nivel nacional como internacional las universidades y empresas.
Como en las
ediciones anteriores, el Informe CYD 2006 pretende reflejar la situación
de las variables más importantes de las universidades españolas y analizando
su evolución. El Informe se ha estructurado en cinco capítulos, e incluye
un resumen ejecutivo, dos monografías y un anexo
El primer capítulo,
“La Universidad en España. Tendencias generales”, pretende ofrecer una
visión global del sistema universitario español desde una doble perspectiva:
el análisis de la oferta y la demanda universitaria en primer lugar, y
la situación y evolución de la función investigadora en las universidades,
en segundo. El capítulo parte de un análisis comparado de la situación
española en educación universitaria respecto de los países de la OCDE,
y a partir de aquí analiza la oferta y la demanda. La demanda, a partir
de los datos de alumnos matriculados en primer y segundo ciclo, y la oferta,
mediante el número de plazas ofertadas por las universidades públicas
españolas. Finalmente, y por lo que respecta a la actividad investigadora,
se analizan los recursos destinados a la I+D así como los resultados en
los que se han traducido dichos recursos.
El segundo
capítulo, “La inserción laboral de los graduados y la formación continua”,
tiene como objetivo valorar el ajuste cuantitativo que existe entre graduados
y ofertas de empleo, y el ajuste cualitativo existente entre la formación
adquirida por los graduados y los requerimientos de conocimientos de las
empresas, subrayando el importante papel de la formación continua como
herramienta para la reducción de los desajustes.
El tercer capítulo,
“Investigación, cultura emprendedora y empresa”, analiza los mecanismos
más importantes de transferencia de conocimiento y tecnología entre las
universidades y las empresas. El primer apartado del capítulo se centra
en la financiación empresarial de la investigación universitaria, indicador
del grado de ajuste entre los resultados de la investigación universitaria
y las necesidades del tejido industrial y del interés de las empresas
por dicha investigación. El segundo apartado estudia las relaciones de
cooperación en innovación entre empresas y universidades. En el tercer
apartado se describen las acciones que están llevando a cabo las principales
estructuras interfaz de transferencia de tecnología en España junto con
los resultados básicos de su actividad. El siguiente apartado analiza
la situación de la concesión de licencias de patentes. Finalmente, el
último de los apartados estudia la movilidad de investigadores entre la
universidad y la empresa mediante el análisis de los datos relativos al
programa Torres Quevedo del Ministerio de Educación y Ciencia.
Adopción
de indicadores
El
cuarto capítulo, “La contribución de las universidades al desarrollo.
Una panorámica de los indicadores existentes”, pretende promover la adopción,
por parte de los centros e instituciones universitarias españolas, de
un sistema de medida y un conjunto de indicadores adecuados para todas
sus actividades de la tercera misión, como ya ocurre en los ámbitos de
la investigación y de la docencia. Estos indicadores se presentan como
las herramientas necesarias para la mejora de la gestión de las universidades,
a fin de facilitar la rendición de cuentas a la sociedad y de favorecer
una asignación de los recursos más ajustada a los resultados y al rendimiento.
Finalmente,
el quinto y último capítulo, “El papel de la Universidad en España. Barómetro
de situación”, ofrece los resultados de la encuesta que en el año 2006
la Fundación CYD ha realizado a un panel de expertos sobre la contribución
de las universidades al desarrollo. En dicha encuesta se pretendía, por
un lado, valorar la importancia de una serie de aspectos de la relación
de la universidad con la economía y la sociedad españolas, identificados
en una encuesta previa realizada también por la Fundación CYD, y, en segundo
lugar, evaluar las tendencias generales detectadas en el sistema universitario
español.
Retos
de las universidades
El
resumen ejecutivo recoge las principales conclusiones de cada capítulo
e integra las consideraciones principales de las monografías y recuadros
del Informe. Se trata, en definitiva, de resaltar los aspectos más relevantes
del comportamiento del sistema universitario español a partir de los últimos
datos disponibles, que, en buena medida, se refieren al año 2004, e integrarlos
en una valoración más tendencial de los retos a los que se enfrentan nuestras
universidades.
El informe
incorpora además dos monografías. La primera, “Escenarios de gobierno
de las universidades europeas”, ha sido realizada por Daniel Samoilovich.
En ella se pretende estudiar los sistemas de gobierno de las universidades
europeas y las características principales de los cambios a los que se
han visto sometidas en estos últimos años. El punto de partida de este
trabajo es un debate organizado por la Fundación CYD en la Universidad
Internacional Menéndez Pelayo de Santander el 4 de julio de 2005.
La segunda
monografía, “La eficiencia de las universidades españolas”, ha corrido
a cargo de Néstor Duch, y pretende adentrarse en los diferentes temas
relacionados con la eficiencia universitaria, presentando los estudios
previos que se han realizado sobre el concepto de eficiencia en la educación
superior y las herramientas de las que disponen los investigadores para
medir y comparar la eficiencia de diferentes unidades económicas. El autor
analiza los factores que condicionan la eficiencia universitaria y presenta
algunos resultados obtenidos para las universidades públicas españolas.
Por último,
el informe se complementa con una última parte, a modo de anexo, realizada
por Eliseo Aja, del Instituto de Derecho Público. El objetivo de la misma
es recoger lo más sintéticamente posible las normas del Estado y de las
comunidades autónomas sobre los elementos generales del sistema universitario
(estudios de grado y postgrado, habilitación, creación de universidades,
agencia de evaluación de la calidad y consejos universitarios autonómicos),
elementos de organización de las universidades, reconocimiento de estudios
y títulos, política de profesorado y acceso, becas y subvenciones y presupuestos.
El informe
de la Fundación CyD se encuentra disponible en la web: www.fundacioncyd.org
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