Uno de cada cinco docentes dice sentirse “quemado”
Las principales quejas de los profesores están motivadas por insultos y amenazas de los alumnos y de algunos padres
Según el informe, los riesgos de tipo psicosocial son más frecuentes en los docentes de ESO y Bachillerato. (Foto: Rafael Martínez)
El 39% de los docentes de Madrid muestran síntomas de estrés grave, según el informe “Cisneros IX” llevado a cabo por el sindicato de profesores ANPE, quien también ha puesto en marcha el servicio del Defensor del Profesor en el que se han recibido más de 1.400 llamadas durante su primer año de funcionamiento, la mayoría relacionadas con el clima de malestar en las aulas.

Madrid. M. GIRON
Uno de cada cinco docentes sufre el síndrome del “profesor quemado” y el 39% de ellos muestra indicadores clínicos de estrés grave, según un estudio encargado por el sindicato de enseñanza ANPE-Madrid. El estudio, denominado “Cisneros IX”, ha sido presentado en rueda de prensa junto al informe anual del “Defensor del Profesor”, servicio creado por este sindicato hace un año para recoger las quejas y demandas de la profesión docente. En total, han atendido en 12 meses más de 1.400 llamadas de profesores de toda España.
Basándose en entrevistas a 2.200 profesores de Infantil, Primaria y Secundaria de 237 centros de enseñanza pública de la Comunidad de Madrid, el informe Cisneros concluye que casi la mitad de los docentes están expuestos a algún riesgo psicosocial, sobre todo estrés, mobbing y “Síndrome del Quemado”.
El director del estudio, Iñaki Piñuel, señala que la agresión física representa solo una pequeña parte de los casos registrados, un 11%, y que la mayoría de las incidencias registradas fueron verbales y psicológicas.

Mayor desgaste

Estos casos, según Piñuel, son los que “más desgastan a los profesores”, originándoles ansiedad, depresión y deseo de abandonar la profesión. De hecho, uno de cada diez docentes se plantea esta última posibilidad, y uno de cada veinte piensa que debería estar de baja laboral.
Según el informe, los riesgos de tipo psicosocial afectan más a las mujeres que a los hombres, un 49% frente a un 44’8%, respectivamente, y son más frecuentes en los docentes de ESO y Bachillerato, donde sufren estos riesgos el 53% y el 55% respectivamente. Además, la incidencia de los riesgos aumenta con la antigüedad de los profesores.
Por su parte, la responsable del Servicio del Defensor del Profesor explicó que el 60% de las llamadas recibidas durante el primer año de funcionamiento se referían al “miedo de los profesores a afrontar sus clases”, mientras que otros se quejaron de insultos (20%), amenazas (11%), y agresiones físicas (9%). También señaló, que los profesores que contactan con este servicio, que presta asesoramiento psicológico y legal, se sienten indefensos ante las situaciones de violencia o agresión y opinan que están “desamparados” por el equipo directivo de los centros educativos en que trabajan.

Depresión y ansiedad

Por otro lado, de los profesores que llaman, aproximadamente el 30% dice tener depresión diagnosticada y un 50% padece ansiedad. La mayor parte de los afectados pertenece a Secundaria. Gran parte de las quejas tienen que ver con los alumnos, mientras que las originadas por los padres son menores. Sin embargo, el 30% de las denuncias se relaciona con problemas con los padres, y en menor grado con los alumnos.
Para los responsables del sindicado ANPE la solución a la actual situación pasa, en primer lugar, por el “reconocimiento de autoridad pública al profesor”, que conlleva mayor seguridad para este y mayor sanción de las agresiones. El presidente de ANPE, Fernando Jiménez, también considera necesario “un cambio en la normativa de derechos y deberes de alumnos, padres y profesores”. Para ello, es básico establecer un sistema sancionador “ágil y fácil, frente al actual que es lento y burocratizado. Las sanciones no se aplican hasta después de un mes, y deberían ser inmediatas, para que tengan efecto”.

 

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