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Madrid.
ROSAURA CALLEJA
En el transcurso
de las jornadas, 250 expertos y responsables educativos se mostraron partidarios
de la participación en la elección de la dirección, sin olvidar los criterios
de selección, así como de la autonomía de los centros como una necesidad,
que significa mayor responsabilidad y de la importancia de la evaluación
interna y externa.
De igual modo,
plantearon como necesaria la organización pedagógica del centro, que flexibilice
el currículo, en función del principio de atención a la diversidad. Para
estos profesionales el desarrollo de la convivencia en positivo es uno
de los nuevos retos a los que debe hacer frente la dirección y que el
equipo directivo debe propiciar que el centro desarrolle las condiciones,
habilidades y actividades que posibiliten una buena convivencia en el
centro y en la sociedad. También coincidieron en que la dirección demanda
más poder, como capacidad para influir sobre profesores y alumnos, pero
un poder no sólo carismático, sino derivado de las instituciones.
LOE
Durante
la inauguración del congreso, Alejandro Tiana, secretario general de Educación,
subrayó que la Ley Orgánica de Educación apuesta por la autonomía de los
centros y el principio de cooperación territorial, que se materializa
con programas cofinanciados por el MEC y las comunidades autónomas.
La conferencia
inaugural corrió a cargo de Juan López Martínez, subdirector general de
Ordenación Académica del MEC, quien planteó la dirección escolar ante
los nuevos retos educativos, matizando que entre éstos figura la propia
dirección escolar. En su intervención, definió cuatro grandes retos: aplicar
políticas inclusivas con medidas de atención a la diversidad; el diagnóstico
temprano y la atención personalizada; educación en valores; y medidas
concretas para afrontar los tres riesgos anteriores, que se materializarían
en la gratuidad en Infantil, ocho competencias básicas en Primaria y en
ESO recuperar en 1º y 2º el concepto de curso y no de ciclo, desdoblamientos,
refuerzos, diversificación y programas de cualificación profesional.
Modelos
europeos
La
mesa redonda sobre modelos europeos de dirección contó con la participación
de Bruce Malone de St. Andrew’s Secondary School, que explicó la organización
del sistema educativo escocés y las funciones del director. “Cuando los
profesores son buenos y hay liderazgo entre profesores y padres, no se
fracasa”, afirmó. A su juicio, “es importante asumir riesgos, aplaudir
el éxito, ser un modelo a seguir, saber escuchar y estar dispuesto a hacer
el ridículo”.
Por su parte,
Sinikka Einola Aivio, directora del Mounulan ala-asteen Koulu de Helsinki,
reveló que en su escuela, ubicada en una zona desfavorecida, existen clases
multiculturales que no corresponden a ningún curso en particular, además
de una clase de enlace para los alumnos que no son lo suficientemente
maduros para asistir a 1º de Primaria. “Es importante trabajar en equipo
y para ello se crea un comité de padres y el consejo escolar, que considera
las sugerencias de los profesores y la dirección”, indica. También es
importante la responsabilidad del alumno de su propio aprendizaje y evaluación.
En Finlandia no hay inspectores, ni libros de texto y el sistema político
delega en los profesores y en la dirección, “sólo hay una prueba estándar
que realizan los alumnos que pasan a Educación Secundaria”, precisó. Asimismo,
todas las escuelas tienen bibliotecas, que utilizan los niños y los padres.
Ejemplo
francés
La
intervención del inspector Jean Pierre Veran se centró en la función directiva
en Francia, compuesta por tres grandes cuerpos de representación: inspectores,
consejeros de educación y personal de dirección. “La contratación de los
directores es por oposición, el 70% de los directores proviene de Secundaria,
el 18% es personal de educación, el 10% es de Primaria y el 2% es personal
de orientación”, aclaró. Además de superar unas pruebas de acceso, el
director recibe una formación inicial durante dos años y, después, formación
continua.
“Dirección
y funcionariado” fue el tema de una mesa redonda, en la que Juan Vaello
del IES Bernat de Sarriá de Benidorm (Alicante) expresó los puntos estratégicos
en la organización del centro y Manuel Zafra del IES Pedro Soto de Rojas
en Granada hizo referencia a los perfiles de su alumnado de etnia gitana
y planteó un proyecto de calidad para todos, una gestión colaborativa
y creíble y la organización pedagógica del centro desde la atención a
la diversidad. Mientras que Emilia Carpio del Colegio San Ildefonso de
Madrid describía su centro, que escolariza a niños desfavorecidos junto
con otros de familias de muy alto nivel, además de explicar los proyectos
que desarrollan. Albert Bramon del IES La Garrotxa de Girona exponía las
ideas para gestionar un equipo humano.
Autonomía
En
su conferencia, Manuel Alvarez del CRIF Las Acacias hizo un repaso al
concepto de autonomía de centros en Europa, deteniéndose en los modelos
centralizado, mixto, centralismo descentralizado y de autogestión.
Para Pedro
Uruñuela, subdirector general de la Alta Inspección, “la dirección es
para promover el cambio, supone adelantarse a lo que va a venir, para
adoptar las medidas de prevención pertinentes”. Así como, formula sus
respuestas a interrogantes como la necesidad de un plan de convivencia,
a qué situaciones se puede aplicar, en qué consiste la convivencia en
positivo y las características a tener en cuenta para elaborar un buen
plan de convivencia.
El programa
también incluía mesas redondas en las que se examinaron “Directores y
equipos directivos”, “El asociacionismo de los directores como factor
de calidad”, “Experiencias de gestión de calidad” y “Dirección y convivencia
escolar”.
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