Tener “éxito en el trabajo” y “ganar dinero”, principales valores de los jóvenes de hoy
La escala de valores de los jóvenes está encabezada por “tener unas buenas relaciones familiares”, “tener éxito en el trabajo” y “tener muchos amigos”. (Foto: Rafael Martínez)

Sin embargo, son muchos los que dicen que quieren ser profesores, según un estudio sociológico de la FAD

Marchosos, consumistas, rebeldes y cómodos. Así se ven a a sí mismos los jóvenes
españoles, según lo indica un estudio llevado
a cabo entre 1.200 jóvenes de 15 a 24 años,
que también descubre cuales son sus
principales iconos: el dinero, el preservativo,
el coche, la moda y, a más distancia, el libro.

Madrid. MARGARITA GIRON
El estudio sociológico, llevado a cabo por  la  Fundación  de  Ayuda  contra  la

Drogadicción (FAD), el Plan Nacional sobre Drogas y Caja Madrid, indica que no se puede hablar de “la juventud”, ya que los jóvenes se comportan según valores y actitudes diferentes entre sí, y que, además, su comportamiento no dista tanto como se cree del de los adultos.
Según afirman los propios jóvenes, su escala de valores está encabezada por “tener unas buenas relaciones familiares”, “tener éxito en el trabajo”, “tener muchos amigos”, “ganar dinero” y “tener una vida sexual satisfactoria”, en ese orden. Por el contrario, los valores que se sitúan al final de la escala son “las cuestiones religiosas o espirituales”, “los temas políticos” o “hacer cosas por mejorar el barrio o la comunidad”.
A la hora de asignar los recursos disponibles socialmente, consideran que las ayudas a ancianos, niños, sanidad, educación y, en menor grado, empleo y vivienda son intocables. Por el contrario, el apoyo al ocio alternativo lo consideran muy prescindible.

Cinco tipologías

Según los directores de esta investigación, el sociólogo Javier Elzo y el director de la FAD, Eusebio Megías, los jóvenes españoles se dividen en cinco tipologías claramente diferenciadas, de las cuales, la más novedosa, es la de los alternativos, a la que se adscriben el 15% de los entrevistados. Se caracterizan por estar muy ideologizados y comprometidos con lo público. Son los que más cannabis consumen, si bien son totalmente conscientes de los riesgos que acarrea porque lo utilizan como elemento de cohesión e identidad de grupo. Justifican comportamientos como robar en hipermercados; están a favor de la adopción de hijos por homosexuales, de la libertad para abortar, la eutanasia o el suicidio. Pero son críticos con la pena de muerte y el consumismo. Los iconos con los que se identifican son símbolos okupas y el logo de Amnistía Internacional.
El grupo más numeroso lo compone el de los integrados-normativos, al que pertenecen el 32’6% de los jóvenes, y se define por su aceptación de las normas, su grado de integración social y una actitud de interés por lo solidario y la cooperación más teórica que real. Tienen una visión optimista y benévola de su generación y consumen menos drogas que la media.
En el grupo de los retraídos encajan el 21’4% de los jóvenes, que se caracterizan por un aislamiento cómodo y completamente descomprometido. Les preocupa solo llevar una vida cómoda y tranquila. Se trata de un grupo de jóvenes que consume menos drogas que la media y suelen tener buenas relaciones con los padres, pero malas con los amigos.

Posturas hedonistas

El grupo de los ventajistas, en el que se encuadran el 19’7% de los jóvenes, se define por el mantenimiento de posturas hedonistas, defendidas desde posiciones frívolas y narcisistas. Consumen drogas muy por encima de la media. No se enfrentan con el orden social, sino que se aprovechan de las ventajas del sistema. Suelen tener malas relaciones con la familia y buenas con los amigos. Justifican emborracharse y hacer “botellón”; fumar marihuana en público; la piratería, y robar artículos en grandes superficies, así como aplicar la pena de muerte a personal con delitos muy graves. Los iconos con los que se identifican son el símbolo del euro y una copa de alcohol.
El último grupo, y menos numeroso (10’9%) es el incívico-desadaptado, que se define por su falta de integración y abierta confrontación con lo establecido. Justifican comportamientos como romper señales de tráfico, enfrentarse violentamente a la policía, conducir bajo la influencia del alcohol, el exceso de velocidad, o contratar en peores condiciones laborales a un extranjero por serlo. Se trata, con diferencia, del grupo que más drogas de todo –excepto cannabis- consumen. El icono que, según afirman, les representan es el nazi.

Consumo transversal

Por otra parte, la investigación muestra que el consumo de drogas entre los jóvenes tiene cada vez un carácter más transversal. El perfil de los consumidores se aproxima cada vez más a la media poblacional. Ya no hay diferencias como el hábitat o la clase social. La edad influye claramente; entre 15 y 22 años se consume más a medida que se crece.
Además, una variable que se correlaciona con un mayor consumo es el haber abandonado el hogar familiar. También hay correlaciones con el hecho de llevarse mal con los padres (Para todas las sustancias) o con lo amigos (para las drogas ilegales).
También se corrobora que se consume más drogas entre los jóvenes más radicales, es decir, aquellos que se sitúan ideológicamente próximos a la extrema izquierda o a la extrema derecha.
Otro dato que se confirma es la habitualidad del policonsumo. Por ejemplo, entre los jóvenes que en el último año consumieron cánnabis, el 96% también consumió alcohol, casi el 20% usó éxtasis, anfetaminas y alucinógenos, y más del 21% consumió cocaína.
En el estudio también se indaga sobre las profesiones deseadas por los jóvenes españoles, apareciendo un porcentaje significativo que quiere ser empresario o profesor, frente al descenso de profesiones tradicionales como abogado, juez o militar, y de otras que se suponen “glamourosas” como modelo o cantante.

 

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