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En
la etapa de Educación Secundaria los alumnos comienzan a desarrollar el
pensamiento lógico-formal, según estudios de Jean Piaget (1980). Es la
etapa evolutiva, que favorece el proceso de compromiso del alumno con
su aprendizaje y promueve el desarrollo de la confianza en sí mismo, para
contribuir de esta forma al desarrollo de su autoconcepto y su capacidad
emocional.
Por ello, este
artículo pretende analizar y comentar de forma detallada una experiencia
educativa presentada en el actual curso académico, 2006-2007, en el centro
concertado “Nuestra Señora de los Dolores”, en Villena (Alicante),
desde el Departamento de Orientación en la etapa de Educación Secundaria
y en colaboración directa con la especialista en Atención a la Diversidad.
Las experiencias
educativas con los alumnos con necesidades específicas y no específicas
de apoyo educativo en esta etapa permitirán que los Departamentos Didácticos
elaboren procesos en los que los Juegos de Lógica se inserten en los programas
educativos de cada una de las áreas de conocimiento, en una línea que
tiende a enseñar al alumno a pensar y no sólo a hacer (Nickerson y Perkins,
1995).
El Departamento
de Orientación del centro, en colaboración directa con la especialista
de Atención a la Diversidad en la Etapa de Educación Secundaria, que atiende
a los alumnos con necesidades educativas asociadas a dificultades de aprendizaje,
motivación por el estudio y comportamiento, plantea a principio del curso
académico proponer una metodología de enseñar, que mejore la calidad docente
en beneficio de los alumnos, cuyos hábitos, intereses y motivaciones han
cambiado.
Por ello, en
un afán de innovar dentro de la actividad docente se presenta en un compromiso
con la Atención a la Diversidad del alumnado, una propuesta didáctica
que enseñe desde la lógica y el desarrollo del pensamiento lógico-formal
y que beneficie a todos los alumnos con indiferencia de su edad y sus
necesidades educativas.
Propuesta
didáctica
Esta
propuesta didáctica consiste en integrar dentro de las programaciones
curriculares adaptadas (significativas y no significativas), que son elaboradas
en coordinación con los Departamentos Didácticos del centro, una nueva
forma de aprender y enseñar, trabajando el pensamiento en voz alta (Aprendizaje
por autoinstrucciones de Meichembaum, 1977), el razonamiento lógico, los
juegos de lógica, de forma que se mejore la estructuración mental del
lenguaje, el cálculo mental, la memoria semántica y significativa y la
motivación por el mismo.
El resultado
de esta propuesta didáctica pretende no sólo motivar a los alumnos, mejorar
su autoconfianza en sus posibilidades personales y educativas, sino potenciar
su rendimiento académico, el proceso de atención selectiva dedicado al
estudio y la planificación mental, a través del desarrollo del pensamiento
lógico-proposicional, que según Vigostky (1985) incorpora el razonamiento
combinatorio, deductivo y el procesamiento mental de la información (Barkley
1990).
Un Juego
de Lógica es aquel que permite al alumno acceder al conocimiento de
las diferentes áreas de una forma lúdica, pero incorporando la lógica,
la estructuración mental, el pensamiento en voz alta y la motivación por
el aprendizaje como eje vertebrador de todo el proceso.
Las programaciones
curriculares adaptadas de forma significativa y no significativa, deben
promover de forma progresiva la mejora de las potencialidades de cada
sujeto, para dar respuesta ajustada a sus necesidades. Por ello, desde
el Departamento de Orientación se trabajará desde una metodología que
no sólo incorpore el aprendizaje cooperativo entre iguales, sino la lógica
y el pensamiento en voz alta como forma de estructurar la mente y mejorar
la confianza del alumno en sus posibilidades.
Propuesta
de trabajo
El
trabajo propuesto es el siguiente: Una metodología que enseñe paso a paso
desde lo que el alumno conoce y es próximo para él, que incluya elementos
de lógica, verbalizaciones en voz alta sobre los contenidos a trabajar
en las áreas de conocimiento, estructuración mental para planificar el
aprendizaje, el uso de las estrategias de aprendizaje y el cálculo mental.
A través de esta metodología donde la expresión escrita es sólo posterior
al pensamiento en voz alta y o interiorizado, se pretende lograr los siguientes
objetivos educativos:
a) -Mejorar
el rendimiento académico, ya que el alumno centra sus posibilidades y
aprende a planificar su proceso de aprendizaje de forma mental.
b)-Beneficiar
la organización y estructuración del tiempo de estudio personal fuera
del centro educativo, el alumno confía progresivamente en sus posibilidades
y comienza a motivarse por el estudio.
c)-Potenciar
el desarrollo de la capacidad de atención y memoria significativa, ya
que el alumno aprende a pensar.
d)-Mejorar
la motivación y el proceso de educación socioemocional, cuando el alumno
comienza a darse cuenta de que es capaz de realizar su aprendizaje de
forma autónoma y organiza mentalmente este proceso.
El profesor
sólo dirige este aprendizaje, permite que el alumno aprenda empleando
todas sus capacidades: atención, memoria, razonamiento y percepción, le
ayuda a centrar su proceso de aprendizaje posibilitando que mejore paso
a paso. En el inicio de la clase el alumno verbaliza y planifica el proceso:
a) El inicio
de la clase: El profesor presenta de forma organizada (scrip):
Expositivo u argumentativo los contenidos a trabajar estableciendo un
vínculo entre lo que el alumno ya conoce y los nuevos contenidos (aprendizaje
significativo, Ausubel, 1990). Esta presentación verbalizada acompañada
por una presentación en forma de mapa de conceptos o en esquema, permite
que el alumno aprenda desde lo más particular a lo general y aprenda a
establecer relaciones lógicas y semánticas entre conceptos.
b) El desarrollo
de la clase: El alumno aprende vocabulario, maneja conceptos y relaciona
ideas de forma mental, que va exponiendo verbalmente en un lenguaje dirigido
por el profesor, afianzando paso a paso el proceso y realizando la práctica
del mismo a través de un juego de lógica verbalizado, que acabará siendo
interiorizado por el alumno. Como estrategias se emplearán las siguientes:
Cálculo mental en el área de Matemáticas, representación mental de contenidos
sintácticos y morfológicos o razonamiento matemático.
c) El final
de la clase: El alumno demuestra y justifica de forma argumentativa el
proceso seguido en la resolución de cada actividad, revisa y halla los
errores cometidos, con ayuda del profesor que le proporciona pistas para
ello, de forma que el aprendizaje sea vivenciado y sea el alumno quien
se motive por hacer bien las cosas, en un proceso de autoevaluación personal
de su propio aprendizaje, como forma de aprender más significativa.
Como conclusiones
más relevantes de la experiencia cabe destacar que el alumno aprende de
forma significativa, organizando mentalmente su aprendizaje; descifra
en voz alta en primer lugar hasta interiorizar los contenidos, procedimientos
y estrategias para resolver problemas matemáticos, lingüísticos, relacionados
con el estudio de las diferentes áreas de conocimiento; planifica lo que
va a hacer y cómo lo hará; estimula su propio proceso de memoria semántica
y mejoran la confianza puesta en sus posibilidades, permitiendo que desarrolle
lo mejor de sí mismo.
María
del Carmen Girón Calero
Licenciada. en Psicopedagogía y especialista en atención
a alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo.
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